Grandes frases y citas

Recopiló: William H. Mex
Última actualización: septiembre de 2024

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Ka tu yu’ubajen le in chiicho’ chéen tu yéensaj u paakate’ ka tu ya’alaj: —Ba’ax je’el k beetike’ paal, k kuxtale’ mix k tia’ali’, utia’al máax síik to’on, tumeen lu’um ku síijil k ch’i’ilankabil, lu’um ku xíitil u neek’ilo’ob ba’ax yéetel jbeeta’abo’one’ ti’ xan unaj k ts’o’okoli’.

—¿Qué podemos hacer, niña? La vida no es nuestra, es prestada, pues de la tierra nacen nuestras raíces, de la tierra se abren las semillas con que fuimos hechos, y ahí debemos terminar —dijo mi abuela inclinando el rostro.

U yóok’otilo’ob áak’ab. Danzas de la noche
Isaac Esau Carrillo Can, 2011

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«¿Y qué importa que el tiempo se haya cumplido si aún no se le ha gastado a mi lanza de pedernal esta delgada punta?»

El cacique Couoh de los Itzá (Petén, Guatemala), citado por fray Andrés de Avendaño, 1695

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Ma çame ococ nal tu hecancil
No echa el maíz maçorcas luego en sembrándolo;
esto es, ‘no se gana Çamora en vna hora’, o espacio y tiempo quieren las cosas para hazerse.

Refrán recopilado en el Calepino Maya de Motul, siglo 16 (Acuña 2001)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Algunas personas creen que no hay más lengua maya que la de Yucatán y que si acaso hay otras, ellas son únicamente dialectos de aquélla […] Ello no es verdad. En un territorio extenso, existiendo obstáculos que separen a los varios grupos humanos que los pueblan, no importa que originalmente hubiesen hablado todos una sola lengua, con el tiempo, la distancia y el aislamiento, cada grupo acaba por hablar diferentemente, formando variedades o dialectos. Cuando los dialectos cambian la gramática original, cobran autonomía y se hacen lenguas que, a su vez, dan origen a otros dialectos. Cada lengua y sus dialectos forma un grupo y todos los grupos una familia. Así es el caso maya: una lengua original dió origen a dialectos que se hicieron lenguas al cambiar su gramática y éstas, a su vez, han dado origen a otros dialectos. Así pues, cada lengua resulta un dialecto de la lengua original y por sí misma madre de otros dialectos. La lengua maya de Yucatán es dialecto de la lengua maya madre y es, al mismo tiempo, una lengua patrón de un grupo de dialectos suyos […]»

Alfredo Barrera Vásquez (1946:206), en referencia a la familia de lenguas mayas

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

bix cu bin u yub c kebanob tu pisinail u yalal tu le keban humpel peti ychil hunpel cah cu mansal hilan yoklal calanil? bix u bin u naton ua ma tu nuctic maya than?

¿Cómo un sacerdote en un pueblo maya, que pasa desgracia por la borrachera, oirá nuestros pecados en la sacristía donde se declaran las culpas? ¿Cómo nos entenderá si no comprende el idioma maya?

Petición y queja de un cabildo de Bacalar (Quintana Roo) contra un sacerdote, 1838 (Restall 1997:301)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«El universo político, administrativo, religioso y cultural de la época colonial proporcionó a los mayas nuevos temas y formatos. Es preciso señalar que las lenguas mayas de Tierras Bajas nunca perdieron su carácter de lenguas oficiales literarias. Al contrario, la lengua maya fue utilizada como idioma en pie de igualdad con el español en la documentación oficial, tanto por indígenas como por las autoridades primero coloniales y luego independientes, hasta las postrimerías del siglo XIX […]»

Alfonso Lacadena (2015:121)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

tal cij v cimil vinic, v cheeh vinic, v çiçil haa,
tal cij tu cimil vinic, tu cheeh vinic, tu çíçil haa

natural le es al hombre el morir o la muerte, reír o la risa, y natural y propio es del agua enfriar, etc.

Refrán recopilado en el Calepino Maya de Motul, siglo 16 (Acuña 2001)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Demostrado que el maya es más sencillo, más regular, más expresivo y más fecundo que los idiomas derivados del latín y del griego, resulta que es superior a ellos por lo mismo, dignísimo de ser estudiado y hablado por personas ilustradas…»

Mauricio Zavala, «Introducción», Gramática Maya (2003 [1896]:III)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Tenían libros de cortezas de árboles con un betún en blanco, y perpetuo de 10 y 12 varas de largo, que se cogían doblándolos como un palmo, y en estos pintavan con colores la quenta de sus años, las guerras, pestes, huracanes, inundaciones, hambres, y otros sucessos; y por uno destos libros que quite a unos Idólatras, vi y supe, que a una peste llamaron Mayacimil, y a otra Ocna Kuchil, que quiere decir muertes repentinas, y tiempos en que los cuerbos se entraron a comer los cadáveres en las casas.»

Pedro Sánchez de Aguilar (1613, “Informe contra idolorum cultores del obispado de Yucatán”)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«En la provincia de Yucatán —donde es el Obispado que llaman de Honduras— había unos libros de hojas, a su modo encuadernados o plegados, en que tenían los indios sabios la distribución de sus tiempos y conocimientos de planetas y animales, y otras cosas naturales y sus antiguallas: cosa de grande curiosidad y diligencia. Parecióle a un doctrinero que todo aquello debía de ser hechizos y arte mágica, y porfió que se habían de quemar. Y quemáronse aquellos libros: lo cual sintieron después no sólo los indios sino españoles curiosos, que deseaban saber secretos de aquella tierra. Lo mismo ha acaecido en otras cosas: que, pensando los nuestros que todo es superstición, han perdido muchas memorias de cosas antiguas y ocultas que pudieran no poco aprovechar. Esto sucede de un celo necio que, sin saber ni aún querer saber las cosas de los indios, a carga cerrada dicen que todas son hechicerías y que éstos son todos unos borrachos, que ¿qué pueden saber ni entender?»

Josef de Acosta, antropólogo y naturalista jesuita-español, describiendo los»códices» mayas (1589:407)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“…en su antigüedad tenían caracteres y letras, con que escribían sus historias y las ceremonias y orden de los sacrificios de sus ídolos, y su calendario, en libros hechos de cortezas de cierto árbol, los cuales eran unas tiras muy largas de cuarta o tercia en ancho, que se doblaban y recogían, y venían a quedar a manera de un libro encuadernado en cuartilla, poco más o menos. Estas letras y caracteres no las entendían sino los sacerdotes de los ídolos ( que en aquella lengua se llaman ahkines ), y algún indio principal; después las entendieron y supieron leer algunos frailes nuestros, y aun las escribían…»

Fray Antonio de Ciudad Real (1588-1592, cap. CXLII “De la provincia de Yucatán, que algunos llaman de Campeche”)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Fray Antonio de Ciudad Real […] aprendió el idioma de estos indios con tanta perfección, que fué el mayor maestro de él que ha tenido esta tierra. Como tal, predicó, enseñó y escribió sermones de santos y de todo el año, con la mayor elegancia que pudo en esta lengua desearse […] compuso una obra tan insigne, que por su grandeza se llamó Calepino de la lengua maya o yucateca. Contiene en limpio seis volúmenes de a doscientos pliegos de escritura cada uno, y con ella se resuelven cuantas dudas se ofrecen de la lengua de los indios, y se halla cuanto se puede desear saber de sus diversos modos de locuciones, que son casi innumerables, sin que se haya hallado falta de una voz tan sola siendo como es copiosísima. Ocupación fué que le costó cuarenta años de trabajo, y si como es singular el idioma en esta tierra fuera general a otras, sin duda fuera de las obras más celebradas que hubieran salido a la luz en estos reinos»

Diego López Cogolludo, escritor e historiador franciscano (1955 [1688] IX:77-78)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Es el Yucateco Idióma garboso en sus dicciones, elegante en sus periodos, y en ambas cosas conciso: pues con pocas palabras, y breves sylabas explica à vezes profundas sentencias. Y como se acertaran à pronunciar ciertas consonantes, que lo hacen acre, sería muy facil de aprender por Arte; por carecer, no solo de muchas letras, sino tambien de libros enteros, de los quales fastidian à un Grammatico. Quien creyera, que un Idióma muy lato se avia de practicar con expedicion, y sin tropiezo: sin tardanza, y con perfeccion sin el adminiculo de ocho consonantes? Este es el Idioma, o Lengua Maya; y tan cierto, que carece de las siguientes: d, f, g, j , q, r, s, ll. «

Fray Pedro Beltrán de Santa Rosa María (1746: «Prologo al lector», Gramática Maya)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Mucha gente en mi país y en México ha pensado durante largo tiempo que los indios no tienen un verdadero lenguaje. Dicen que los indios hablan un “dialecto” que no tiene gramática y que tiene solamente unas cuantas palabras. Algunos ladinos hasta habían dicho que los indios eran solamente monos. Así que pensé que les daría una lección con la versión en inglés de este diccionario, el cual contiene 30,000 palabras, cuidadosamente marcadas gramaticalmente. Estas 30,000 palabras eran las palabras de un solo dialecto del tzotzil, el que se habla en Zinacantán. Pude mostrarles que aún el dialecto zinacanteco del tzotzil tenía sus propios dialectos; que la gente, pongamos por caso, del paraje de Salinas hablaba de modo diferente a los zinacantecos del Centro o de otros parajes. Cuando este diccionario apareció, era el diccionario más grande de cualquier lengua indígena de América.»

Robert M. Laughlin (El Gran Diccionario Tzotzil de San Lorenzo Zinacantán, «Introducción»)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«[…] pude cotejar estas lenguas con otras americanas, y hallé que en las palabras numerales de ellas, en otras muchas, y en no poco del artificio gramatical se asemejaban á la lengua maya, que se habla en el Yucatán […] Tienen pues afinidad las lenguas maya, cakchi, poconchi, cakchiquil y pocoman (quizá la maya sea la matriz) y se hablan en los países siguientes: la maya (de cuyo nombre ignoro la etimología) en las provincias de Yucatan ó Campeche : la cakchiquila y pocomana se hablaba en la provincia de Guatemala : la cakchi en la provincia de Verapaz por la extensión de treinta leguas, y por la de diez y seis al occidente de los cakchis la lengua poconchi.»

Lorenzo Hervás y Panduro, al comparar varias lenguas de la familia maya en la Península de Yucatán y Guatemala (1800:304)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Esceptuando el Palenque, Copan fue indubitablemente en la antigüedad la ciudad mas remarcable de Centro América, pues si las capitales de los quichées i cachiqueles la igualaban, quedarían algunos indicios de su superioridad.
Hai mas finura i perfección en las figuras humanas de hallá i estan casi siempre puestas en perfil, estas al contrario se hallan mas comúnmente de frente. No vi obeliscos ni mesas labradas en el Palenque.
Mui parecidas son las piedras circulares de ambos lugares: i asi hallo su escritura, siempre colocada en casillas casi cuadradas, conteniendo caras i manos i varios caracteres identicos: esta semejanza puede venir de la de las lenguas mayas i chorti o acaso de que las inscripciones estan en una lengua muerta, madre comun de aquellas dos; del mismo modo que las naciones modernas usan frecuentemente el Latín en los mismos casos.»

Juan Galindo, al comparar lo que hoy sabemos es la escritura jeroglífica maya (1834:225)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Como en ejemplares de cerámica ática de la antigua Grecia donde aparecen representados episodios de los mitos helénicos, también en el caso maya estos episodios cerámicos nos informan indirectamente de la literatura sagrada que los inspira, y nos permiten, en algunos casos, reconstruirlos.»

Alfonso Lacadena (2002:186-187), sobre la mitología contenida en la cerámica policroma clásica maya

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Ha sido un error tomar el maya de Yucatán como lengua única que nos pudiera dar el significado de todos los nombres relacionados con la religión y otros aspectos de la cultura del grupo maya peninsular…”

Alfredo Barrera Vásquez (1941:82)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«La <<realidad>> de esta historia, o de la historia grabada en los textos jeroglíficos [mayas] o presentados en forma de imágenes de los reinos mayas, no tiene que preocuparnos si lo que nos interesa es entender el papel de la memoria en términos sociopolíticos. Es decir, lo que nos debe interesar es la manera en que los grupos sociales usan la inscripción por motivos propios, no la verdad de la información que presentan a través del proceso».

Julia Hendon (2003:163)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Encontrar en los relatos indígenas elementos míticos y retórica propagandística entrelazados con datos históricos no tiene, en fin, por qué cuestionar la veracidad de estos últimos. Al contrario, identificar los distintos planos de significación e intencionalidad presentes en los textos permite restituir las fuentes indígenas como relatos extraordinariamente ricos en su expresión formal y, en verdad, tremendamente útiles como fuentes de información, y no sólo por el dato histórico que puedan proporcionar sino por la identificación del contexto en que se producen a través de una intencionalidad propagandística que no ocultan. No desdeñando ninguno de estos niveles, sino integrándolos en nuestro análisis, podremos enriquecer nuestras interpretaciones de los relatos que los contienen.»

Alfonso Lacadena y Andrés Ciudad, en referencia a la narrativa histórico-mítica maya (2009:73-74)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Es indudable que investigaciones futuras harán asequibles los textos históricos de la antigua América Central. En la creación de esta nueva rama de la filología participarán, claro está, muchos hombres de ciencia de diversos países; pero no me cabe duda de que la aportación mayor corresponderá a los sabios mexicanos, que tienen grandes posibilidades de estudiar su propio país».

Yuri Knórozov, en su tesis doctoral, citado por Yuri Paporov (1956:13)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“…we may possibly look forward with some degree of confidence to finding…placenames, personal-names, and signs of generalized meaning, by the aid of which we will eventually be able to fill in the background of Maya history as successfully as we have already constructed its chronological framework.»

Sylvanus Morley 1920:402

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Tenían ídolos de barro y palo y piedras que se dicen chalchihuites, en que adoraban y tenían por dioses en diversidad de cosas, porque tenían dioses del Sol y lluvias y maíz y vientos y demás cosas, de suerte que para cualquier cosa y tiempo tenían su dios, y tenían así mismo, dios de batallas. A los cuales dioses adoraban con muy gran veneración y mucho respeto, y les sacrificaban sangre humana y cazas de aves como de animales domésticos y que ellos cazaban para el efecto, guardaban con gran vigilancia y recato sus ritos y ley que en esto tenían.»

Relación de la Villa de Santa María de la Victoria, hoy Tabasco, México (1579 [1983:3:427])

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Y caminó el [Jerónimo de] Aguilar a donde estaba su compañero, que se decía Gonzalo Guerrero, en otro pueblo cinco leguas de allí. Y como le leyó las cartas, el Gonzalo Guerrero le respondió: «Hermano Aguilar, yo soy casado y tengo tres hijos, y tiénenme por cacique y capitán cuando hay guerras; íos vos con Dios, que yo tengo labrada la cara y horadadas las orejas. ¿Qué dirán de mí desque me vean esos españoles ir desta manera? E ya veis estos mis hijitos cuán bonicos son. Por vida vuestra, que me deis desas cuentas verdes que traéis para ellos, y diré que mis hermanos me las envían de mi tierra». Y ansimismo la india, mujer del Gonzalo habló al Aguilar en su lengua, muy enojada, y le dijo: «Mirá con qué viene este esclavo a llamar a mi marido; íos vos y no curéis de más pláticas». Y el Aguilar tornó a hablar al Gonzalo, que mirase que era cristiano, que por una india no se perdiese el ánima; y si por mujer e hijos lo hacía, que la llevase consigo, si no los quería dejar. Y por más que le dijo y amonestó, no quiso venir.”

Bernal Díaz del Castillo, al referirse a Gonzalo Guerrero, el español que se convirtió en maya. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cap. XXVII

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Entre estos altos montes, que pasamos hay variedad de edificios antiguos, salvo unos en que reconocí vivienda dentro, y aunque ellos estaban muy altos y mis fuerzas eran pocas, subí (aunque con trabajo) a ellos. Estos estaban en forma de convento, con sus claustritos pequeños y muchos cuartos de vivienda todos techados, con vuelta de coche y blanqueados de yeso por dentro, que por allí abunda mucho, porque las serranías todas son de ello, de forma que no se parecen dichos edificios a las que hay acá en la provincia, porque estos son de pura piedra labrada encajada sin mezcla, particularmente lo que toca a arquería; mas aquellos son de cal y canto hechos revocados con yeso.»

Fray Andrés de Avendaño, al describir algunos de los edificios de Tikal (Guatemala), en el siglo 17.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«The conclusion to which I came was, that «there are not sufficient grounds for belief in the great antiquity that has been ascribed to these ruins;» «that we are not warranted in going back to any ancient nation of the Old World for the builders of these cities; that they are not the works of people who have passed away, and whose history is lost; but that there are strong reasons to believe them the creation of the same races who inhabited the country at the time of the Spanish conquest, or of some not very distant progenitors.»

John L. Stephens (1843:94), reflexionando sobre el origen y antigüedad de los vestigios arqueológicos de la Península de Yucatán

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«[…] el orden de las palabras en la oración en los textos jeroglíficos y en la antigua lengua maya coinciden en lo fundamental […] Entre el maya antiguo de los textos jeroglíficos y el maya colonial se observa un parecido considerable. En lo fundamental coincide el orden de las palabras en la oración, la composición y el número de morfemas en la palabra, la composición fonética del morfema y la suma global de los fonemas representados en la escritura. Por supuesto, esto no quiere decir que las dos lenguas sean idénticas».

Yuri Knorozov (1965:176), en su estudio sobre los jeroglíficos de los códices mayas

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Besides this monumental alphabet, the same nation that built Otolum had a Demotic alphabet belonging to my 8th series; which was found in Guatemala and Yucatan, at the Spanish conquest. A specimen of it has been given by Humboldt in his American researches, plate 45, from the Dresden Library, and has been ascertained to be Guatemalan instead of Mexican, being totally unlike the Mexican pictoral manuscripts. This page of Demotic has letters and numbers, these represented by strokes meaning 5, and dots meaning unities, as the dots never exceed four. This is nearly similar to the monumental numbers.«

«These words are much less handsome than the monumental glyphs; they are also uncouth glyphs in rows formed by irregular or flexuous heavy strokes, including within small strokes, nearly the same letters as in the monuments. It might not be impossible to decypher some of these manuscripts written on metl paper: since they are written in languages yet spoken, and the writing was understood in central America, as late as 200 years ago. If this is done, it will be the best clue to the monumental inscriptions».

Constantine Rafinesque (1842:43-44), describiendo parte del libro maya hoy conocido como Códice Dresde

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«In the true sense of the word, deciphering must consist of discovering the possibility of replacing unknown signs by known signs; in other words, discovering ways of decoding a communication by replacing an unknown code with a known code […] For example, if in a text one replaces letters by numbers or any other signs, obviously a reader will not be able to read that text. Utilizing one method or another, one may discover what sign corresponds to a particular letter, and establish a list of such correspondences (the “key”), by means of which, unknown signs may be substituted by known signs. Deciphering means just that. Confronted with another text drawn up in the same way, no one, of course, would decipher it anew; one would make use of a key already obtained.»

«En un sentido estricto, descifrar debe consistir en descubrir la posibilidad de sustituir signos desconocidos por signos conocidos; en otras palabras, descubrir formas de decodificar un mensaje reemplazando un código desconocido por uno conocido […] Si en un texto uno reemplaza letras por números o cualquier otro signo, obviamente un lector no podrá leer ese texto. Pero utilizando un método u otro, se puede descubrir qué signo corresponde a cada letra en particular, y se puede establecer una lista de tales correspondencias (la “clave”), mediante la cual, los signos desconocidos pueden ser sustituidos por signos conocidos. Descifrar significa precisamente eso. Si hay otro texto redactado de la misma manera, nadie, por supuesto, lo descifrará de nuevo; uno solamente haría uso de una clave ya obtenida».

Yuri Knórozov (1962:124 ), traducción al español de William Mex

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Modern methods of decipherment … pay less attention at first to the imagery of an unknown sign, concentrating instead on possible clues provided by signs with which it interacts. When confronted with an unknown sign, the first step towards its decipherment should be a consideration of whether it works as a logograph or a syllable. The sign’s “range of behavior” must be determined by compiling all cases where it is found, and analyzing the signs with which it associates. Particular attention should be paid to the identification of the associated signs as logographs or syllables. From a single context it may well be impossible to determine the sign’s function, yet as examples accumulate it should be easier to opt for one or the other type. «

David Stuart (1995:47-48)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«El anticuario americano debe todavía evitar el peligro de comenzar sus investigaciones con una hipótesis, porque lo más probable es que, en la confusión mítica de nuestro pasado aborigen, encuentre abundantes pistas para justificar cualquier idea surgida de su credulidad y esperanzas. En el presente estado de la arqueología, toda labor debe circunscribirse a contribuir a un repositorio de hechos, los cuales, con el tiempo, constituirán una masa testimonial confiable.»

Brantz Mayer (1877)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Nadie imaginaba que a través de la meseta mexicana, en dirección hacia la jungla verde y baja, y en medio de ella hubiera ruinas de templos, acrópolis y calzadas de piedra que pertenecieron a una civilización tan grandiosa y vasta como la de Egipto. Los nombres de Cortés, Pizarro y Bernal Díaz del Castillo no eran sino sinónimos de rapiña; las palabras «azteca», «maya», «tolteca» e «inca» no estaban en ningún diccionario y sólo se hallaban en unas pocas historias. Estas civilizaciones no solamente estaban muertas -porque la muerte implica el haber vivido alguna vez- sino que, incluso para la gente preocupada en descubrir la antigüedad, eran desconocidas.»

Victor Wolfgang von Hagen (1948:75)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«La visión de este inesperado monumento puso en paz en seguida y para siempre a nuestros espíritus; disolvió toda incertidumbre respecto al carácter de las antigüedades americanas, y nos dio la seguridad de que los objetivos que andábamos buscando eran interesantes no sólo como restos de un pueblo desconocido, sino también como obras de arte, comprobándose así, cual si ellos fueran nuevos archivos históricos descubiertos, que el pueblo que antiguamente ocupó el continente de América no era salvaje.»

John L. Stephens (1843:102), reflexionando sobre sus recorridos en al área maya

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Como nuestro objeto era rejistrar prolijamente por ver si encontrabamos alguna curiosidad, no faltó quien observara el techo de la entrada principal, y reconocimos con sorpresa que estaba cubierta de vigas de chico-sapote en las cuales se ven labradas figuras con admirable delicadeza, y muchos caracteres iguales á las copias que mandé sacar y aparecen en la colección. Descendimos, y observando la circunferencia, la encontramos igual á la de los otros palacios.»

Modesto Méndez y Ambrosio Tut, al describir uno de los dinteles de madera del Templo 1 de Tikal (Guatemala). Mayo de 1848.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«No es posible por el momento, para cualquier hombre, poner un límite a la edad de las ruinas americanas; pero una cosa será evidente para cualquiera que repare en las más antiguas de las que están en Yucatán, que ellas pertenecen a la más remota antigüedad. Su edad no puede contarse por cientos, sino por miles de años.»

Benjamín Moore Norman (1843:178)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«El que necesite dinero, que trabaje como otros trabajan también; pero que no tome las ruinas de Yucatán para eso, vendiendo a gente extraña, moldes y piedras esculpidas que no le pertenecen.»

Teobert Maler (1932:35), quejándose del saqueo de los vestigios arqueológicos mayas

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Cuando asentamos que un elemento de la cultura contemporánea es indio, sólo queremos decir que representa una continuidad de tradición con los modos de vida que existieron en Yucatán antes de llegar los españoles, más bien que una continuidad de la tradición europea […] La cultura actual de Yucatán constituye un modo de vida integrado y unificado que no representa ni la cultura indígena original y, tampoco, la de España, sino un tercer producto. Tampoco es suma de elementos indios e hispanos, sino un nuevo desarrollo que resultó del contacto de culturas diversas».

Robert Redfield (1962:363-364)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Yucatán, que no ofrece ni una corriente de agua, podría decirse ni una gota de agua, no cuenta más que con un inmenso monte sobre su planicie monótona […] Pero, tierra de predilección para los viajeros, Yucatán es rico en recuerdos: monumentos prodigiosos, mujeres encantadoras, costumbres pintorescas, tiene todo para impresionar; le habla al alma, al corazón, a la imaginación, al espíritu, y cualquiera que lo abandonara con indiferencia no sería nunca ni un artista ni un sabio.»

Desiré Charnay (1994:148)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«La india maya es bella por sus formas, bella por sus ojos negros tan profundos y bella, en fin, por los cálidos reflejos de su piel cobriza que hace resaltar al blanco huipil».

Ludovic Chambon (1892), en referencia a las mujeres de Yucatán.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Los jaguares de este país atacan con mejor voluntad a las ovejas y a las terneras que a los hombres. Cuando pregunté en tono de burla si había tigres en Uxmal, el gobernador de Yucatán me respondió con una sonrisa de inteligencia: «No señor, pero tigres humanos, sí». El hecho es que existen aquí los hombres-tigres, o mejor dicho los hombres-lobos, los hombres-puercos o los hombres-perros.”

Constantin Balmont (1905), sobre los conocidos wáay

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Ellas llevan a sus hijos pequeños en ancas, según la moda típica de las madres yucatecas, que nunca cargan a los hijos ni en los brazos ni sobre el dorso […] Cuando el niño ya demuestra la suficiente capacidad para pasar de la categoría de infante a la de jinete, se celebra una ceremonia a la que asisten los amigos, los familiares y un padrino, el padrino del jes feck [jeets’ méek’], que tiene la obligación de regalar a su ahijado, si es hembra, una tijera, si es varón, un pequeño machete.”

Aldo Baroni, describiendo algunas costumbres de la región, Yucatán (1937)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«He procurado, con el cuidado posible, saber por la memoria derivada de los antiguos, qué gente vivió allí, é qué saben é oyeron de sus antepasados. No he hallado libros de sus antigüedades, ni creo que en todo este distrito hay más que uno, que yo tengo […] Así la lengua apay, que aquí hablan, corre y se entiende en Yucatan y las provincias dichas, y ansí mismo parece que el arte de los dichos edificios es como la que hallaron en otras partes los españoles, que primeramente descubrieron la de Yucatan y Tabasco, donde hubo figuras de obispos, hombres armados y cruces, y pues en ninguna parte se ha hallado tal sino es en los lugares dichos, parece que se puede creer que fueron de una nacion los que hicieron uno y otro.«

Diego García de Palacio (1576), en referencia a Copán, Honduras y la lengua Ch’orti’

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Cada lado representa a cuatro individuos. En la cara que mira al occidente están los dos principales personajes, jefes o guerreros, con sus rostros opuestos el uno al otro, y aparentemente ocupados en argumentos o negociaciones. Los otros catorce se hallan divididos en partes iguales y parecen estar siguiendo a sus jefes. Cada una de las dos figuras principales está sentada con las piernas cruzadas al estilo oriental, sobre un jeroglífico que probablemente designa su nombre y oficio, o carácter, y sobre tres de ellos figura la serpiente […]«

John L. Stephens, describiendo el Altar Q de Copán, Honduras

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Usen su libertad» -instó en ambas ocasiones a su audiencia de antiguos esclavos de hacienda-, «para convertirse en ciudadanos mejores y más libres, nunca para vengarse de un individuo que es víctima de un viejo y miserable orden que se ha ido para siempre. Olvídese del pasado, excepto como lección para su orientación futura. Odien la corrupción, odien el vicio, odien la crueldad, odien las instituciones que los engendran, pero no a los individuos atrapados en sus redes. Destruyan las formas gastadas, expongan la falacia de las antiguas doctrinas que se han utilizado para esclavizar a los hombres, y amanecerá un día mejor para todos.»

‘‘Use your freedom,’’ he urged on both occasions his audience of former hacienda slaves, ‘‘to become better and freer citizens, never basely to revenge yourselves on some individual who is himself a victim of a wretched old order that is gone forever. Forget the past, except as a lesson for your future guidance. Hate corruption, hate vice, hate cruelty, hate the institutions that breed them, but not the individuals caught up in their meshes. Destroy the worn-out forms, expose the fallacy of ancient doctrines which have been used to enslave men, and a better day will dawn for all.’’

Felipe Carrillo Puerto, citado por Alma Reed en Peregrina (1924)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Yucatán es la única región de México en que los nativos han impuesto su idioma a los conquistadores. Los yucatecos cultos son bilingües, lo que representa un enriquecimiento intelectual; y hasta su castellano está influido por el acento maya. El ochenta por ciento de la población yucateca conserva apellidos mayas.”

Gutierre Tibón, Aventuras en México 1937-1983.              

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Muchos de los mayas modernos de Yucatán se asemejan de tal manera a las figuras que aparecen en los monumentos y en las pinturas, que bien podrían haber servido de modelos para ejecutarlas.”

Sylvanus Morley, (1947:33)  

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Y donde terminan las casas coloniales españolas de piedra empieza otra ciudad igualmente típica, de chozas cubiertas con hojas de palma: la ciudad maya. Esta proximidad de estilos tan diferentes, este contraste entre los edificios de piedra del colonialismo español del siglo XVI y las tradicionales cabañas de los antiguos mayas, resulta sobrecogedor y sorprende a cuantos lo observan”.

Michel Peissel, “Descripción de Mérida” (1958).

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Todo cuanto hacen y dicen están tan ligado al maíz que casi lo consideran como un Dios. El encanto y arrobamiento que ponen en el cuidado de sus milpas es tan grande, que por ese motivo olvidan hijos, esposa y cualquier otro placer, como si la milpa fuese el objeto final de su existencia o la fuente de su felicidad»

Thomas Gage … ¿?

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«The core unit in Classic Maya political organisation was the individual kingship, around which cohered a personalised polity that was deemed sovereign and structurally autonomous. The legitimacy of kings stemmed in the first instance from claimed descent from a named dynastic progenitor. But while bloodline might qualify particular candidates, it was their possession and care of specific patron deities that sacralised their role and placed them at the heart as well as at the head of the community. Importantly, the royal lineage was only one among a group of elite families that formed an endogamous caste at the core of the polity, both king and noble sharing the single status of ajaw, “lord”. The distinction between them was one of degree rather than kind, with the paramount ruler best seen as the highest ranking within a scale of lordship. The privileged position of this collective cohort ultimately rested on their control of violence, but it was their sacerdotal responsibilities on behalf of the community at large that justified and naturalised their distinction from the commoners, those who tilled the land in their service.»

Simon Martin (2020:386)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«[…] es necesario aclarar que se entiende por “historia” en referencia particular a los Mayas del Clásico […] No existe una sola historia escrita para un sitio Maya Clásico. En contraposición, hay varias historias diferentes que pueden ser conjuntadas a partir de datos fragmentarios, cada uno con sus propios problemas de interpretación como se aprecia de acuerdo con las predisposiciones de análisis diferentes […] En este conjunto de información pueden distinguirse pautas e incluso, como se sugiere, personalidades.»

Escobedo y Houston (2002:136)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Finally, it has demonstrated beyond all doubt that the great majority of the dates on Maya monuments refer to the time of their erection, so that the inscriptions which they present are historical in that they are the contemporaneous records of different epochs.»

Ha sido demostrado, más allá de toda duda, que la mayoría de las fechas en los monumentos mayas se refiere al tiempo de su erección, de modo que las inscripciones que ellos presentan son históricas, dado que tienen registros contemporáneos de diferentes épocas.

Sylvanus Morley (1915:34)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«This historical postulate can only be tested by use, but it seems to me it has already shown many advantages over the view that only religious and astronomical matters are dealt with in Maya texts.
[…] All this does not mean that we must abandon the search for astronomical meaning in inscriptions, or that we need to make a categorical choice between the two approaches to the problem of date interpretation. But the astronomical approach has had a long headstart on the historical, which has never been put to the test. Perhaps if we had expended as much time on seeking historical data as has been spent on lunar calculations, we might have collected by now a substantial body of facts on the dynastic structure of the Maya «Old Empire.» To be sure, final solution of the import of the texts must probably await the decipherment of hieroglyphs, but we are not yet so close to this achievement that we can afford to neglect other ways of tackling the problem, and the historical approach deserves at least an earnest consideration on our part.»

Tatiana Proskouriakoff (1960:474), cuando propuso un acercamiento histórico con base en las inscripciones jeroglíficas de Piedras Negras

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«[…] el objetivo de la astronomía maya no era el de describir con precisión los movimientos y las posiciones de los astros, sino tener la capacidad para ofrecer explicaciones suficientes con propósitos religiosos para la construcción de su cosmovisión».

Rafael Villaseñor (2012:322), sobre el registro de las cuentas lunares por parte de los mayas clásicos

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Es decir, el tiempo [maya] es racional porque es determinable topográfica y cualitativamente, como divinidades diferenciadas que desempeñan movimientos y funciones definidas e interrelacionadas, y, a la vez, porque estas funciones también pueden ser determinadas cuantitativamente con toda exactitud por los cálculos matemáticos y cronológicos, fundamentalmente porque el proceso temporal se entiende como reiteración cíclica, repetición de lapsos.
El movimiento histórico, entonces, está sometido al mismo rigor, está referido a la misma racionalidad del tiempo total. Los momentos de la historia se explican en función de cargas divinas de los lapsos, y el proceso mismo de la historia se concibe también cíclica y reiterativamente.»

Mercedes de la Garza (1975:107)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Otra preocupación de los historiadores epigrafistas es la veracidad. Como registros dinásticos, las inscripciones jeroglíficas [mayas] rara vez muestran evidencia de imparcialidad, la noción de que la historia representa una evaluación balanceada del pasado es, después de todo, una invención reciente. Más bien, las inscripciones contienen propaganda. Si se invirtió meticuloso cuidado en su tallado y presentación, fue por razones esencialmente pragmáticas: la escritura confería legitimidad a un individuo, un gobierno, un curso de acción y en Mesoamérica al igual que en otras partes (Wright 1979:240), fusionaba el pensamiento religioso con la legitimidad política, con el propósito de prestar autoridad a las estructuras de control existentes (Altheide y Johnson 1980:4). La historia era relevante para el presente; conceptualmente no existía separada de la intriga dinástica contemporánea. Y como apunta Gillespie para los Aztecas, aun las escuetas genealogías ayudaban a validar ciertos arreglos políticos y sociales.»

Stephen Houston (1992:274)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«El tiempo [maya], en la medida en que es interrelación dinámica entre hombres y dioses, es tiempo esencialmente cualitativo, no un concepto abstracto y deshumanizado».

Mercedes de la Garza (1975:101)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«No fue menor misterio que el referido en el capítulo de arriba, el haberse fundado el pueblo de Izamal en el sitio que cae, el Cuyo, de un capitán que era el mayor de este reyezuelo, o ídolo llamado Hunpictok; y así mismo el haber escogido por patrón al glorioso San Antonio de Padua, en contra pusieron de este gran capitán, el cual cuidaba del sustento del rey, y de su guardia, haciendo le respetasen. Y así mismo a los sacerdotes de los ídolos, haciendo cuerpo de guardia a los templos, con ocho mil soldados; y el capitán era obedecido y respetado de todos.»

Bernardo de Lizana (1633:72), en su descripción sobre las más importantes edificaciones mayas de Izamal

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«A misleading paradox thus persists: the Maya remain a symbol of civilizational collapse and population disappearance, yet scholars and activists continue to stress that the Maya vanished neither at the end of the Classic period nor under the onslaught of colonialism and nationalism. Maya civilization still awaits its discoverers, yet it has never ceased to exist and be visible.»

Restall y Solari (2020:104)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“El tiempo forma parte del orden cósmico —de hecho, para los mayas puede haber representado el orden cósmico mismo— y su valor psíquico se basa precisamente sobre su carácter cíclico. Con la repetición viene la previsión de lo que va a suceder”

(Farris 1985:52)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“En los calendarios mesoamericanos, como cartas de fundación, se define la naturaleza, derechos y obligaciones de los miembros del grupo, y los principios a partir de que se organiza el Estado, que se vincula con fenómenos naturales y sagrados, como la salida y la puesta del Sol.”

(Monaghan 2001:253)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Whether gods were ways of representing natural phenomena and the H[ead] V[ariant]s merely representations of the sounds of the number, or whether the HVs depicted entities already thought of as gods, is not clear. It is even possible that some gods came into existence simply as a result of their being pictures of numbers. Realizing that the HVs are phonetic representations of the numbers raises a number of interesting questions.”

(Macri 1985:78, sobre las representaciones gráficas de los números mayas

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“En estas veinte palabras sagradas están expresadas todas las formas básicas de la creación y la destrucción, lo bueno y lo malo, que da de sí lo inmutable, operando en el mundo, la sociedad y el corazón del hombre. De la concatenación de tales fuerzas en las vidas individuales depende el curso de la vida y el destino del alma […]

En estas veinte palabras están contenidas las respuestas a todas las preguntas que el hombre puede hacer en relación con su suerte”

(Bunzel 1981:334 y 343). Sobre los nombres de los días del calendario maya K’iche’

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Evidently the local history of the site, indeed its very founding, was geared or manipulated to reflect important temporal symmetries and patterns. In a very real way ancient Palenque was a city whose religious and political identity hinged on “Nine Wind” and the symbolism it conveyed.”

(Stuart 2005b:185)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Did the Maya invent “history” from hindsight to maintain balance and insure a positive destiny for the lineage and a continuing harmonious relationship with the cosmos or to justify events that had already occurred?”

(Carlson 1980:199)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«-Yáabilkunt a k’aaba, wa leti’e’ ku tal ich u chun u máasewal k’aaba’, baylili’e’ ti’al ma’ mans a kuxtal chéen ich u loxil yéetel u chikul a wich. Junp’éel wíinik ku tal ich u chuunil máasewale’, wa ma’ ku k’ajóolt u pixan wo’ojil ti’ u chunil u k’aaba’, jóojoch u wíinklil. Wa ma’ k’aasik tuláakale ba’aj kin wa’ik tech, maake táan in wa’ik bix anik u pixane’, je’ u suutkuba’ bey junp’éel nojoch káat tu chúupule’ yéetel je’ ba’axake’, je’elo’ tuune’, la’e’ ba’aj jóojochil je’ u páajtal u chúupu’ yéetel u ta’ mis ti’ junp’éel túukul, ma’ u ti’ali’, bey xan je’ bin u p’eentakaj tumene’ tuukula’ – »

«Ama tu nombre, sobre todo si éste es de origen indio, para que no vivas en constante lucha con tu identidad. Un hombre de origen indígena, si desconoce el alfabeto espiritual de los orígenes de su nombre, es un hombre vacío y está expuesto a que se convierta en recipiente disponible al que se le puede llenar de cualquier cosa; luego entonces, esa oquedad puede que sea llenada con los desperdicios de un pensamiento, que no de él, y que acabará sometiéndolo».

Jorge Miguel Cocom Pech (2014:24 y 25)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

U kuxtal máake’ jumpuul jump’éel óok’ot, sáansamal k’a’abéet u ts’ants’ancha’atik lu’um utia’al u k’a’ajal u mootsel ti’, sáansamal xan unaj u tich’ik u k’ab ka’anale’ utia’al u nib óol ti’ yuumtsilo’ob, ma’ chéen yo’olal u k’áatankili’ k’a’abéet u k’a’ajesik yóok’ol kaabe’ nu’ukbesa’an yéetel ba’alo’ob maanal ba’al tsaj utia’al yéetel u ya’abil ti’ le ba’alo’ob je’elo’ utia’al u síik túumben kuxtal, le o’olal túune’ wa ku ch’a’akal jump’éel che’e’ k’a’abéet u beeta’al uts a cha’abal u xíitil u jeeli’, tumeen wa ma’e’ mix ba’al kun bo’oybesik u taakil u yóok’ot ichi kuxtal.
Le lu’umo’, mantats’ ku túumbenkúunsikuba, ba’ale’ wíinike’ unaj u yilik ba’ax k’iinil ku yúuchul le je’ela’ utia’al u nu’ukbesik u yóol utia’al u páa’tik le k’iin je’el yéetel u tóoch’balak u yóol mina’an u saajkililo’.

La vida del hombre es como una pieza de danza: a diario debe impulsarse de la tierra para recordar sus raíces, a diario debe estirar los brazos al cielo para agradecer a los dioses y no únicamente para pedir algo. Debe recordar que la tierra está organizada con cosas que son primordiales para él, debe tener presente que muchas de ellas son para renovar la vida. Por eso, donde corte un árbol deberá esperar a que crezca otro, de lo contrario no habrá sombra para refrescar sus ganas de danzarle a la vida.
La tierra se renueva con frecuencia y el hombre debe observar con atención los días en que eso sucede para estar preparado, para esperar esos días con el fuego de la valentía dentro de él.

Extracto de U yóok’otilo’ob áak’ab. Danzas de la noche
Isaac Esau Carrillo Can, 2011

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Yan v uilal v cimil hun tul vinic hik çaatac cah tu çinil
‘Es necesario que muera un hombre por que no se pierda todo el pueblo’

Sección del Calepino maya de Motul (Acuña 2001), que traduce y mezcla un pasaje del Evangelio de Juan (expedit vobis ut unus moriatur homo pro populo et non tota gens pereat).

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Ich áak’ab ku síijil máak,
ich éek’joch’e’enil u máan u tatalka’abt lu’um utia’al u janal,
ich áak’ab ku síijil máak,
ich áak’ab ku póots’ lúubul tu k’ab u ch’e’il,
ich áak’ab ku síibil u piixan,
ich áak’ab xan ku xíimbalkúunsikuba,
ich áak’ab xan ku bin utia’al ma’ u ka’a suut.

En la noche nace el hombre,
en oscuridad anda a gatas palpando el suelo para sustentarse,
en la noche nace el hombre,
en la noche cae del árbol que lo fecunda,
en la noche le es regalado su espíritu,
en la noche también sale a sus andanzas,
en la noche también se va para nunca regresar.

U yóok’otilo’ob áak’ab. Danzas de la noche
Isaac Esau Carrillo Can, 2011

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Parece ser que los mayas se afanaron por comprender y registrar el tiempo no por un mero afán desinteresado y abstracto de conocer el devenir en cuanto tal, sino por un afán de precisar y de situar la vida del hombre, tanto en el nivel de sus necesidades cotidianas, como la agricultura, como en el nivel histórico: fijar con precisión los acontecimientos. Esta necesidad surgió por una peculiar idea cíclica de la historia, según la cual, los acontecimientos han de repetirse como los ciclos de la naturaleza, por lo que era necesario saber qué había ocurrido para prevenir lo que ocurriría.»

Mercedes de la Garza (1975:127), en su estudio sobre la conciencia histórica maya.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Casi todos los dioses mesoamericanos conocidos se duplican para representar las polaridades cósmicas, o se cuatriplican para adaptarse a las divisiones espaciales de los niveles de este cosmos. La simetría axial de las costrucciones mayas, o incluso de las trazas urbanas de algunas ciudades, tiene por igual valor cosmológico y social, y lo mismo se puede decir de las orientaciones o de una parte del lenguaje de las formas y las decoraciones arquitectónicas, lo que involucra irrefutablemente a los protagonistas de la civilización antigua en el concierto y la marcha de los elementos universales».

Miguel Rivera Dorado (2010:17)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

La razón profunda de la dificultad para reproducir el arte maya radica en la incomprensión, por parte de los [antiguos] artistas europeos, de los motivos y del estilo de un arte que les es por completo ajeno. El arte maya apela a un complejo conjunto simbólico expresado a través de convenciones escasamente, si acaso, rectificadas por la percepción. A los ojos de los occidentales, las cabezas de serpiente mayas son poco evocadoras de las formas naturales. A las dificultades que experimenta para reconocer los motivos que conforman aquellas imágenes, se aúnan las dudas asociadas con el frecuente mal estado de conservación de dichos monumentos. Algunos motivos se encuentran, en parte o en su totalidad, rotos o borrados; ¿de qué manera y con que colmará estas lagunas la imaginación del artista? El dibujo que habrá de ejecutar un [José Luciano] Castañeda o un [Jean-Frédéric] Waldeck es la representación de otra representación, es decir, la traducción de un mensaje en clave a otro lenguaje convencional. El dibujante-traductor no solamente no entiende la imagen que debe traducir, sus convenciones y el saber del que es portadora; además, su percepción es alterada, generalmente sin que lo sepa, por el saber de la tradición cultural a la cual pertenece; de esta forma, los personajes mayas reproducidos por aquellos dibujantes se asemejan a griegos o egipcios.

Baudez (1991:63 y 64), sobre las reproducciones tergiversadas del arte maya por parte de los primeros ilustradores.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Este carácter rencoroso y tenaz hace de los mayas un pueblo excepcional. En el resto de México, los conquistadores impusieron su idioma a los vencidos, y les van haciendo olvidar poco a poco sus lenguas nativas; en Yucatán por el contrario, conservan con tal tesón su habla, que lograron hasta cierto punto que sus dominadores la aceptaran. Fingiendo ignorar el castellano, aunque lo comprendan; no hablando nunca sino en maya; obedeciendo exclusivamente a los mandatos hechos en este idioma, obligaron a los blancos a aprender y a cultivar la lengua india, hasta el grado de que en realidad es la dominante en la península, con la sola excepción de una parte del distrito de Campeche.»

Manuel Orozco y Berra (1864), en su estudio sobre la geografía de las lenguas

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«El hecho de que se pueda comprobar la elección de fechas [del Tzolk’in] no significa que los personajes cuyos nombres aparecen en los monumentos no hayan nacido, fallecido, o que no hubiesen existido. Existe otro tipo de evidencia para corroborar la existencia de estas personas. La “manipulación” de fechas ayuda a comprender la intención de las inscripciones clásicas y el contexto que las llevó a ser creadas. El hecho de que K’inich Janab Pakal tenga registrado su nacimiento en 8 Ajaw no significa que haya nacido (en el sentido biológico del término) en dicha fecha. Significa que en esa fecha debió nacer, de acuerdo con el momento histórico de la ciudad de Palenque y de acuerdo con su posición en el orden dinástico del sitio. Esa debió ser su fecha de nacimiento ideal, en cierta manera predestinada, según la cuenta Tzolk’in y sus dioses y ancestros.»

William H. Mex (2021:275) «Tiempo y destino entre los gobernantes mayas de Palenque. Una perspectiva desde la cuenta de 260 días»

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

En tiempo de su gentilidad traían guerras unos con otros y peleaban embijados y unas mantas de algodón arrolladas al cuerpo, y un arco y flechas en las manos, y comían el grano del maíz y pescado que ahora comen, y bebían el vino que llaman quibalche [ki’ balche’], y con esto vivían más sanos que no ahora.”

Relación de Tzama (hoy Tulum), Juan Darreygosa, aprox.1579

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Y que tenían a Cuzmil [Cozumel] y el pozo de Chicheniza [Chichén Itzá] en tanta veneración como nosotros las romerías a Jerusalén y Roma y así los iban a visitar y ofrecer dones, principalmente a Cuzmil, como nosotros a los lugares santos, y cuando no iban, enviaban siempre sus ofrendas. Y los que iban tenían también la costumbre de entrar en los templos de relictos cuando pasaban por ellos a orar y quemar copal…”

Relación de las Cosas de Yucatán, siglo dieciséis

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“Ocho leguas de esta villa [de Valladolid] están unos edificios llamados Chichiniza [Chichen Itza], en los cuales hay un cu [k’u] hecho a mano de cantería y albañería. Y en este edificio hay en el mayor edificio noventa y tantos escalones […] este [k’u] cae entre dos cenotes de agua muy hondables, el uno de ellos llamaban el cenote del sacrificio. Llamóse [Chichen Itza] a imitación que un indio que al pie del cenote del sacrificio vivía; se llamaba Al quin Ytza [Ahk’in Itza] …»

Relación de la Villa de Valladolid, aprox. 1579

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“En la lengua de maya….[Dzan], quiere decir venida o descendimiento de mucha Gente […] Panabachen [Panabchen] quiere decir pozo cavado, […] Mona o Muana [Muna], como los indios dicen, agua de gavilán, los cuales nombres parecen haber sido puestos por los primeros pobladores, como es uso y costumbre a los que pueblan tierras y asientos nuevos…”

Relación de Dzan, Muna y Panabche por Alonso Rosado, 1581 (Garza et al., 1983)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

“ […] cierto nombre [del día del Cholq’ij] se interpreta por medio de frases nemónicas que combinan los significados de los días de acuerdo con las acciones sociales que los caracterizan […] los nombres se “leen” no como palabras en si mismos, si no como un tipo de “glifo oral” para otras palabras muy distintas; estas otras palabras se vinculan al nombre del día por medio de paronomasia, por medio del juego sónico poético […] Las nemónicas tipicamente conectan los días con las ceremonias por medio del juego de sonidos o paronomasia más que conectar los días con símbolos estáticos por medio de la etimología […]

Barbara Tedlock 2002, «El tiempo y los mayas del altiplano»

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Warfare was merely the most violent form of this increased competition. There is no need to continue the debate as to whether wars were astronomical or ritual versus “meaningful” political and economic wars. Classic Maya warfare was all of these things at once. It was involved in the elimination of rivals, the seizure of tribute, and the taking of captives for ritual events, which were also another form of status rivalry [..]»

O’Mansky y Demarest. «Status Rivalry and Warfare in the Development and Collapse of Classic Maya Civilization» (2007)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«En otras palabras, la función de los calendarios era doble: por una parte, la regulación de la conducta ritual que mantenía en su sitio al ser humano; por otra, la defensa contra los malos tiempos o la enseñanza para aprovechar los buenos. El primer aspecto hacía al indígena sumergirse en un tiempo que no era el presente, que no era el real, para dejar que su conducta fuese simplemente cobertura de una acción arquetípica; el segundo, por el contrario, lo hacía enfrenarse a una realidad ya casi hecha —una fuerte influencia— contra la que debía luchar con el acto espontáneo, inteligente, hábil, ágil. Eran la posición frente al tiempo que ha de llevar y la posición frente al tiempo que ha de rozar ásperamente con su paso. Para una predominaba el uso de la acción ritual; para otra, el del registro histórico. Los libros de historia adquirían por esta causa un sentido de conocimiento total del tiempo: se mostraba el círculo, lo que había sucedido, y al pasar había señalado lo que siempre en ese punto del tiempo era. Las capas de la historia, para los fines precisos de conocer futuros por registro de pasados, podían superponerse perfeccionando una imagen que en cada vuelta el hombre perspicaz y ordenado podía ir delimitando en sus contornos vagos. Originalmente, pues, la historia no era ni la del pasado ni la del futuro: era el descubrimiento de un círculo, descubrimiento perfectible, que tanto podía servir para explicar lo que había sucedido como lo que era y sería.»

López Austin (1989:96 y 97)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«The story of the associations of dates and gods in the tonalpohualli is complicated and certainly each date has a history of its own that should be studied separately. No single unitary theory will explain them all. Still the discovery of the structure of the dates of Aztec history and its political aspects is an exciting beginning. The search for similar structures in other cultures should lead to a better understanding of the history of the Mesoamerican calendar in general».

Umberger (1981:17)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

«Cuando afirmo que las tradiciones indígenas son plenamente históricas, no estoy diciendo que se conformen al ideal científico de la memoria histórica. Simplemente estoy afirmando que son discursos sobre el pasado que tienen una considerable antigüedad; que se pretenden legítimos; que utilizan criterios particulares para distinguir lo verdadero de lo falso; que parten de una concepción socialmente determinada de la realidad, del tiempo, y de los agentes históricos; que tienen un fin persuasivo y legitimador; que están vinculados a grupos socialmente específicos».

Navarrete (1999:251)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

CONTACTO
Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _