Observaciones acerca de los nombres y apellidos de origen maya (primera parte)

por William H. Mex

“No puede negarse, sin embargo, que el apellido indígena es hasta nuestros días un verdadero y quizá el más importante estigma étnico.” (Quintal 2001:158).

El objetivo de este texto es presentar una introducción al estudio de los nombres de origen maya tomando como base el estudio de la escritura jeroglífica maya y su relación con el lenguaje. Se presentan algunos ejemplos de nombres de personas y de nombres de entidades sobrenaturales tal y como aparecen en el registro epigráfico del período Clásico maya y en el período Colonial. Se dan ejemplos de los cambios en la manera de usar nombres o apellidos en la actualidad y del impacto que estos cambios han tenido dentro de la cultura maya. Con esta información se busca proponer una metodología con el fin de investigar el significado original de los nombres y apellidos mayas y de conocer más profundamente la razón de sus cambios. También se busca dar a conocer la importancia que tienen los nombres y apellidos mayas para la identidad peninsular en particular[1].

La importancia de los nombres personales

El nombre propio tiene un estatus, puede representar la reputación de su poseedor y de la misma manera, el nombre puede llegar a ser degradado. Los nombres personales son tan importantes que en algunas sociedades se les vincula con poderes mágicos o con complejas historias, supersticiones y tabús[2]. En un grupo social o cultural, el nombre personal puede servir para indicar el rango de una persona en relación con los demás y, al mismo tiempo, la información vinculada con un nombre puede indicar género, edad, u origen étnico o regional[3]. Cuando un nombre se vincula con el pasado, puede llegar a tener un simbolismo muy poderoso, por lo que poseer un nombre puede verse como un privilegio.

Un ejemplo muy relevante del uso de los nombres en el área maya lo encontramos con Jacinto de los Santos Uc, quién hacia 1761 se proclamó rey venido del oriente, con el título Rey Canek Chan Montezuma, afirmando que ya era tiempo de acabar con el dominio español. Este personaje formó su nombre y título con palabras pertenecientes a distintas épocas y lugares: Rey, título europeo; Canek, nombre del dirigente del último señorío maya (Tah Itzá), casi 100 años antes; y Montezuma (Motecuhzoma), nombre de uno de los últimos dirigentes mexicas, muerto más de 200 años antes. Este ejemplo también es un reflejo de la visión del tiempo cíclico y profético maya usado como recurso de legitimación, ya que Canek usó aquellos nombres ligados a las autoridades del pasado para justificar sus acciones[4].

Dada la importancia del nombre personal a través de la historia, no es de sorprender que muchas de las claves para el desciframiento de escrituras antiguas como la egipcia, se hayan obtenido gracias a la ubicación y posterior lectura de los nombres y títulos de las personas[5]. El caso del desciframiento de la escritura jeroglífica maya no fue la excepción, ya que cuando aún no podía leerse fonéticamente, estudiosos como Beyer (1937) se dedicaban a ubicar los glifos recurrentes (conjuntos de signos que se repetían en distintos monumentos), que hoy en día se conocen como cláusulas nominales y que pueden contener nombres y títulos de gobernantes[6]. Uno de los primeros nombres personales en ser ubicado y descifrado, gracias en buena medida a los trabajos enfocados en el fonetismo (como los de Knorozov, 1956), fue el de <Kak u pacal> de Chichén Itzá, Yucatán[7]. La lectura fue dada a conocer en los años sesenta por David Kelley, quién hizo notar que este nombre se menciona en fuentes coloniales para designar a un capitán Itzá[8].

El nombre maya durante el período prehispánico

Gracias a los miles de registros con escritura jeroglífica existentes, es en el área maya donde se ha realizado un estudio más profundo sobre el nombre personal y los nombres de entidades sobrenaturales y lugares[9]. Muchos de estos trabajos no se enfocan únicamente en los nombres mayas, ni tratan de profundizar en sus significados, sino que los abordan como parte de las temáticas históricas, de relaciones entre individuos y entidades políticas, o bien haciendo uso de conceptos como la etnicidad, el racismo y la estratificación social.  

En el período Clásico han sido identificados nombres de gobernantes hombres y mujeres, de artistas o escribas, escultores, vasallos, nombres de entidades sobrenaturales como los dioses y los wahy y también nombres de lugar[10]. Una de las claves para la identificación de un nombre es la ubicación de la frase nominal, definida como:

“…cualquier parte de la oración que refiere y/o identifica seres humanos o sobrenaturales como sujetos, agentes, pacientes o beneficiarios de acciones verbales, o como poseedores de objetos u otros seres […] incluye nombres personales, así como matronímicos, patronímicos, epítetos y títulos como rango/oficio, actividad y títulos de origen”[11].

Por ejemplo, la frase nominal de un soberano de Dzibilchaltún es Kalomte’ Uk’uw Chan Chahk…?…ti’ Jo’ Ajaw…?…Bahkab [12], en donde Kalomte’, Ajaw y Bahkab funcionan como títulos, Uk’uw Chan Chahk es el nombre propio del soberano y Jo’ es el nombre del señorío o ciudad al que pertenece. Cualquier parte de esta frase pudo sobrevivir hasta llegar a usarse como apellido hoy en día (el caso de Bacab), o nombre de ciudad, (el caso de Jo’, que es como los mayahablantes designan hoy en día a la ciudad de Mérida[13]), aun cuando el significado haya cambiado o sea desconocido.

Algunos soberanos clásicos cambiaban de nombre al momento de entronizarse, y, por lo tanto, no se conoce su nombre infantil o juvenil[14]. Ningún nombre de soberano podía consistir en una sola palabra, ya que los nombres se formaban con base en sustantivos que refieren a deidades, animales, objetos o roles sociales, los cuales se combinan con otros sustantivos o frases verbales[15]. Los nombres pueden incluir un sujeto y un predicado verbal o no verbal. Por ejemplo, en la primera posición aparecen deidades como K’inich (deidad solar), K’awil (deidad del trueno), Chahk (deidad de la lluvia), animales como Bahlam (jaguar), Mo’ (guacamaya) y K’uk’ (quetzal), roles sociales como el Ajaw (señor, gobernante) y objetos como Tok’ (pedernal) y Ek’ (estrella)[16].

Los nombres personales del Clásico también se pueden clasificar en los que no tienen predicado verbal (word-names) y los que sí lo tienen (sentence-names). Los primeros pueden incluir sustantivos y adjetivos en construcciones posesivas. Un ejemplo de construcción posesiva se observa con el nombre K’ahk’ u Jol K’inich ‘Fuego es la cabeza de K’inich’. Dado que el sustantivo K’inich está vinculado a las palabras que le preceden, este nombre enfatiza la identificación del soberano con un aspecto o con una parte del cuerpo de la deidad solar K’inich (en este caso, Jol su ‘cabeza’)[17]. En la segunda clasificación de nombres se incluyen construcciones verbales pasivas, afectivas o antipasivas. Un ejemplo de construcción verbal antipasiva lo tenemos con Jasaw Chan K’awil, siendo el verbo de la frase Jas ‘despejar, clarear’, y el sujeto de la acción la deidad Chan K’awil. Este tipo de apelativos indican que el soberano se proclamaba realizando la acción de despejar o clarear (Jas) siendo él mismo el aspecto vivo de esta deidad celeste (K’awil)[18]. Este nombre se puede traducir como ‘K’awil celestial despeja’ y además refleja un patrón de verbo-sujeto (VS), común en las lenguas mayas actuales[19].

De la misma manera, es posible que algunos nombres personales refieran a deidades relacionadas con la mitología, como el caso de Te’ K’ab Chahk, nombre de un soberano de Caracol al parecer inspirado en un aspecto de la deidad de la lluvia Chahk que posee un brazo (K’ab) de madera (Te’) y que aparece en la cerámica del Clásico[20].

Los nombres de las entidades sobrenaturales son más sencillos, y pueden constituirse de una sola palabra, como en el caso de Ahkan, deidad de la intoxicación, Chahk, deidad de la lluvia, K’inich, deidad solar o K’awil, deidad del trueno y de la realeza. Algunos nombres jeroglíficos han sobrevivido hasta la actualidad y son de uso común en la península de Yucatán, como el caso de Kisin ‘pedorro’, nombre de un ser sobrenatural que aparece en el Códice Madrid del Posclásico[21]. También sobresalen las entidades wahy, que suelen combinar nombres de animales y son clasificados según su color, materia, lugar, por semejanzas con otros animales, por sus acciones, sus partes del cuerpo, su temperamento, por las enfermedades que producen, o por condiciones y funciones [22]. Como ejemplo, están Nupul Bahlam ‘Jaguar enemigo’ y K’in K’ewel Bolay ‘Jaguar…sol’ [23]. Otros ejemplos son K’ahk’ Ohl Chamiy, que puede traducirse como ‘Muerte de corazón ígneo’ o ‘Muerte iracunda’ y Tahn Bihil Chamiy, ‘Muerte de medio camino’[24].

Por otra parte, los nombres mayas de lugar se identifican cuando aparecen como locaciones u objetos de alguna acción o cuando aparecen incorporados en las frases nominales de los personajes. Se pueden clasificar en aquellos de términos básicos, que describen características del paisaje y aquellos de términos derivados, que se marcan por medio de preposiciones o sufijos locativos[25]. Hay ejemplos como Pa’ Chan, “Cielo hendido”, que ocurre en el glifo emblema de la ciudad de Yaxchilán (Chiapas) y parece referir de manera metafórica a un cielo abierto, por el cual podían descender hacia la tierra criaturas sobrenaturales[26]. También hay sitios que incluyen nombres de animales, como Ek’ Bahlam ‘Jaguar estrella’ en el oriente de Yucatán y Ahkan Kehj ‘Venado Ahkan’ (que combina el nombre de un animal y de un dios), y otros como Mo’ Witz ‘Montaña guacamaya’, locación mencionada en Copán, Honduras [27].

El nombre maya en la transición de la época prehispánica a la época colonial

Entre varios grupos mesoamericanos como los Nahuas, Zapotecos o Mixtecos era común encontrar nombres calendáricos tanto en la época Prehispánica como en la Colonial[28]. Sin embargo, entre los mayas clásicos los nombres calendáricos fueron escasos (en el período Colonial igualmente son poco comunes), aunque entre los K’iche’ y Kaqchikel de tierras altas (posclásicos) si fueron más usuales[29].

Para el estudio de los nombres mayas peninsulares, se encuentran trabajos como el de Roys (1940) que clasifican los nombres en patronímicos, nombres naal y nombres de muchachos, basándose principalmente en lo documentado por Diego de Landa: que los antiguos mayas peninsulares pasaban el nombre a los hijos, y no a las hijas; que no se casaban con los del mismo nombre; y que usaban el nombre del padre como propio y el de la madre como apelativo. De este modo, Nachanchel era quién cuya madre (Na’) era Chan y cuyo padre era Chel[30]. También tenían un nombre de nacimiento, Paal kaba (nombre joven), y un sobrenombre, Coco Kaba (apodo). La gran mayoría de los nombres tienen que ver con los animales y las plantas, en ocasiones usando los prefijos Ah (masculino) e Ix (femenino)[31].

Como ejemplos de patronímicos tenemos Cupul (de kup ‘jícama’) y May ‘venado, pezuña, polvo fino’. Como ejemplos de nombre naal están Nachan Dzul (chan ‘serpiente’ o ‘cielo’), a quien también se le nombra como Ah Ceh Dzul, y Napuc Dzib, cuyo nombre de muchacho era Ah Xoc Dzib (xok, ‘tiburón’ o tal vez ‘leer o contar’). Como nombres de muchachos está Ah Chuen Kauil (de chuwen ‘artesano’ y K’awil ‘nombre de deidad’) y Ah Tok Canul (tok’, ‘navaja de pedernal’ y kanul ‘protector’). En estos dos casos, si Ah Chuen es ‘artesano’ y AhTok es ‘sangrador’, de aquí se puede inducir que varios nombres tienen que ver con oficios específicos. Se observa un poco de la influencia de la lengua nahuatl, como en el apellido Cetzal, probable forma maya de Quetzal[32].

En la región mopán, una lista de aproximadamente 92 nombres personales recopilados hacia 1653 revelan el uso de un nombre cristiano y un apellido maya o indígena (el nombre maya era cercenado, poniendo primero un nombre castellano, dejando únicamente una palabra maya como apellido), aunque también incluye treinta nombres que son solamente indígenas, de los llamados “indios del monte”. Del total, quince nombres son calendáricos, sin coeficiente y otros quince son iguales a los recopilados por Roys (1940) para la península de Yucatán[33]. Es probable que la semejanza con nombres peninsulares refleje movimientos por cuestiones políticas hacia el sur del área maya y también un origen común, dado que el mopán y el yucateco son lenguas emparentadas. Son comunes apellidos como Caan, Chacxib, Mux, Peche o Tutz. Los nombres de los llamados “indios del monte” (aproximadamente 30) son completamente mayas, usando los prefijos Ah (masculino) e Ix (femenino). En este grupo es donde hay nombres calendáricos, los cuales usualmente van después del prefijo y antes de otra palabra, no calendárica, como con Ix Muluc Mukul, Ix Men Kante, e Ix Etznab Cauih (los nombres de los días son Muluc, Men y Etznab)[34].

Por otra parte, los nombres chontales, algunos recopilados hacia 1569, muestran que los chontales ya usaban nombres cristianos junto con un apellido indígena, pero usando también los prefijos masculinos ah, pa, pax, pap y los femeninos ix y na. Entre los chontales también aparecen nombres calendáricos nahuas o mayas, pocos nombres calendáricos aparecen con coeficiente y el título Ahaw se puede ubicar antes o después del nombre[35]. Algunos ejemplos de nombres masculinos son Ah Chamal (ah, prefijo masculino y chamal “pipa o puro de tabaco”), Chacbalam (“jaguar rojo” o “puma”). Los nombres femeninos parecen tener mayor influencia de la lengua nahuatl y hacen mayo uso del prefijo Ix, como con Ix Natzin (con el prefijo femenino maya Ix, pero con el sufijo reverencial nahuatl –tzin) con el significado de ‘madre reverenda’ y formas como Ix Na Lamat, que tiene el nombre del día calendárico Lamat [36].

En el caso de los choles lacandones, sus nombres se conformaban con un nombre individual y patronímicos, siguiendo un patrón parecido a los nombres chontales. Llevaban los prefijos masculinos ah, pa, pax, y con el significado de “padre”, pap; los nombres femeninos llevaban los prefijos ix y na’. También se ha detectado el uso de nombres calendáricos, con su coeficiente, como Chan Ix (4 Hix), Chan Tox (4 Tox), y Ox Bin (3 Bin), entre otros[37]. En ocasiones, la familia tenía un nombre animal, transmitido de padre a hijo, pero también cada persona podía tener un nombre animal. En las listas de nombres de los años 1696, 1691 y hacia 1712, se da constancia de que algunos indígenas tenían “nombre cristiano” y apellido indígena, sin embargo, hay casos en los usaban nombre y apellido de origen español[38]. El uso de esta clase de “apellidos” indicaría la pertenencia a un grupo más grande que la familia. Algunos de los nombres más usados son Bub, Tuhnol, Cauil Chacchan y Tzunun, entre otros. Si bien son pocos, hay nombres relacionados con otras lenguas mayas, con días calendáricos mayas y nahuas (los nahuas ocupan de un 35% a un 45% de estos nombres), y también hay cierta semejanza con los nombres peninsulares, por ejemplo, con el uso de los prefijos Ah e Ix[39].

En las tierras altas mayas, los nombres de los k’iche’ y kaqchikel se pueden clasificar en nombres que se heredan, nombres usados por un solo individuo, nombres para las posiciones políticas y nombres que tienen apelativos calendáricos.

XXXXXXXXXXXXX CONTINUARÁ XXXXXXXXXXXXX

Signos de la escritura jeroglífica maya clásica relacionados con los nombres y apellidos mayas del pasado y del presente. 1 logograma Ajaw señor, gobernante, 2 Chahk deidad de la lluvia, 3 Hix jaguar sobrenatural, 4 Ik’ aire, viento, aliento, 5 K’awil deidad del trueno, 6 K’uk’ quetzal, 7 Mo‘ guacamaya’, 8 Tok’ pedernal. Formas estándar, ©️ William Mex.

[1] Este es un breve ensayo que escribí cuando era estudiante de arqueología y puede considerarse como un trabajo incompleto y un poco desactualizado.

La metodología usada para la elaboración de este trabajo tomó en cuenta: 1.-La revisión de los estudios de índole epigráfica que hablan sobre los nombres de persona, de seres sobrenaturales y de lugares, así como la ubicación de palabras que hoy en día se usan como apellidos y que sabemos que aparecen de alguna manera en la escritura jeroglífica maya. 2.-La ubicación de algunos apellidos mayas, cuando aparecen como palabras, títulos o nombres de persona en estudios académicos, así como en Relaciones de la época del contacto y en textos como los libros Chilam Balam. 3.-La revisión de estudios actuales que se enfocan en algunas de las causas y consecuencias de los cambios en el uso de nombres y apellidos y la repercusión que estos han tenido, principalmente en la península de Yucatán.

La temporalidad usada es la siguiente: período Clásico (250 d.e.c. a 900 d.e.c.), período Posclásico (900 d.e.c. al 1521 d.e.c.), período Colonial, de 1521 a 1821 d.e.c. La zona maya (que se divide en tierras bajas y tierras altas), comprende los actuales estados mexicanos de Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Chiapas, el estado independiente de Belice, la nación de Guatemala, así como parte de El Salvador y de Honduras. Esta zona está dentro del área reconocida como Mesoamérica.

La familia de idiomas mayas se clasifica en: rama Huastecana, rama Yucatecana, rama Occidental que incluye lenguas Cholanas, rama Tzeltalana, rama Kanjobalana, y la rama oriental, que la forman el grupo Mameano y el grupo Quicheano. De manera detallada, la rama Huastecana comprende: Huasteco y el extinto Chicomucelteco, 2-Yucateca: idioma yucateco o peninsular, Lacandón, Mopán e Itzá. 3.-Cholana: Chol, Chontal, Chortí y los extintos Choltí y Acalán. 4.-Tzeltalana: Tzozil y Tzeltal. 5.-Kanjobalana: Chuj, Tojolabal, Jacalteco, Acateco, Tuzanteco y Motozintleco. 6.-Mameana: Mam, Teco, Ixil y Aguateco. 7.-Kicheana: Kekchí, Uspanteco, Pocomam, Pokomchí, Quiché, Cakchiquel, Tzutuhil, Sacapulteco y Sipacapa.

El sistema de escritura maya jeroglífico utiliza logogramas para representar palabras CVC o CVCVC y fonogramas para representar sonidos CV (C= consonante, V= vocal). La escritura tuvo su mayor auge durante el período Clásico y fue plasmado diversos objetos.

La lengua reflejada en las inscripciones (lengua franca o de prestigio) se define como maya Clásico y pertenece al grupo Ch’olano. Ha sido propuesta una diferenciación entre las ramas occidental (relacionadas con el chontal y chol) y oriental (relacionado con el choltí colonial y chortí actual). Igualmente han sido identificadas evidencias de bilingüismo, además de formas pasivas, incoativas, de sufijos y de la sintaxis nominal de la familia Yucatecana y rasgos semejantes para el grupo Tzeltalano y para el grupo Kicheano mayor.

[2] (Ullmann 1976:81 y 82)

[3] (Restall 1997:41)

[4] (Farris 1985:57 y 58)

[5] (Coe 1995:44-48)

[6] (Coe 1995:155 y 190)

[7] Este nombre hoy en día se puede leer en su forma completa, y con ortografía jeroglífica moderna como K’ahk’ u Pakal K’awil, ‘Fuego es el escudo de K’awil’.

[8] (Coe 1995:173). Hasta el día de hoy, la escritura jeroglífica maya se estudia tomando en cuenta el método estructural, expuesto por Berlin y Proskouriakoff, y el método fonético, expuesto por Knorozov. Más tarde, trabajos como los de Heinrich Berlin (1958 y 1959) y Tatiana Proskouriakoff (1960) enfocados en la ubicación estructural de los nombres de persona y de lugar, fueron los que dieron las claves para el estudio del contenido histórico de las inscripciones jeroglíficas mayas (Coe 1995:192) (Kelley 1976:213)

[9] Los estudios que han tomado en cuenta principalmente datos prehispánicos son los de Barba (1992), Colas (2003 y 2004), Davoust (2001), Eberl y Graña-Behrens (2004), García, J.M. (1995), García, A. (2008), García et.al. (2005), Grube (2001 y 2002), Grube y Nahm (1994), Ishihara (2009), Sheseña (2010), Stuart y Houston (1994), Taube (1992), Tokovinine (2007), Wichmann (2004), y Zender y Guenter (2003). Destacan también los trabajos de Lacadena (2000 y 2016) enfocados en la sintaxis nominal y en el significado y uso de algunos títulos personales en el Clásico y el período Colonial y el enfoque global de Zender (2014), que toma en cuenta datos de los mayas, aztecas y nativos del sur de Estados Unidos. Siempre con respecto a los nombres mayas, los trabajos que se apoyan principalmente en datos coloniales son los de Becerra (1985), Benítez (2000), Brito (1981:117-199), Campbell (1988:373-386), Carrasco (1964), Castañeda (2002), De Guzmán (2001), De Vos (1993:261-288), Feldman (1983), Güémez (2011:367-406), Love (2011), Pacheco (1959), Rejón (1988), Restall (1997:41-50), Roche (1987), Roys (1940), Ruiz (1982), Scholes y Roys (1996:450-460) y Scholes y Thompson (1977). Si bien no se enfoca en los nombres propios, el trabajo de Barrera y Rendón (1948) también proporciona traducciones de nombres que aparecen en los libros Chilam Balam, algunos de los cuales han sido recopilados por Echeverría (1967) y en un trabajo aparte, traducidos al inglés por Kelley (1976:103-105). En menor medida, algunos de los trabajos que abordan la temática del nombre o apellido maya apoyándose en datos actuales son los de Guzmán (2013), Iturriaga (2011), Quintal (2001:158, 2005:298), Sánchez (2012), Vázquez (2012) y el estudio de Mateos (2010) acerca de los apellidos en México.

[10] (Colas 2004, Davoust 2001, Ishihara 2009, Sheseña 2010 y Tokovinine 2013)

[11] (Lacadena 2000:116). La traducción del inglés es mía. Una frase nominal puede o no incluir alguna de estas partes.

[12](Maldonado et.al. 2002:8). Los puntos suspensivos indican partes del texto cuya lectura no se ha identificado. La ortografía del texto original se ha adaptado a la ortografía de este trabajo.

[13] Bahkab y Jo’ con la ortografía del maya Clásico, Bacab y Ho’ con la ortografía actual. El apellido Ho’il (‘el de Ho’ /Mérida’) también de allí viene.

[14] (Grube 2002) (Eberl y Graña-Behrens 2004).

[15] (Grube 2002:326-327).

[16] (Colas 2004:90 y 91) (Grube 2002:336-342).

[17] (Colas 2003:278-279) (Colas 2004:88).

[18] Chan K’awil se puede traducir como ‘K’awil celeste’ o ‘K’awil del cielo’. Aunque el nombre también se puede interpretar como ‘K’awil que despeja el cielo’.

[19] (Colas 2004:88-91).

[20] (García et al. 2005:636-638).

[21] (Zender y Guenter 2003:96).

[22] (Sheseña 2010:23-28).Wahy en maya Clásico, wáay en maya peninsular actual.

[23] Aunque normalmente se traduce Nupul como ‘compañero’, aquí se prefiere la traducción como ‘enemigo’, basado en entradas del maya yucateco colonial.

[24] (Sheseña 2010:17, 19 y 27). Chamiy es el equivalente cholano Clásico al Kimiy yucateco.

[25] (Tokovinine 2013:7 y 8).

[26] (Helmke 2012:100-107).

[27] (Graña-Behrens 2006:114) (Lacadena 2003:98) (Tokovinine 2013:64). Nombres aquí representados con la ortografía del maya jeroglífico. Ek Balam en la ortografía colonial, Ek’ Báalam con ortografía moderna y Acanceh en ortografía colonial, Áakan Kéej con ortografía moderna.

[28] Los nombres calendáricos son los que incluían el nombre de un día del calendario, por ejemplo “4 Ajaw”.

[29] (Pharo 2012:184 y 185) (Scholes y Thompson 1977:66)

[30] (Landa 2007:70).

[31] (Davoust 2001:86) (Roys 1940).

[32] (Roys 1940). Las traducciones de palabras son las que Ralph Roys ofrece.

[33] (Davoust 2001:86-87).

[34] (Scholes y Thompson 1977:64-67).

[35] (Davoust 2001:87).

[36] (Scholes y Roys 1996:450-458). Las traducciones son las que dan Scholes y Roys.

[37] (Davoust 2001:88). Los nombres de los días en este caso son Hix, Tox y Bin.

[38] (Hellmuth 1972:192 y 214).

[39] (De Vos 1993:262) (Feldman 1983:43)

contacto

Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

Explicación de la “Rueda Calendárica” maya

por William H. Mex

El objetivo de este texto es explicar de manera breve y sencilla cómo funciona la llamada “Rueda Calendárica” con ejemplos del Calendario Maya clásico. Primero, se aclara cómo funciona matemáticamente esta cuenta mediante la combinación de los números 260 y 365 y después, se explica como funcionaba para nombrar años mediante los nombres de la cuenta “Tzolk’in”, durante el Clásico (250-900 d.C.). 

Las bases numéricas de la Rueda Calendárica

En esta entrada se considerará que lo que conocemos como Calendario Maya es un sistema que se conforma de varias cuentas de días, veintenas de días (o “meses”), y años, principalmente[1]. Las dos cuentas que nos interesan son:

  • La cuenta de 260 días (o fechas) llamada por los académicos Tzolk’in (nombre tomado del yucateco colonial) y por los pueblos mayas de Guatemala, Cholq’ij. Se conforma de 13 números y 20 nombres de días, dado que 13 X 20 = 260.
  • La cuenta de 365 días, llamada Haab o Ja’ab, conformada por 18 grupos de 20 días (veintenas o “meses”) y un grupo de 5 días (llamados Wayeb, “aciagos” o, a veces, “sin nombres”), dado que 18 X 20 = 360 + 5 = 365.

Con base en estas dos cuentas, que inician y avanzan conjuntamente, se forma lo que se conoce como la Rueda Calendárica, que es una cuenta de 52 años (de 365 días). La combinación se entiende con base en los conceptos de mínimo común múltiplo y mínimo común denominador de 260 y 365.

  • 260 al dividirse entre 5 nos da 52 y 365 al dividirse entre 5, nos da 73. Esto quiere decir que el mínimo común múltiplo de 260 y 365 es 5 X 52 X 73 = 18,980.

Es decir, el ciclo de la Rueda Calendárica equivale a 18,980 días. O lo que es lo mismo, se conforma de 73 períodos de 260 días (73 X 260 = 18,980) y de 52 períodos de 365 días (52 X 365 = 18,980).

Como se mencionó al inicio de este texto, la cuenta Tzolk’in consta de 260 fechas, cada una conformada por un número del 1 al 13 y por un nombre de los 20 días (ver Tabla)[2]. Por ejemplo, la cuenta puede comenzar con 1 Imix, 2 Ik’, 3 Ak’bal, 4 K’an, 5 Chikchan, 6 Kimi, 7 Manik’, 8 Lamat, 9 Muluk, 10 Ok, 11 Chuwen, 12 EB, 13 Ben -> al llegar al número 13, los números inician de nuevo, pero los días siguen hasta el vigésimo -> 1 Hix, 2 Men, 3 Kib, 4 Kaban, 5 Etz’nab, 6 Kawak, 7 Ajaw -> al llegar al día Ajaw -vigésimo- los días inician de nuevo, pero los números siguen hasta el trece -> 8 Imix, 9 Ik’, etc. En un principio, se puede decir que la primera fecha es 1 Imix y la última, que ocurre después de 260 posiciones, es 13 Ajaw. La Tabla muestra el conteo de días comenzando desde arriba a la izquierda y avanzando de veinte en veinte (de 1 Imix a 7 Ajaw, de 8 Imix a 1 Ajaw, etc.).

La Tabla Tzolk’in. En verde y cursivas: fechas con que puede comenzar el año («cargadores»). En rojo: 1 IK’, fecha ideal para el inicio de la cuenta del Clásico.

También se mencionó que la cuenta de 260 corre a la par de la cuenta de 365. Cada una de las dieciocho veintenas o “meses” del año Haab también tiene un nombre y sabemos que, durante el clásico, el conteo de días del Haab comenzaba con el “asiento” chum o “día cero” del respectivo mes y se contaba hasta 19. El primer día del primer mes, Poop – o en maya clásico, K’anjalaw – es el asiento de ese mes; esto se representaría como: 2 Ik’ «0» K’anjalaw y quiere decir que la fecha Tzolk’in 2 Ik’ era el comienzo o primer día de la veintena K’anjalaw. La siguiente fecha sería 3 Ak’bal, 1 K’anjalaw, es decir, la fecha Tzolk’in 3 Ak’bal es el primero de K’anjalaw. La siguiente fecha sería 4 K’an, 2 K’anjalaw, que quiere decir que el Tzolk’in 4 K’an es el segundo día de la veintena K’anjalaw. Y así sucesivamente (ver nota al final, para los nombres de las veintenas).

Ahora bien, debido a la dinámica ya explicada de los números, una fecha como 2 Ik’ asiento de Poop (representado como 2 Ik’, 0 Poop) solo se repetirá cuando hayan pasado 52 años de 365 días. Y lo mismo sucede con cualquier otra combinación entre Tzolk’in y Haab, como puede ser 7 Kib, 4 K’anasiy :

Fecha 7 Kib, 4 K’anasiy. Sarcófago del Templo de las Inscripciones, Palenque. Dibujo de William H. Mex

Por la misma dinámica, solo un grupo de cuatro días podía iniciar cada uno de los 52 años, con un numeral del 1 al 13. Esto se explica por el uso de los 5 días extras o “aciagos” después de completar el conteo de 360 (dado que 20 / 5 = 4)[3]. Los días que inician el año se conocen como “cargadores” del año, <cuch haab> en maya yucateco colonial y sabemos que durante el Clásico eran predominantemente Ik’, Manik’, Eb y Kaban, que son los días 2, 7, 12 y 17 de la cuenta de 20 días (nótese que solo un día cada 5 posiciones – según el conteo Tzolk’in – puede iniciar el año Haab)[4].

La dinámica también se puede explicar de la siguiente manera. Dado que la cuenta de 260 y la de 365 inician conjuntamente, cuando la cuenta de 365 se haya completado, a la de 260 le faltarán 105 días para alcanzar a la primera (ya que 260 + 105 = 365). Es decir, si se inicia con 1 Ik’ como asiento del primer mes, Poop, después de 260 posiciones se completará el Tzolk’in con la fecha 13 Imix. Pero para que la cuenta Tzolk’in «alcance» a la cuenta Haab de 365, a partir de 13 Imix se deben sumar 105 posiciones, hasta llegar a 1 Kimi, que será el último día de los 5 días “aciagos” o Wayeb. Por lo tanto, el “cargador” que iniciará y dará nombre al siguiente año será la fecha que sigue a 1 Kimi, es decir: 2 Manik’. Consecuentemente, el último día Wayeb del año 2 Manik’ será 2 Chuwen, y el siguiente año será 3 Eb. El último día Wayeb del año 3 Eb será 3 Kib, y el siguiente año será 4 Kaban. Y así sucesiva e infinitamente.

Como se ha mencionado, los días que nombran a los años se intercalan en el siguiente orden: Ik’, Manik’, Eb, Kaban, y los numerales que los acompañan avanzan del 1 al 13 (es decir: 1 Ik’, 2 Manik’, 3 Eb, 4 Kaban, 5 Ik’, 6 Manik’, 7 Eb, 8 Kaban, 9 Ik’, 10 Manik’, 11 Eb, 12 Kaban, 13 Ik’). Así, el ciclo de 52 años se forma a la vez con 4 trecenas de años y también que cada una de estas trecenas comienza y termina con el mismo día (por ejemplo, la primera trecena de años comienza con 1 Ik’ y termina con 13 Ik’, la segunda, con 1 Manik’ y termina con 13 Manik’ etc.).

La cuenta de 365 días y la cuenta de 260 días en conjunto

En el siguiente diagrama se desglosa el conteo de 260 fechas a la par del conteo de 365, considerando el primer año como 1 Ik’ y solamente representando la suma de los días del Tzolk’in necesarios para estar a la par del conteo de 365 días y, así, saber cuál es el último día del Wayeb de cada año y cuál será el cargador o fecha que nombrará al año siguiente. Aunque se considera una cuenta Tzolk’in iniciando con 1 Ik’ y terminando en 13 Imix, pueden existir variaciones.

Se hacen observaciones después de cada trecena (en amarillo, las cantidades a sumar, usando la Tabla Tzolk’in):

En el último año –13 Ik’– de la primera trecena se sumaron 40 días para completar una cuenta Tzolk’in, después se sumaron 260 días para completar otra y por último, se sumaron 65 días para quedar parejos con la cuenta de 365 y llegar a 13 Kimi (40+260+65 = 365).

➜Una vez terminado el conteo de la primera trecena de años, es necesario hacer algunas observaciones sobre la cuestión numérica.

  • Primero, dentro de la cuenta Tzolk’in de 260 fechas, la cantidad de fechas o posiciones que hay entre el primer día de un año y el último día de un año, es 104 (52 X 2). Por ejemplo, tenemos 1 Ik’ y 104 posiciones después, 1 Kimi; tenemos 1 Manik’ y 104 posiciones después, 2 Chuwen (etc.). Por la misma dinámica, los pares de días que comienzan y terminan un año se repiten, por ejemplo, un año Ik’ siempre terminará con una día Kimi, un año Kaban siempre terminará con un día Imix, un año Eb siempre terminará con un día Kib (etc.).
  • En segundo lugar, cada año comienza y termina con un día diferente, pero que tiene el mismo numeral (por ejemplo 1 Ik’ termina con 1 Kimi, 2 Manik’ termina con 2 Chuwen, 3 Eb termina con 3 Kib).
  • Tercero, los días con que comienza y termina el año, pertenecen a los mismos rumbos, por ejemplo, Ik’ y Kimi pertenecen al rumbo Norte, Manik’ y Chuwen pertenecen al rumbo Oeste, Eb y Kib pertenecen al rumbo Sur y Kaban e Imix pertenecen al rumbo Este (etc.). El orden de los días, a partir del primer año, va contrarreloj y es Norte->Oeste->Sur->Este. Obviamente, eso significa que, si el ciclo de 52 años comenzó con un día asociado al Norte, acabará con un día asociado al Este.
  • El orden de los días con que termina el año sigue un patrón análogo al de los días con que inicia; es decir, la primera fecha que finaliza un año es 1 Kimi, luego sigue 2 Chuwen, 3 Kib, etcétera, hasta llegar a 13 Kimi.
Final de la segunda trecena de años

➜Al llegar a la mitad, cuando termina la segunda trecena de años (los primeros 26 años), se formará un patrón numérico tipo “espejo” con respecto a los días del Tzolk’in que se suman para completar la cuenta de 365 días. Por ejemplo, en el último año -13 Manik’- se sumaron 235 para llegar a 13 Imix y, después, 130 para llegar a 13 Chuwen, el último día del Wayeb (235+130 = 365). En el primer año de la tercera trecena (1 Eb), se sumarán 130 para llegar a 13 Imix y, después 235 para llegar a 1 Kib, último día de Wayeb. En el segundo año (2 Kaban) se sumarán 25, 260 y 80, de manera parecida a como en el penúltimo año de la segunda trecena (12 Ik’, arriba) se tuvo que sumar 80, 260 y 25.

Final de la tercera trecena de años (se cierran 39 años)

En el último año –13 Eb– de la tercera trecena, se sumó 170 para completar la cuenta de 260 que había comenzado en el año 12 Manik’ y se sumó 195 para quedar parejos con la cuenta de 365 y llegar a 13 Kib (170+195 = 365).

Final de la cuarta trecena de años (se cierran 52 años)

➜En este punto, después de la fecha 13 Imix, última del Wayeb, sigue la fecha 1 Ik’, que es con la que comenzó la cuenta de 52 años. Como se mencionó en el párrafo anterior, para cerrar la cuenta Tzolk’in del último año (13 Kaban) se tuvieron que sumar las cantidades 105 y 260, de manera semejante a como en el primer año se sumaron 260 y 105. Así se cierra el patrón numérico tipo “espejo” de suma de días.

Hasta aquí, los días Ik’, Manik’, Eb y Kaban han ido intercalándose como “cargadores” del año con los números del 1 al 13, de manera semejante a como los días Kimi, Chuwen, Kib e Imix se han rotado con los mismos numerales, pero como los últimos días del año (o cuarto día del Wayeb).

El ciclo de 52 años que se formó queda representado en la siguiente tabla:

Ciclo de 52 años clásicos con sus nombres.

Se debe mencionar también que hay evidencia de la existencia de diferentes cargadores del año y tal vez se manejaron 5 tipos de cargadores en diferentes épocas y regiones mesoamericanas. De los que hay evidencia son los siguientes:

  • Tipo 2, días Ik’, Manik’, Eb y Kaban (Período Clásico)
    • Tipo 3, días Ak’bal, Lamat, Ben y Etz’nab (Códice Dresde)
    • Tipo 4, días K’an, Muluk, Hix y Kawak (Códice Madrid y Landa)

De cualquier manera, si uno decide iniciar el año con cualquiera de estos días, dada la combinación matemática ya explicada, el procedimiento y resultado será el mismo. Por ejemplo, si se inicia con el día 1 K’an, asiento de Poop, después de 260 posiciones (para completar un Tzolk’in) se llegará a 13 Ak’bal y, para completar el ciclo de 365 del año Haab, se deberá sumar 105, llegando al último día del Wayeb, que será 1 Lamat. Después, la fecha que inicie el segundo año de la primera trecena será 2 Muluk. Los primeros años del ciclo de 52 serán: 1 K’an, 2 Muluk, 3 Hix, 4 Kawak, 5 K’an, etc. El día K’an se asocia con el Sur, Muluk con el Oriente, Hix con el Norte y Kawak con el Oeste, por lo que el conteo va Sur-Oriente-Norte-Oeste, siempre a contrarreloj.

Notas finales

Se ha explicado de la manera más sencilla posible el funcionamiento de la Rueda Calendárica que se forma por medio de la combinación de los ciclos de 260 y 365 días. Es claro que muchos aspectos del calendario maya han sido dejados de lado (ver notas finales); por ejemplo, la combinación que ocasiona que solo ciertos días del Tzolk’in puedan ocupar determinada posición dentro de cada veintena. Otro de los aspectos que debemos tomar en cuenta, es que la combinación de números aquí usados formaba parte de la numerología maya; es decir, cada cantidad, como 4, 13, 20, 52, 73, 260, 365 tenía una carga simbólica asociada, más allá de lo que nosotros conocemos como matemáticas.

La Rueda Calendárica también se usó por otros pueblos mesoamericanos y es posible que los primeros ejemplos de sus uso se deban a los olmecas, aunque el registro más temprano al parecer está en la zona zapoteca. En el caso maya, también se tiene evidencia del «corrimiento» o desfase de uno o dos días del Tzolk’in con respecto al Haab, pero eso sería tema de otro artículo (ver bibliografía para el interesado). Entre los pueblos mayas de Guatemala, el uso del sistema de cargadores del año aún está vigente y es de suma importancia.

—————————ANEXO——-——————-

➜Nombres de los días en Yucateco y en K’iche. La ortografía de los días yucatecos puede mostrar variación en algunas fuentes, entre corchetes angulares se presentan con ortografía colonial y entre paréntesis, con ortografía actual:

<Imix> (Imix), <Ik> (Ik’), <Akbal> (Ak’bal / Ak’abal), <Kan> (K’an), <Chicchan> (Chikchan), <Cimi> (Kimi), <Manik> (Manik’), <Lamat> (Lamat), <Muluc> (Muluk), <Oc> (Ok), <Chuen> (Chuwen), <Eb> (Eb), <Ben> (Ben), <Hix> (Ix/ Hix / Hiix), <Men> (Men / Meen), <Cib> (Kib), <Caban> (Kaban), <Etznab> (Etz’nab), <Cauac> (Kawak) y <Ahau> (Ajaw).

Sus equivalentes, en otros idiomas de los altos de Guatemala son los siguientes (o algunos parecidos): Imox, Iiq’, Aq’bal, K’at, Kaan, Kame, Keej, Q’aniil, Tooj, Tz’i’, Baatz’, Ej, Aaj, I’x, Tz’ikin, Ajmaq, No’j, Tijaax, Kawoq y Ajpuuj. Aquí se considera el primer día de la cuenta como Imix / Imox y el último, Ajaw / Ajpuuj.

➜Nombre de las veintenas (“meses”) en yucateco colonial:

<Pop> (Pop); <Uo> (Wo), <Zip> (Sip); <Zodz> (Sotz’); <Tzec< (Sek); <Xul> (Xul); <Yaxkin> (Yaxk’in); <Mol> (Mol); <Chen> (Chen); <Yax> (Yax); <Zac> (Sak); <Ceh> (Kej); <Mac> (Mak); <Kankin> (K’anK’in); <Muan> (Muwan); <Pax> (Pax); <Kayab> (K’ayab); <Cumku> (Kumk’u); <Uayayab> (Wayayab).

Los nombres de los meses en maya clásico:

K’anjalab / K’anjalaw, Ihk’at, Chakat, Suutz’, Kasew / Kusew, Chikin, Yaxk’in, Molol / Molow Ihk’sihom, Yaxsihom, Saksihom, Chaksihom,  Mahk, Uniw, Muwan, Pax-Haab, K’anasiy, Hul-Ohl, Way-Haab /Kolajaw.


[1] Cabe aclarar que algunas personas consideran que la Cuenta Tzolk’in / Cholq’ij es por sí sola un calendario y que la cuenta de 365 días es otro y así sucesivamente. Dado que los días del Tzolk’in / Cholq’ij son los que nombran a los años de 365 días y, por lo tanto, ambas cuentas deben funcionar conjuntamente, considero que es más propio llamar Calendario Maya al conjunto de estas cuentas.

[2] Para los nombres de los días se están usando las variantes del yucateco colonial, pero con la ortografía actualizada.

[3] Si los 5 días extras no existiesen, el año – en este caso -siempre comenzaría con un día Ik’, siendo el primer año 2 Ik’, el segundo 10 Ik’, el tercero 12 Ik’ (dado que 360 es múltiplo de 20).

[4] Es decir, después de Ik’, contamos 5 posiciones y llegamos a Manik’, contamos 5 y llegamos a Eb, contamos 5 y llegamos a Kaban. Cabe destacar que los días del mes se contaban desde el asiento o “cero” hasta el 19 y los del Wayeb, desde el asiento o “cero” hasta el 4.

BIBLIOGRAFÍA (usada y recomendada)

-Ayala Falcón, Maricela
2001 “La escritura, el calendario y la numeración”, en: Manzanilla Naim, Linda y López Luján, Leonardo (eds.), Historia Antigua de México. Volumen IV: Aspectos fundamentales de la tradición cultural mesoamericana. pp. 145-185. INAH, UNAM, México.

-Bowditch, Charles P.
1910 The numeration, calendar systems and astronomical knowledge of the Mayas. The University Press Cambridge, Cambridge.

-Garay Herrera, Alejandro e Igor Xoyón
2016 Armonización de los Calendarios mayas. Ministerio de Cultura y Deportes, Guatemala.

-Landa, Fray Diego de
1985 Relación de las cosas de Yucatán. Alianza Editorial, Madrid. Editado por Miguel Rivera Dorado.

-Lounsbury, Floyd G.
1978 “Maya Numeration, Computation, and Calendrical Astronomy”. Dictionary of Scientific Biography, vol. 15, supp. 1, ed. Charles Coulston-Gillispie, pp. 757–818. Charles Scribner’s Sons, New York:

-Pío Pérez, Juan
2001 [1846] “Antigua cronología yucateca”. En The Decipherment of Ancient Maya Writing, ed. Stephen Houston, Oswaldo Chinchilla Mazariegos, y David Stuart, pp. 210–223. University of Oklahoma Press, Norman.

-Popenoe de Hatch, Marion y Matilde Ivic de Monterroso
2017 «Cambios culturales y astronómicos en los calendarios: los cargadores y los naguales». En XXX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 2016 (editado por B. Arroyo, L. Méndez Salinas y G. Ajú Álvarez), pp. 439-450. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

-Proskouriakoff, Tatiana y J. Eric S. Thompson
1947 Maya Calendar Round Dates Such as 9 Ahau 17 Mol. Washington, DC: Carnegie Institution.

-Satterthwaite, Linton
1965 “Calendrics of the Maya Lowlands”. En Archaeology of Southern Mesoamerica, Part 2, ed. Gordon R. Willey, pp. 603–631. Handbook of Middle American Indians, vol. 3, editor general Robert Wauchope. University of Texas Press, Austin.

-Smithsonian Museo Nacional del Indígena Americano
2012 “El sistema de Calendario Maya”. Viviendo El Tiempo Maya. Sol Maíz y El Calendario. https://maya.nmai.si.edu/es/calendario/el-sistema-calendario

-Stuart, David S.
2011 The Order of Days: The Maya World and The Truth About 2012. Harmony Books, New York.

-Thompson, J. Eric S.
1950 Maya Hieroglyphic Writing: Introduction. Carnegie Institution of Washington Publication 589. CIW, Washington D.C.

-Tovilla, Martín Alfonso
1960 [1635] Relación Histórica Descriptiva de las Provincias de la Verapaz y de la del Manché. Guatemala, Editorial Universitaria. Universidad de San Carlos de Guatemala.

-Villaseñor M., Rafael E.
2007 Los calendarios mesoamericanos: analizados desde una perspectiva interdisciplinaria. Tesis de maestría, UNAM, México.

-Voss, Alexander
2006 “Astronomía y matemáticas”, en Los mayas. Una civilización milenaria. Ed. Nikolai Grube, pp. 131-143. Könemann Verlagsgesellschaft mbH, Bergamo.

Esquema moderno con la representación de los 13 números, veinte días y los meses del Haab. Tomado de la Revista Arqueología Mexicana, Vol XIX, Núm. 118, 2012.

CONTACTO

Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

Diccionarios de las lenguas mayas

AQUÍ PUEDES ENCONTRAR ALGUNOS DICCIONARIOS / VOCABULARIOS DE LAS LENGUAS MAYAS ACTUALES Y COLONIALES EN FORMATO DIGITAL (.pdf)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Diccionario Maya Cordemex (varias fuentes) 1980. Director: Alfredo Barrera Vásquez

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Calepino Maya de Motul (yucateco colonial) 2001. Edición de René Acuña, UNAM, Plaza y Valdés.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Bocabulario de Maya Than (yucateco colonial) 1993. Edición de René Acuña, UNAM, IIFL.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Combined Mayan-Spanish and Spanish Mayan Vocabularies / Vocabularios Maya-Español y Español-Maya combinados (2010). David Bolles (recopilador)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Diccionario blingüe Maya-Español Español-Maya (moderno). INEA (1998). Contenidos: Dzul, Baas, Vermont, Castillo, Hernández, Canto.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Dictionary of the Maya Language: As Spoken in Hocaba Yucatan (1998). Victoria Bricker, Eleuterio Po’ot Yah and Ofelia Dzul de Po’ot. University of Utah, Salt Lake City.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Diccionario Maya Popular (yucateco-peninsular moderno) 2007. Mérida, Academia de la Lengua Maya de Yucatán.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Etnoflora Yucatanense. Lista florística y sinonimia maya. (1985) Victoria Sosa, J. Salvador Flores, Rafael Lira, J. J. Ortíz. INIREB.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Lacandón (maya) – Spanish -English dictionary / Diccionario Maya Lacandón-Español-Inglés (2014). Charles Andrew Hofling. The University of Utah Press.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Tojt’an Maya Itzaj. Diccionario Maya Itzaj-Castellano (2000). Charles Andrew Hofling y Félix Fernando Tesucún. Cholsamaj

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Mopan Maya-Spanish-English Dictionary / Diccionario Maya Mopan-Español-Inglés. Charles Andrew Hofling (2011). The University of Utah Press.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

➡️ Diccionario Ch’orti’. Jocotán, Chiquimula (1996). Pérez Martínez, Vitalino, Federico García, Felipe Martínez y Jeremías López. Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín.

Glifo HUN ‘libro, papel, códice’

Contacto

Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

El cacao y el chocolate entre tzeltales y tzotziles (bats’il k’op)

por William H. Mex

Este texto compara y analiza el vocabulario relacionado con el cacao y el chocolate que ha sido registrado en los diccionarios coloniales y actuales de lengua Tzeltal y lengua Tzotzil. Estas dos lenguas comparten características entre ellas más que cualquier otra lengua maya. Las palabras se clasifican entre aquellas que refieren a las partes del cacao, las que refieren a su preparación y las que refieren a alguna creencia o costumbre relacionada con el cacao o el chocolate. Primero se mencionarán las voces tzeltales y luego, las tzotziles[1].

Esta es la tercera parte de la investigación lingüística sobre el cacao y el chocolate que toma como base los registros de las lenguas mayas, las dos anteriores han abordado el tema entre los yucatecos coloniales y entre los kaqchikeles coloniales.  

Los nombres y las partes del cacao

En Tzendal colonial el nombre de la ‘mazorca de cacao verde’ se registró como pat, pero en Tzotzil colonial el término era pat kokov [2]. La palabra pat en estas lenguas (y en algunas lenguas mayas) tiene los significados de ‘cáscara, corteza, espalda’, entre otros. La voz para cacao -árbol y fruto- se registró en Tzeltal actual como kakaw, mientras que en Tzotzil el equivalente es kokov, pero parece referir más a la bebida y la semilla del cacao [3]. En Tzotzil actual se usa el término chukul’at ‘el chocolate que se toma’ [4].

En Tzotzil colonial también se registró tzeel kokov ‘chocolate puro, sin mezcla’ o ‘chocolate verde/ no maduro’ y en Tzotzil actual pamal kokov ‘cacao en polvo/ chocolate’. A las ‘cosas pequeñas’ o ‘menudas’ como los granos del cacao o maíz en Tzendal colonial se les nombraba maletz y en Tzotzil colonial, matz’matz’ [5].

Acciones para preparar el cacao

La acción de ‘moler’ granos de maíz o cacao se registró como ghuch en Tzendal colonial, en Tzeltal actual juch’ y también se ha registrado como parte del nombre del ‘chocolate’: juch’bil kakaw (literalmente ‘cacao molido’) [6]. El equivalente Tzotzil colonial era juch’ kokov ‘hacer cacao y molerlo’; aunque con el mismo significado se registró la expresión puk’ kokov; el objeto para agitar el cacao era uya [7].

En Tzendal también encontramos <batz> como ‘barrenar’ y como ‘batir el chocolate y otra cualquier cosa’; se relaciona con el Tzeltal bats ‘enterrar, meter, insertar (en un agujero)’. En Tzotzil también encontramos noy como ‘hacer cacao y molerlo’ y ‘moler muy molido’ [8].

‘Echar como de una jícara de cacao en otra’ en Tzendal era togh, verbo que aparece en los términos compuestos togh-ha y togh-cacau ‘hacer ruido como las goteras de las canales o como el chocolate que se echa de una jícara en otra’, relacionado también con togh ‘chorro’ y con el Tzeltal actual t’ojob ‘gotera’ [9]. En Tzotzil colonial el equivalente era t’oj kokov ‘verter cacao’ de una jícara a otra para hacer espuma, pero también registró las palabras chojet y ch’itet con significados asociados al ruido de las goteras [10].  En el mismo idioma j-vokanel era la ‘cosa espumosa, como el cacao’, término relacionado con el voz actual vok ‘espuma’ [11].

Algunos ingredientes y mezclas

Los diccionarios no dicen mucho acerca de los ingredientes o mezclas que llevaba el chocolate. Pero una frase Tzeltal expresa: buts’an uch’el kakaw sok mats’e traducido como ‘es rico tomar cacao con pozol’. La adición de flores al cacao también se registró en Tzotzil (como en otras partes de Mesoamérica) ya que el extracto de la magnolia ‘flor muy olorosa de hechura de corazón’ nombrada olonton nichim sirvió para añadirle sabor al chocolate [12].

En Tzotzil colonial j-uch’ ho’ era el ‘bebedor’, aunque lo que bebiera fuese chocolate, porque se decía que ‘todas las bebidas están sumergidas bajo el agua’, ho’ [13].

Algunas costumbres relacionadas con el cacao y el chocolate

Es bien conocido que Zinacantán fue un intermediario regional para el intercambio de bienes de lujo y tenía el control del cacao y el algodón en las tierras sometidas [14]. También es conocido que el grano de cacao funcionó como un tipo de “moneda” en Mesoamérica, durante algún tiempo. Por eso no es sorpresa encontrar en Tzotzil colonial varios términos que hacen referencia a la “falsificación” de cacao. Esto se hacía principalmente escondiendo el cacao malo entre el bueno o intercambiando el cacao malo como si fuese bueno, a veces embadurnando el cacao con ceniza u otro material, para ocultar su apariencia.

Entre los términos relacionados con estas acciones tenemos p’isel ta kokov, k’axtok kokov y pak’tay ta kokov como ‘falsear (grano de) cacao’, así como j-pak’tayej ta kokov ‘falseador de granos de cacao’ [15].

Caso aparte, en Huixtán se tiene registro del uso del cacao para arreglar los matrimonios. Así, skokovil es en específico ‘el cacao que se regala con el pan para la novia’ y se expresa: ti jakꞌvaneje ch-och lajuneb pexu kaxlan vaj xchiꞌuk skokovil o sea ‘cada vez que voy a pedir una muchacha para mis hijos, siempre compro diez pesos de pan y cacao’ [16]. El uso del cacao en Mesoamérica para arreglar matrimonios también es algo muy conocido.

También se sabe que el chocolate o el cacao era utilizado en ceremonias, usualmente como ofrendas, aunque no hay mucho registro de ello en los diccionarios.

Comentarios finales

Esta brevísima revisión ha remarcado las semejanzas entre algunos términos tzeltales y tzotziles, lo cual nos dice mucho de la cercanía que estas dos lenguas tuvieron y en algunos casos, aún tienen. Queda claro que esta cercanía no es solo lingüística o geográfica, si no también cultural, por algo los hablantes de ambas lenguas refieren a su idioma bajo el mismo término: bats’il k’op ‘lengua verdadera/legítima’. Un estudio comparativo que considere otras lenguas mayas seguramente revelará más semejanzas.  

Tapa de incensario de cerámica con la imagen de un mono en cuya «soga» cuelgan vainas de cacao. Museo de sitio de Toniná, Chiapas. Fotografía de Javier Hinojosa.

Notas

[1] La ortografía que se usó para el registro de las lenguas mayas en la época colonial es diferente a la actual. En Tzendal del siglo 16-17 la /gh/ representa el sonido de la /j/ “fuerte” del español. En todos los ejemplos la /h/ no es muda, si no que puede representar el sonido parecido a la /j/, pero suave. Los altos glotales /’/no siempre se representaron y la /v/ del tzotzil en la mayoría de los casos representa un sonido intermedio entre la /w/ y la /v/.

[2] (Ruz 1986:359) (Laughlin y Haviland 1988:282). Algunos consideran que la voz pat en este caso se relaciona con patan ‘tributo, negocio, trabajo’, pero como se ha explicado pat es ‘cáscara’ y por extensión, ‘mazorca’.

[3] (Gómez 2017:274) (Laughlin 2010:228) En Tzotzil de Huixtan xkokovil es la ‘crisálida de una mariposa’ (Cowan 2014:129). Tal vez se usa el término kokov por la semejanza entre la crisálida y la vaina de cacao.

[4] (Laughlin 2010:120)

[5] (Laughlin y Haviland 1988:172) (Laughlin 2010:434) (Ruz 1986:329)

[6] (Ruz 1986:296) Otro nombre actual Tzeltal para el chocolate es sepbil kakaw, al parecer entendido como ‘cacao batido’, considerando el verbo sep ‘poner en círculo, hacer rueda’.

[7] (Laughlin y Haviland 1988:215) (Laughlin y Haviland 1988:161)

[8] (Ruz 1986:249) (Polian 2018:145) (Laughlin y Haviland 1988:275)

[9] (Ruz 1986:386) (Ruz 1986:385) (Polian 2018:588). Con ortografía actual, t’oj ja’ es ‘gotear el agua’ y t’oj cacao ‘gotear el cacao/chocolate’.

[10] (Laughlin y Haviland 1988:323) (Laughlin y Haviland 1988:191) (Laughlin y Haviland 1988:199)

[11] (Laughlin y Haviland 1988:330) (Laughlin 2010:616)

[12] (Gómez 2017:274) (Laughlin y Haviland 1988:154)

[13] (Laughlin y Haviland 1988:159)

[14] (Laughlin y Haviland 1988:3)

[15] (Laughlin y Haviland 1988:279, 229, 292)

[16] (Cowan 2014:75)

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Bibliografía

-Cowan, Marion M. (2001-2006) Diccionario Tzotzil Huixtán. Bartholomew Collection of Unpublished Materials, SIL International – Mexico Branch.
-Gómez López, Tomás (2017) Estudio lexicográfico del Tseltal de Villa Las Rosas. Tesis Doctoral, CIESAS, CDI, México.
-Kaufman, Terrence (1972) El proto-tzeltal-tzotzil: fonología comparada y diccionario reconstruido, (traducción de Daniel Cazes), UNAM, México
-Laughlin, Robert M. (2010) Mol Cholobil K’op ta Sotz’leb El Gran Diccionario Tzotzil de San Lorenzo Zinacantán. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México.
-Laughlin, Robert M., y John B. Haviland (1988) The great Tzotzil dictionary of Santo Domingo Zinacantán: with grammatical analysis and historical commentary. Smithsonian Institution Press, Washington D.C.
-Polian, Gilles (2017) Diccionario multidialectal del Tseltal. INALI, México.
-Ruz, Mario Humberto (ed.) (1986) Vocabulario de Lengua Tzeldal según el Orden de Copanabastla (Domingo de Ara). Fuentes para el Estudio de la Cultura Maya no. 4. UNAM. México, D.F.
-Slocum, Marianna C., Florencia L. Gerdel y Manuel Cruz Aguilar (1999) Vocabulario Tzeltal de Bachajón. Serie de Vocabularios Indígenas, Núm. 13. ILV, S.E.P. México: D.F.

CONTACTO

Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

_ _ _ _ _

_ _ _

_

Los árboles y plantas iximte’ / iximche’ entre los mayas

por William H. Mex

Entre los grupos mayas han sido registrados los nombres de varios árboles o plantas como ixi(‘i)mche’ o ixi(‘i)mte’, es decir, “árboles o plantas (del) maíz”. Sin embargo, varios de estos árboles no hacen referencia a la planta de maíz o a su grano/semilla, si no que refieren a la planta o al grano que es semejante al maíz, ya sea por sus características visuales o por su uso como alimento. Este texto recopila las palabras que en las lenguas mayas refieren a ese tipo de plantas y también discute brevemente los significados de la palabra ixi(‘i)m[1].

Las “plantas de maíz” en el registro maya

En maya peninsular se ha registrado el término ixi’imche’ como el nombre de la planta de la especie Verbenaceae (que incluye árboles, arbustos y hierbas) clasificada como Citharexylum schottii Greenman (ALMY 2007:60). Otra fuente registra ixi’imche’ o xi’imche’ como un árbol de la especie Casearia nitida Jacq. perteneciente a la familia de las salicáceas (Barrera et al.1976:86)[2].

Entre los lacandones, una fuente registra la palabra ixi’mche’ como ‘árbol grande’ (Hofling 2014:134). Pero iximche’ o ixinche’ también designa a algunas plantas de la especie Pleuranthodendron lindenii que también se conoce como botoncillo y a una planta de la familia Flacourtiaceae de la especie Pleuranthodendron lindenii (Turcz) Sleumer. La segunda planta se describe como un árbol pequeño que alcanza los seis metros de altura, crece en terrenos montañosos, da flores blancas y olorosas, además de frutos amarillos, por lo que atrae a los loros y tucanes (Cook 2016:168). Y también se designa así al ramón, que puede incluir a las plantas del género Brosinum y de la especie Moraceae. El árbol de ramón es conocido por sus semillas comestibles ricas en proteínas y también se sabe que su fruto se puede usar para hacer tortillas (Cook 2016:217).

Con los itzá, al cafetillo se le denomina como iximché, xi’im che’ o ixi’im che’ (Casearia nítida) y se dice que su nombre, ‘árbol de maíz’ se debe a que las drupas o frutos de color rojo o anaranjado se asemejan a los granos de maíz (Atran y otros 2004:169).

A: Casearia Nitida; B: Citharexylum; C y D: Pleuranthodendron lindenii. Fotografías de varios autores, tomadas de internet.

En ch’orti’ de Guatemala, iximte’ designa al árbol silvestre de las tierras bajas conocido como ‘fruta de cabra’ o ‘guiliguiste’ (Pérez et al. 1996:76; ALMG 2000:51; Wisdom 1950:486). Una referencia específica que la madera del güiliguiste -Karwinskia calderoni Standl – se usa para hacer el horcón de la casa, para la leña y que iximte’ refiere tanto al palo como a la fruta. Dicha fruta es dulce y se asemeja al grano de maíz cuando no ha madurado, ya que al madurar adquiere color púrpura (Hull 2016:156). 

En la región tzeltal (bats’il k’op) de Chiapas, se registró que la madera del iximte’ se usa para el telar y a veces como leña y viga, pero raras veces como palo de plantar. La clasificación de esta planta incluye bak’il iximte’ ‘planta de maíz genuina’ Cleyera theioides y tsajal iximte’ ‘árbol de maíz rojo’ Trophis spp (Berlin y otros 1996:134, 162 y 200). Otra fuente registra iximte’ como el ‘escobo, ramón colorado’ Casearia sylvestris (Polian 2017:271).

En lengua chuj, ‘ixim te’, designa a un árbol montañés de hojas pequeñas y gruesas con forma de almendra, usado como leña (Hopkins 2012:27). En popti’, iximte’ solo se registró como un ‘tipo de palo’ (ALMG 2013:94) y en ixil, el ixi’m tze’ se describe como un ‘árbol que crece entre bosques, en tierra negra húmeda, sin olor, con flor blanca, fruto verde, rama y tallo café claro’ (Asicona et al. 1998:38).

Una fuente k’iche’ colonial registra <ixim che> como ‘cañas grandes’ pero no hace referencia al maíz, sino a un tipo de bambú (Acuña 2005:433). Por su parte, Recinos (1993:163) traduce Iximche’ como ‘ramón’, considerando éste como el nombre de la famosa capital kaqchikel del período Posclásico. Esta traducción fue registrada en q’eqchi’, donde iximche’ además de designar al ‘palo ramón’ también designa al lugar de Tecpán (Haeserijn 1979:174).   

A: Karwinskia calderoni; B: Casearia nitida; C y D: Brosimum Alicastrum. Fotos de varios autores, tomadas de internet.

Acerca de la clasificación de las “plantas de maíz”

Las “plantas de maíz” se pueden clasificar entre aquellas cuyos frutos se consumen y aquellas que tienen otra utilidad, como el uso para leña o la construcción. Algunos registros dejan en claro que varias de estas plantas se denominan iximte’/iximche’ por que su fruto/semilla se asemeja al grano del maíz. No deja de llamar la atención que la misma planta de maíz no haya sido comúnmente llamada iximte’ / iximche’.

En la mayoría de las lenguas mayas el iximte’ / iximche’ o su equivalente, es el árbol de ramón (Brosimum alicastrum), también llamado “nogal maya”. La forma antigua del término es reconstruible en Maya Sureño como *‘ixi’mtyee’ ‘ramón’, aunque su traducción sería ‘árbol de maíz desgranado’ (Kaufman 2017:84)[3]. El hecho de que el ramón se haya concebido como la “planta de maíz”, podría deberse no solo a su semejanza visual, sino también a que es un alimento nutritivo y a que se usa para la preparación de alimentos, como las tortillas y algunas bebidas. Aunque algunos académicos han sugerido que el fruto del ramón funcionó como un “sustituto” para la semilla de maíz en tiempos prehispánicos, aún se debe recolectar más evidencia para sustentar esa propuesta.

Los descendientes de la palabra *‘ixi’m en las lenguas mayas usualmente tienen los significados de ‘grano de maíz’, ‘semilla de maíz’ o ‘grano de maíz dentro o fuera de la mazorca’. La palabra *‘ixi’m es un participio derivado a partir del verbo transitivo *‘ix o *‘ixi’ ‘desgranar maíz’, por lo que de manera amplia refiere a lo que ha sido o puede ser “desgranado (como el maíz)” (Kaufman 2017:87; Kaufman 2021)[4]. Es posible que el *‘ixi’mtyee’ haya sido el árbol cuyos frutos son nutritivos como el maíz o bien, que iximche’ /iximte’ designara en un principio solo a las plantas que dan semilla/ fruto desgranable o consumible como el maíz[5].

En algunas lenguas mayas la palabra ixim designa a aquellas plantas que dan frutos pequeños como el maíz, como el ixim pataj ‘guayabo relleno’, en ch’orti’ (Hull 2016:156). El Vocabulario de maya yucateco colonial conocido como Bocabulario Maya Than registra términos más interesantes, como u pucçikal yxym ‘coraçón del grano de maíz, almendra, cacao’, kaxal bat; kaxal ixim bat ‘apedrear, caer piedras o graniço’ y ixim ocçabil cebollaob ‘çebollino para trasponer’ (Acuña 1993:204, 104, 224). En estos casos ixim está funcionando como un adjetivo y parece designar, de manera general a los objetos o semillas que son pequeños, sembrables o valiosos como el grano de maíz[6].

El árbol de ramón y su fruto. Foto tomada de internet.

Sobre el iximte’ en la escritura jeroglífica maya

En la cerámica maya clásica ha sido encontrada una referencia al dios del maíz (con mazorcas de cacao en el cuerpo) designado como iximte’ (Martin 2006:155, figura 8.1). Con base en la evidencia lingüística aquí revisada, es viable proponer que en ese caso el término iximte’ funciona para designar a la planta de cacao, debido a que tiene mazorcas como el maíz y estas mazorcas se desgranan como la del maíz. Es decir, en esa imagen el cacao, es un iximte’ ‘árbol de granos/semillas (semejantes al maíz)’ como los que han sido registrados en otras lenguas mayas actuales y pretéritas.

El dios del maíz como iximte’ y árbol de cacao. La sección A probablemente se lea u bah iximte’ ch’ok chan. Dibujos de Simon Martin (2006).

Otro de los registros de iximte’ ocurre en la Secuencia primaria estándar o Fórmula dedicatoria de los vasos de cerámica maya. Allí funciona como un adjetivo que usualmente se aplica al cacao, como el término iximte’el kakaw (ver Stuart 2006; Martin 2006). Sin embargo, en estos casos iximte’ refiere a la contribución de granos de cacao hecha por varias personas y esta clasificación podría incluir el cacao del tributo, de los impuestos, o el cacao usado para negociar matrimonios (Mex 2021:4-7). El iximte’el kakaw del maya epigráfico debe de ser traducido como ‘cacao en grano-tributario’, ‘cacao de la contribución’ o ‘cacao del tributo’, con base en los significados registrados para iximte’ en algunas fuentes yucatecas coloniales (Mex 2021:12). El iximte’el clásico no refiere a ningún tipo de ingrediente, sabor o planta; más bien es una clasificación económica relacionada principalmente con el tributo.

Comentarios finales

En este breve texto se ha visto que la designación “árbol de maíz” rara vez fue aplicada (si alguna vez ocurrió) a la planta de maíz. Más bien el iximte’ / iximche’ refirió principalmente al árbol de ramón y, en el período clásico, al árbol de cacao. Es muy probable que las palabras descendientes del término *‘ixi’m(tyee’), en determinados contextos o épocas hayan designado a plantas/frutos que son como el maíz o que sustituyeron al maíz, por cuestiones simbólicas o económicas. Aún se puede profundizar en la etimología de la voz *‘ixi’m y en la relación entre el árbol de maíz y ramón.


NOTAS

[1] En todos los ejemplos la letra /x/ en las lenguas mayas representa el sonido /sh/ del español. Soy consciente de que la palabra para ‘grano de maíz’ ha sido registrada como ixi’im, ixi’m, ixim, ixiim, xi’im, xi’m, xim o xiim en diferentes épocas, contextos y lenguas mayas. En la escritura jeroglífica maya aún se debate la fonología y transcripción del término.

[2] Quien suscribe esto apenas tiene conocimiento de la nomenclatura o clasificación científica y biológica de las plantas. Disculpas de antemano, ya que cualquier error en el registro o en las fotografías aquí presentadas no ha sido a propósito.  

[3] El Maya Sureño es el ancestro hipotético de todos los idiomas mayas, con excepción del huasteco (teenek) y el kabil.

[4] Es decir, el significado arcaico de *‘ixi’m es ‘desgranado/desgranable’. La voz *‘ixi’m también es reconstruibe en Maya Sureño, mientras que los verbos *‘ix e *‘ixi’ son reconstruibles en protomaya.

[5] Se debe aclarar que la etimología de ixi’im / ixim no tiene nada que ver con im ‘seno’.

[6] Notar que la ortografía del maya colonial es diferente a la actual. Otra posibilidad es que el ixim del yucateco colonial como adjetivo no este relacionado con la palabra para ‘grano de maíz’ si no con el clasificador proto-maya *‘ix ‘hembra; ser o cosa relativamente más pequeño o menos fuerte’ [no necesariamente animado]’ (ver Kaufman 2017:93). No es fácil saberlo, ya que el maya colonial no registró siempre las vocales largas o rearticuladas, pero algunas lenguas mayas registran ixim o ixiim como ‘pequeño, común’. También es posible que la primera entrada (u pucçikal yxym…) esté incompleta y que la falten las palabra para ‘almendra’ y ‘cacao’.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

BIBLIOGRAFÍA
Academia de Lenguas Mayas de Guatemala
-2000 Oj ronerob´Ch’orti’ Vocabulario Ch’orti’-Español, Español-Ch’orti’. Guatemala: ALMG.
-2013 Tihtzoti’ yet ab’xub’al popti’ – Diccionario maya jacalteco-Popti. Comunidad Lingüística Popti’. Jacaltenango, Guatemala.

Academia de la Lengua Maya de Yucatán (ALMY)
-2007 Diccionario maya popular. Mérida, Yucatán: Academia de la Lengua Maya de Yucatán, A.C.

Acuña, René (edición, transcripción, paleografía y notas)
-1993 Bocabulario de Maya Than. México, D.F.: UNAM
-2005 Diccionario de la lengua quiché. México: IIFL, UNAM.

Asicona Ramírez, Lucas, Domingo Méndez Rivera, Rodrigo Domingo Xinic Bop
-1998 Diccionario ixil de San Gaspar Chajul: Ixil-español. Guatemala: Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín.

Atran, Scott, Lois, Ximena, Ek’, Edilberto Ucan
-2004 Plantas de Los Maya Itza’ del Petén. Museum of Anthropology, University of Michigan Press.

Barrera Marín, Alfredo, Alfredo Barrera Vásquez y Rosa María López Franco
-1976 Nomenclatura etnobotánica maya. Una interpretación taxonómica. INAH, SEP.

Cook, Suzanne
-2016 The Forest of the Lacandon Maya. An Ethnobotanical Guide. Springer.

Haeserijn, Esteban
-1979 Diccionario Kekchí’-Español. Guatemala: Piedra Santa.

Hofling, Charles
-2014 Lacandon Maya-Spanish-English dictionary. Salt Lake City: The University of Utah Press.

Hopkins, Nicholas
-2012 A dictionary of the Chuj (mayan) language. As spoken in San Mateo Ixtatán, Huehuetenango, Guatemala. Tallahassee: Jaguar Tours.

Hull, Kerry
-2016 A Dictionary of Ch’orti’ Mayan-Spanish-English. Salt Lake City: University of Utah Press.

Kaufman, Terrence
-2017 “Aspects of the lexicon of proto-Mayan and its earliest descendants”, en: Aissen, Judith, England, Nora y Zavala Maldonado, Roberto (eds.), The Mayan Languages. New York, Taylor & Francis Group: pp. 62-111.
-2021 Comunicación personal vía plataforma Zoom.

Martin, Simon
-2006 “Cacao in Ancient Maya Religion: First Fruit from the Maize Tree and Other Tales from the Underworld”. In Chocolate in Mesoamerica: A Cultural History of Cacao, edited by Cameron L. McNeil, pp. 154–183. University Press of Florida, Gainesville.

Mex Albornoz, William Humberto
-2021 A linguistic approach to the Classic Maya term iximte’el kakaw. Manuscrito no publicado circulado entre varios académicos vía correo electrónico desde marzo de 2021.

Pérez Martínez, Vitalino, Federico García y Felipe Martínez
-1996 Diccionario Ch’orti’: Jocotán, Chiquimula. La Antigua, Guatemala: PLFM.

Polian, Giles
-2017 Diccionario multidialectal del tseltal. INALI y CIESAS, México.

Recinos, Adrián (introducción, traducción y notas)
-1993 Popol Vuh. FCE, México.

Stuart, David
-2006 “The Language of Chocolate: References to Cacao on Classic Maya Drinking Vessels”. In Chococlate in Mesoamerica: The Cultural History of Cacao, edited by Cameron L. MacNeil, pp. 184–201. University Press of Florida, Gainesville.

Wisdom, Charles
-1950 Materials on the Chorti Language (Microfilm Collection of Manuscripts on Middle American Cultural Anthropology, 28, tránscrito por Brian Stross), Chicago: University of Chicago.

CONTACTO

Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689





_

El cacao y el chocolate entre los antiguos kaqchikeles

por William H. Mex

El objetivo de este texto es presentar y analizar brevemente las menciones al cacao y el chocolate que aparecen en el Vocabulario de la lengua Cakchiquel que Thomas de Coto recopiló en la región maya de Guatemala en el siglo 17. Dicho texto contiene más de 400 menciones a dichos alimentos y, como pocos textos de la época, nos da una valiosa perspectiva de los usos, costumbres y expresiones lingüísticas mayas relacionadas con el cacao en la antigüedad.

Introducción

El texto conocido como Thesaurus verborum: vocabulario de la lengua Cakchiquel vel Guatemalteca: nueuamente hecho y recopilado con summo estudio, trauajo y erudicion es un manuscrito redactado en la primera mitad del siglo 17 (antes de 1650) en la región kaqchikel de Guatemala. Al parecer incluye variantes del kaqchikel de la costa, de las Tierras Altas, del Valle de Pan Choy y su elaboración tomó alrededor de 10 años. En su introducción expresa que en ese texto “se contienen todos los modos y frases elegantes con que los Naturales…hablan” y, con sus 476 folios (más de 800 páginas actuales) es la fuente más amplia (aunque incompleta) para el estudio del idioma kaqchikel antiguo. El Vocabulario no solamente contiene las dicciones o palabras recopiladas por Coto, si no que recopila también entradas de otros trabajos previos, como el Calepino de Varea y los textos de Domingo de Vico, Pedro de Betanzos y Juan Alonso, entre otros. Este tipo de adiciones le dan más valor a la obra.

A continuación, se ordenan algunas de las entradas, enfatizando qué nos dicen acerca de los usos y costumbres relacionados con el cacao.

Las denominaciones del cacao y del chocolate

La palabra para ‘cacao’ se registró como cocouh o cacou, aunque también se usaban las voces tzoy y chabal para el cacao ‘menudo y vano’. Otro género de cacao se llamaba pek y era el denominado como pataste en otra regiones, su mazorca era rih pek. Al grano de cualquier fruta o semilla se le llamaba naq’ o se le decía chaom chi. Así, chaom chi pek, chaom chi cocou o ru naq’ cocou eran los ‘granos de cacao’. Al “pellejo” del grano de cacao se le decía ru tz’umal ru naq’ cocou y a la corteza de la mazorca r’ih cocou o rih cacou[1].

La mazorca de cacao también era denominada ru vach cacao o ru vach ticon, pero cada etapa del crecimiento de ésta y del cacao tenía un nombre específico. Ticon era la ‘milpa del cacao’, ah ticon era el ‘señor de esa milpa’ y tin ticonah ‘usar o hacer milpa así’. En los cacaotales se acostumbraba a sembrar arboles solo para dar sombra (entre las plantas de cacao) y se les llamaba ru muh muen o ru muh ticon[2].

Cada etapa de la mazorca se distinguía y nombraba de la siguiente manera. Cuando nacían: mi-x alax ru vach ticon, tan t’el ru vach.  Cuando alcanzaban la medida del dedo pulgar, o poquito más: pik chic ru vach ticon. Cuando la mazorca estaba tierna y en leche: qa ya ru pam ru vach cacao, o, qa zak ya ru naq’ ticon. Cuando la mazorca estaba crecida pero no había sazonado: poch’; qa poch’, maha ti chaq’ah ; nima poch’ chic ka ticon, dicción que se traduce como “ya tienen mazorcas verdes nuestros cacaotales”. Cuando empezaban a madurar se decía: tan ti q’anan ru vach ka ticon ; tan ti chaq’ah ru vach. Y cuando ya estaban sazonadas y amarillas, se les llamaba chaq’ chic, o q’an chic ronohel, tan q’a roq’oroh ru va ticon[3].  

Cuando cuajaba el grano que estaba en la mazorca se le decía: zak naq’, o zak ya, o qa ya ka cocouh; qa zak naq’, maha ti rihix [«todavía está granando, aún no madura»]. Las madres del cacao (‘lo que sale de las primeras mazorcas, y es cacao grande y crecido’), se denominaban: ru te. Cuando nacía se decía tan t’alax ru te cacao y cuando sazonaba tan ti q’anar ru te cacauh. Cuando el cacao se quedaba pequeñito y vano se le conocía como tzoyilah cacou, ch’utik, poroq, mani ru pam[4] (ver Anexo). Como en otras partes del área maya, también se registró que la tierra fresca y húmeda era la ideal para la siembra del cacao y se expresaba: pan aqal vleu qo vi nu ticon, “tengo mi cacaotal, o sembrado, en tierra fresca, húmeda” (aqal vleu: ‘tierra fresca, húmeda’).

Se mencionan algunos de los animales que comúnmente comían las milpas de maíz y cacao, como la ardilla (cuc), y también se nombraba cuando los animales habían comido las mazorcas y las dejaban comidas o mordidas: ru quxubal can ru chi cuc, qoy, o q’an tz’iquin. Otra entrada registra vuch’u ch’oy como un tipo de ratón que comía las mazorcas de cacao[5].

Mazorcas de cacao. Fotografía de AFP, tomada de internet.

Las bebidas y comidas relacionadas con el cacao y el chocolate

De manera general, la bebida se llamaba vqiya y podía referir al chocolate batido y al pozole, aunque también solian tener nombres particulares.

La bebida que se preparaba con la masa de cacao molido que después se desleía en agua (usualmente en la milpa o para el camino) se llamaba hoch’am. Una bebida para días de fiestas y convites, que se hacía de cacao batido y de la que se sacaba la manteca (para beber), era q’utuh, palabra derivada de q’ut ‘batir, desleír, desmenuzar’. Otra bebida era pulim ya o puq’um ya, y tin pulih o tin puq’ era ‘hacer la tal bebida o llevar la masa hecha para desleírla en el camino’. También se acostumbrada a guardar las mazorcas de cacao sin quebrar para preparar una bebida en ellas, a partir del cacao seco. Le llamaban aca puzu, y se decía aca puzu chic ru naq’ cacao, ti ka kum “ya este cacao está bueno y seco, bebámoslo”[6]. Además, se tiene registro de una bebida llamada chocola, que se hacía juntando cacao entre varias personas y bebiéndola en conjunto. Pero de este término se hablará más adelante.

A la bebida hecha con la masa de maíz o cacao que llevaban para beber en la milpa, en el camino o despoblado, era denominada de manera general vqaaxel. La bebida de cacao batida se era q’utum ya y el verbo usado para ‘batir con cuchara o con la mano, como baten ellos su bebida de cacao’ era tin q’ut. La bebida de cacao molido con maíz (pinole) se llamaba ch’im cacao, la bebida de cacao con mucho chile era iquim vqiya y la bebida de cacao con xúchiles (flores) era: vqiya oquinak cotz’ih ch’u pam. Un género de “vainillas” que le echaban al chocolate eran las llamadas ca xuchil o cotz’ih[7].

Se tiene registro de un género de maíz blanco y fácil de moler, llamado zak ixim (en grano) o zaki hal (en mazorca) del cual se hacía una bebida y también se echaba en el chocolate[8]. En algunos pueblos le llamaban zaki taha. 

Puq’ era el término para ‘desleír alguna cosa, como masa de cacao en la xícara, o otra cosa espesa que se echa en agua, caldo, condumio’ y para “desnatar” se usaba la expresión tin qam el ru vi cacao. A la manteca del cacao se le decía ru vi ya, q’utum; la ‘mantecosa bebida de cacao’ era denominada tzatzalah ya maqui na rax ya y cuando la jícara usada estaba reluciente (por la manteca del cacao incorporada en ella), se decía: ti yipo r’ih mulul. La nata que se hacía de la manteca del cacao o de la espuma del chocolate se le llamaba ru vih q’utuh y ru vi vquiya, respectivamente y el chile que se le echaba al chocolate era r’ixqak bay[9].

La preparación del chocolate era predominantemente tarea de las mujeres, por eso es común encontrar en el Vocabulario expresiones como: tan pe que tahin ixoki ch’u queexic v’aqiya?, ‘¿están actualmente moliendo las mujeres mi chocolate o bebida?’[10].

Tin batz’, qui batz’o o tin batz’ v’uqiya eran los términos usados para ‘batir el chocolate con el molinillo, en la jícara o jarro’; batz’bal che era el ‘molinillo’ y batz’ol vqiya era ‘el que bate el chocolate’. Para barrenar o sacar fuego se empleaba el mismo verbo, ya que usaban un palillo entre las palmas de las manos y hacían una acción similar a la de “batir chocolate”. Otra entrada del texto registra tin batz’ como ‘traer algo entre las palmas de las manos, como yerbas, semillas, desgranándolas, el molinillo del chocolate’[11].

En algunas ocasiones, se remarcaba la preferencia por el chocolate espeso, por eso encontramos las expresiones mani rax ya ri v’uqiya ta ban, tzatz halal ta ban, o, ta tzatzariza halala ru pam traducidas ambas como “no hagas chocolate ralo, hazlo espeso” (‘espesa cosa’: tzatz)[12].

Aspectos económicos y comunales importantes

Hay un registro particular de acciones comunales o que tenían que hacerse en conjunto para alcanzar determinados fines, que se vinculaban con el cacao o el chocolate. Este tipo de entradas enfatizan la importancia del cacao en la economía de grupo y de la bebida de chocolate como un medio de cohesión social.

Nut era el ‘cacao recogido’ y se usaba la expresión ti ka nutih ‘juntar así (el cacao)’. La misma voz nut refería a la recolección de cacao y otras veces se usaba el término cuchuh. Este cacao se recolectaba cuando en cada chinamital (parcialidad) se pedía de a diez o veinte granos de para sacar a alguien de la cárcel, ‘para ayudar a algún pariente’ o para el casamiento de alguna persona. En el caso de las bodas, el cacao recolectado así era para beber en el evento. Otra traducción de nut es alcabala, palabra que se definió como la ‘derrama de cacao que cada uno da, diez o veinte, o más, para pleito o para ayuda a casamiento’. Quien pedía o juntaba esta recolección era el ah nutula[13].

Un término especial y de origen bastante intrigante, usado cuando se recogía de común el cacao u otra cosa, era chocola. El verbo derivado se registró como chocolaah ‘recoger (cacao) de común’ y chocola también era una bebida que hacían ‘en común, juntando el cacao para ella, en que da cada uno veinte granos’. Tenemos registro de expresiones como ti ka ban ka chocola, ‘hagamos nuestra junta de cacao’ y ti ka chocolaah ‘juntar así el cacao y beberlo’; (otro ejemplo: ti ka chocolaah ru kumic k’uqiya[14]).

El verbo chocolaah también se usaba para las acciones grupales, como cuando querían ayudar a algún amigo a acabar su milpa, por lo que se puede traducir como ‘juntarse para ayudar a hacer algo’. Así, tenemos la expresión ti ka chocolaah, ti ka mo tzih ka chenoh, o r’ih ka chenoh ‘juntémonos para labrar nuestras milpas en común, hoy la de uno, y otro día del otro’. Otra entrada registra como ‘hacer muchos juntos una cosa’ ti ka chocolaah ru banic, y como ‘poned todos esa viga’ t’i chocolaah ru yaic lae tem[15].

Los términos chocola -nombre de bebida- y chocolaah –acción grupal-, parecen estar relacionados con la palabra chocolate, que probablemente tiene un origen nahuatl o nahua (y que es de uso común actualmente)[16]. Pero el Vocabulario no recopila ninguna raíz lingüística (como *choc) que explique satisfactoriamente estas palabras y parece ser que en kaqchikel actual no sobrevivió su posible equivalente o cognado. Una fuente k’iche’ colonial registró choco como ‘llamar’ y también como ‘casarse’, mientras que un registro del siglo 19 tiene chok ‘invitar, llamar’[17]. Una referencia actual da chok como ‘contratar trabajo, ordenar’ y en tz’utujil se tiene la palabra chokooj ‘encargar’ y chookooj ‘encargo’ [18]. Es posible que el chocol(aah) kaqchikel tenga su origen en alguna de estas palabras mayas, aunque aún se debe profundizar en esta idea y, en dado caso, explicar satisfactoriamente los sufijos (-ol / -laah) y la variación semántica de la palabra[19].

Como se ha mencionado, los 5, 10 o 20 granos de cacao también servían para medir el valor de las cosas. Así, tin loq’ designaba a la acción de ‘comprar o mercar alguna cosa’ que tuviera el valor de 20 granos de cacao o más. Para las cosas ‘de poco precio’, que valían menos de 20 granos de cacao, usaban el verbo tin qex ‘trocar’. Ese tipo de intercambio tomaba los nombres de hun qex (‘un trueque’, equivalente a cinco granos de cacao),  ca qex (‘dos trueques’, diez granos), ox qex (‘tres trueques’, quince granos) y cah qex (‘cuatro trueques’, veinte granos). En los tianguis o ferias se intercambiaban así cosas de poco valor, y se expresaba así: ‘te daré cinco cacaos por esto’: x-tin qex tah halal a za3ul, xa hu qex tin qam, xa hu qex ti v’ah[20].

Cuando alguna mujer se alquilaba para tejer, se le pagaba con cacao y se usaba el verbo u’ixquemtalih ‘tejer, alquilándose para tener con que pasar’ y así decían usualmente las mujeres pobres: tan i u’ixquemtalih voo lahuh tin kum, o tin loq’beh hun nu hal, ‘tejo alquilada unos 15 cacaos que beberé, o compraré una mazorca’[21].

En las formas de sobornar (cohechar) también se enfatizaba el valor del cacao. Así, se decía hun ikam cocou x-iv’aponibeh o x-in bibeh alcalde, ‘con una carga de cacao hablé al alcalde’. Además, se usaba la expresión ch’u yaic cocou y también tenían expresiones parecidas relacionadas con el dinero[22]

Creencias acerca del cacao, su siembra y cosecha

Aquello que estaba vedado o prohibido de hacer o decir en determinadas ocasiones se le llamaba xahan. En la época de la siembra de milpas o cacaotales, se abstenían de dormir con sus mujeres y de comer cosas cocidas o de calentarlas, tampoco se bebían cosas calientes porque creían que se podían secar las plantas o semillas que sembraban. Otra entrada registra que llevaban a cabo un tipo de abstinencia cuando sembraban sus milpas o cacaotales, o cuando tenían que realizar un baile importante. No se podían colocar junto al fuego, comer ni beber cosas calientes, ni comer cosas con sal o dormir en cama o en hamaca. Se decía que en esas épocas solo agua fresca bebían y solo tortilla fría comían[23]. En otras partes de la Mesoamérica antigua y moderna se han registrado creencias semejantes, relacionadas con la concepción del cacao como un alimento frío y del chocolate como una bebida caliente. 

Observaciones finales

Se ha realizado un repaso de las palabras y expresiones más relevantes relacionadas con el chocolate y el cacao en el kaqchikel del siglo 17. Han sido mencionados los nombres del cacao, de su semilla y mazorca, así como de las acciones relacionadas con su siembra, cosecha y posterior procesamiento para convertir en, o formar parte de, una bebida.  Muchas de las dicciones enlistadas aún pueden analizarse desde varias perspectivas lingüísticas de manera más profunda y es claro que algunas de las palabras y expresiones aún se conservan entre los kaqchikeles actuales.

Es necesario mencionar que varios de los trabajos académicos previos que abordan el tema del cacao no han sido mencionados, esto con el fin de no hacer demasiado largo o complejo el texto. Varios académicos, desde diferentes perspectivas, ya han hecho notar algunas de las cosas aquí expresadas. De manera semejante, en algunos casos se han dejado expresiones sin traducir o sin analizar de manera literal, por lo que el presente texto se irá actualizando poco a poco. Algunas de las actividades o costumbres mayas aquí mencionadas tienen un precedente o equivalente en las culturas mesoamericanas pretéritas y actuales, por lo que aún se puede profundizar y descubrir más mediante estudios comparativos.

Mujer con mono y mazorcas de cacao, brotando de la tierra. Ilustración del aj tz’ib kaqchikel Walter Paz Joj.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Anexo. Palabras y frases relacionadas con el cacao (nota: a esta sección no se le ha hecho corrección ortográfica alguna, se presenta tal y como Acuña [1983] lo transcribe)


k’avach ichinah ticon, vleuh, ha qa ri ru pa hay, xa iqovel, çachel
[«nuestros bienes raíces son el cacaotal, la tierra, pero los que están en la casa son muebles»].
Xere lo3 qoh nu cacao, nu hal, ha tin tzukbeh v’ixhail, v’alqual, etc. [ «tengo suficiente cacao, maíz, con que sustentar a mi mujer, a mis hijos»]
t’au’iz el quemuh a 3u, at Pedro, ta qhokebeh lae cacao, «pon hueca tu tilma o ayate, en q[ue] cojas el cacao»
tan ti be r’ix chentalih ru puvak, ru cacao Pedro, «se a ydo a alquilar y ganar su dinero P[edr]o».
mani t’iv’ixqakihel, mani ti nak vue cocou, vue çak molo, vue bila qohpa varrabal, pa hay; mani qoh ti r’ixqakih i 3a [«no saquéis las uñas, que no se os pegue nada, ni cacao ni huevos, dondequiera que estéis, en el aposento o en casa; no sean vuestras manos de las que arañan»].
tan tu xahanih rij Pedro, tan ti tico ru muen ; mani tzayic tu ti, mani ti me3e, rumal ti chakih muen, mani me3en ya tu kum, o mani ti var ruqin r’ixhail [«está en abstinencia Pedro (porque) está plantando su cacaotal, ni come cosas cocidas ni las calienta, porque se seca el cacaotal; tampoco bebe cosas calientes, o tampoco duerme con su mujer»]
tan tu xahanih rij Pedro, x-tika ru muen, xa teulah ya t’ukum, mani tzay ru ti, tevlah vay ru vay, mani ti me3e3 chi 3a3, mani ti var pa qam [«está en abstinencia Pedro, ha plantado su cacaotal y sólo agua fresca bebe, nada caliente come, tortilla fría es su pan, no se calienta al fuego, no duerme en hamaca»].
ta 3utu yan halal k’uqiya, at v’ixhail, «muger, bate vn poco de bebida».
mani nu cacao, mani v’echa, mani nu puvak, qui racac, qui haqaq chi r’ih nu silla, nu qhacat, un qhiqh, ti r’ah nu qayih, «no e tenido cosecha ni tengo dineros, élos menester, y e de vender todas mis ha/ajas».
tan nu chahim halal nu cacao o nu puvak, xaki nu nobal, ve qoh ti qutun richin un meal, vue pe qhaoh t’ul ka ch’u v’ih, «guardo vn poco de cacao, o dinero, por si uviere quien pida a mi hija. o, si me viniere algún pleito, es mi preuençión».
tan i u’ixquemtalih voo lahuh tin kum, o tin lo3beh hun nu hal, «texo alquilada vnos 15 cacaos q[ue] beberé, o compraré vna maçorca».
Alegres y contentos estar en sus pueblos, o millpas, o chinamitales, diçen: cukul ka qux chire ri ka chinamital o ka tinamit
Poqh cacouh : es el [cacao] q[ue] no está zazonado
ti be a qexa hun, cai nu cacao cohol tak hay, «veme a rrescatar vn poco de cacao por la cal[zad]a»
tin chup vach ronohel a ticon [lit., «apago los ojos de todo tu cacaotal».]
«esto es el cohecho q[ue] as dado al alcalde maior». nak t’ux av’aponibal, ma cacao, ma puvak, x-av’aponibeh ch’u vach alcalde ? «.
ta pu3u halal v’uqia pa tzimai, «deslíe vn poco de bebida en la xícara»;
xa okxan ch’u v’ih ree cacao, maqui na vichin tah, «es encomienda este cacao, no es mío».
pan aqal vleu qo vi nu ticon, «tengo mi cacaotal, o sembrado, en tierra fresca, húmeda».
Oquinak ru te cacao xavi puvak : joya colgada del labio bajo.
ta takuh el ru qux lae achi, ta ya chire halal cacau, etc. , [ «premia el corazón de ese hombre, dále un poco de cacao»]
tan pe que tahin ixoki ch’u queexic v’aqiya?, ¿están actualmente moliendo las mujeres mi chocolate o bebida?
aca puzu chic ru na3 cacao, ti ka kum “ya este cacao está bueno y seco, bebámoslo».
tin popolih, tin chocolaah ; ti ka popolih ka vaim, «comamos en comunidad, juntos» .
ti ka ban ka chocola, «hagamos n[uest]ra junta de cacao».
ti ka chocolaah, ti ka mo [tz]ih ka chenoh, o r’ih ka chenoh,‘ ‘juntémonos para labrar n[uest]ras milpas en común, oy la de vno, y otro día del otro»
“no hagas chocolate ralo, hazlo espeso” mani rax ya ri v’uqiya ta ban, tzatz halal ta ban, o, ta tzatzariça halala ru pam
Hacer muchos juntos vna cosa: Ti ka chocolaah ru banic; vg. , «poned todos esa viga», t’i chocolaah ru yaic lae tem
fiscal, que av’oyoh pe ixoki, que pe hoqo v’uqiya, «[Fiscal,] llama [a] las mugeres, q[ue] vengan a moler mi chocolate
«trae vn poco de agua caliente para q[ue] me hagas chocolate», ta qama pe halal me3en ya richin tan banbeh v’uqiya.
ti mol nut ch’u chi r’ochoch ka chinamital, rumal tan ti qule hun ka qahol


Notas

Sobre la ortografía. La ortografía y los signos latinos empleados en el manuscrito de Coto para representar los sonidos de la lengua kaqchikel son diferentes a los empleados en la actualidad. La /h/ puede representar el sonido actual /j/ (fuerte o suave). Los apóstrofos no marcan siempre glotalización, en ocasiones indican la elisión de las vocales, por ejemplo, en ch’u indica que la /i/ ha sido elidida y en r’ih indica que /u/ lo ha sido. Se ha sustituido el tresillo (ε o 3) y el cuatrillo (4), por las grafías /q’/ y /k’/ respectivamente, así como la /q,/ por /tz’/ y la /q,/ por /ch’/. De manera semejante, al texto español se la han hecho ligeras modificaciones ortográficas con la finalidad de facilitar su lectura. Quien escribe esto tiene apenas un conocimiento básico del idioma kaqchikel.

[1] Acuña 1983:80; Acuña 1983:326; Acuña 1983:254, 255; Acuña 1983:407.

[2] Acuña 1983:350; Acuña 1983:529

[3] Acuña 1983:326

[4] Acuña 1983:80; Acuña 1983:80

[5] Acuña 1983:266; Acuña 1983:327; Acuña 1983:465

[6] Acuña 1983:65

[7] Acuña 1983:65; Acuña 1983:64; Acuña 1983:66; Acuña 1983:61

[8] Acuña 1983:329

[9] Acuña 1983:150, Acuña 1983:152; Acuña 1983:333; Acuña 1983:78; Acuña 1983:134

[10] Acuña 1983:12

[11] Acuña 1983:63; Acuña 1983:238. Ver también la entrada: ‘sacar fuego con vn palillo puesto sobre otro palo, y batiéndolo como quien haze chocolate’: qui batz’o q’aq’, o, qu’in elezan q’aq’ (Acuña 1983:502).

[12] Acuña 1983:212

[13] A veces el manuscrito no específica si eran 20 granos de cacao o veinte mazorcas de cacao. Con base en otras entradas, supongo que siempre eran granos; Acuña 1983:23.

[14] Acuña 1983:105.

[15] Acuña 1983:105; Acuña 1983:263.

[16] Ver Kaufman y Justeson (2007) para la discusión del término cacao y chocolate. Al parecer la primera vez que se registró la palabra chocolate para referir a la bebida, fue por medio de Francisco Hernández, hacia 1577. El origen de la voz aún es problemático.

[17] Acuña 2005:394; Edmonson 1965:28.

[18] Christenson 2004:30; Pérez y Hernández 1996:77 y 78. Otro registro colonial del mismo idioma tiene chocolaan ‘cosa comprada entre muchos como una res que la compran en cuatro o seis y después la comparten’ (Durr y Sachse 2017:105).

[19] No se puede descartar que la voz chocol sea un préstamo del nahuat de Centroamérica. Nótese que en kaqchikel colonial la palabra puzul (‘bebida de maíz cocido verde’), que tiene su origen en el nahuatl pozolli, también se usó como un verbo: puzulih ‘hacer o usar esta bebida’. Por otro lado, una etimología popular dice que chocolate proviene de choco(l) ‘caliente’ y la voz para ‘agua’ ha’ (-a’) en lenguas mayas. Aunque la palabra choko (y sus cognados) aparece en lenguas del grupo yucateco principalmente, las fuentes yucatecas coloniales registran chacau ha (chakaw ja’) ‘bebida caliente’ (y no choco ha) como ‘chocolate’. Parece ser que choco derivó de chacau (raíz *chac). Hasta donde sé, en lenguas del grupo yucateco ninguna palabra semejante a choc (chok) tiene que ver con ‘caliente’ o ‘calentar’.

[20] Acuña 1983:104

[21] Acuña 1983:547

[22] Acuña 1983:97; Acuña 1983:525

[23] Acuña 1983:7; Acuña 1983:409

Bibliografía
Acuña, René (introducción, edición, notas y apéndice)
-1983 Thesaurus verboru[m]: vocabulario de la lengua cakchiquel v[el] guatemalteca: nuevamente hecho y recopilado con summo estudio, travajo y erudición, México, UNAM.
Christenson, Allen J.
-2004 K’iche’-English Dictionary and Guide to Pronunciation of the K’iche’-Maya Alphabet. Documento electrónico, FAMSI.
Dürr, Michael y Frauke Sachse (editores.)
-2017 Diccionario k’iche’ de Berlín: El Vocabulario en lengua 4iche otlatecas. Edición crítica. Estudios Indiana,10. Berlin: Ibero-Amerikanisches Institut/Gebr. Mann Verlag.
Kaufman, Terrence, y Justeson, John.
-2007 The History of the Word Cacao in Ancient Mesoamerica. Ancient Mesoamerica, 18(2), 193-237.
Pérez Mendoza, Francisco, y, Miguel Hernández Mendoza
-1996 Diccionario Tz’utujil. Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín, La Antigua, Guatemala.

CONTACTO
Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689





El cacao y el chocolate entre los mayas yucatecos del siglo 16

por William H. Mex

Introducción

Este breve texto hace una revisión de los términos lingüísticos relacionados con el cacao y el chocolate, tal y como aparecen en dos fuentes del maya yucateco (peninsular) de los siglos dieciséis y diecisiete: el Calepino Maya de Motul y el Bocabulario Maya Than.

El análisis se enfoca en unas pocas fuentes coloniales, enfatizando aspectos vinculados con los nombres, las bebidas y alimentos, los oficios y otros aspectos económicos vinculados con estos dos productos. Se han dejado de lado varios aspectos, principalmente para no hacer demasiado largo el texto.

Menciones generales sobre el cacao en la región

Varios escritos mencionan que el grano de cacao servía como un tipo de “dinero” o “moneda” entre los antiguos mesoamericanos. En el siglo dieciséis, Antonio de Ciudad Real ya enfatizaba que el cacao servía “de moneda menuda en toda la Nueva España, como en Castilla la de cobre; cómpranse con el cacao todas las cosas que con el dinero se comprarían”[1]. La Relación de la provincia de Tabasco recalcaba que el cacao era considerado como “la mayor riqueza de esta tierra” y la Relación de la Villa de Santa María de la Victoria (Tabasco) especificaba también que el tributo cobrado por Motecuzoma era específicamente de cacao[2].

La Relación de las cosas de Yucatán menciona que en la región peninsular hacían “del maíz y cacao molido una manera de espuma muy sabrosa con que celebran sus fiestas” y que los mayas sacaban del cacao una grasa parecida a la mantequilla, la cual, mezclada con el maíz, servía para elaborar otra bebida “sabrosa y estimada”[3].

El análisis de los vocablos y dicciones de la época relacionados con el cacao y el chocolate ayudará a profundizar en aspectos interesantes de la lengua maya.

Los nombres del cacao y del chocolate

El primer tema que nos interesa tiene que ver con un grupo de términos para designar a los tipos de cacao, sus partes y al chocolate. El término registrado para ‘chocolate’ es chacau haa (con ortografía actual, chakaw ja’), literalmente ‘agua caliente’ o bien, ‘bebida caliente’[4]. Por su parte, la voz para ‘cacao’ aunque fue registrada así en fuentes hispanas, en fuentes mayas era común que se registrase como cacau (con ortografía actual, kakaw).

Una ‘especie de cacao’ que se registró es el balam te, mismo término que aparece en otras lenguas mayas, como el tzendal colonial, para designar al patastle o pataxte (Theobroma bicolor)[5]. Otro tipo de cacao era el ‘cacao negro’ designado como ek tzuyen cacau, cuya cáscara al parecer era especialmente dura. Un tercer término -menos común- para el ‘cacao muy sazonado en el árbol’ era cocox[6]. También es necesario aclarar que algunas fuentes se refieren al cacao como una bebida o alimento “frío” y al chocolate como una bebida “caliente”, aunque en Mesoamérica estas designaciones no se relacionan necesariamente con la temperatura de los alimentos.

A la mazorca de cacao se le designaba como u boxel cacau, siendo boxel la ‘cáscara, corteza, vaina’ de las cosas, mientras que la mazorca muy pequeña era el ppiz te[7]. Otras fuentes registran pach cacao y u kab cacao tuliz también como ‘mazorca de cacao’, términos que se pueden entender como ‘(la) carga (del árbol) del cacao’ y ‘(el) brazo completo del cacao’, respectivamente[8]. El ‘corazón del grano del cacao’ era u puczikal ixim, voz que también designaba al “corazón” del grano de maíz y de la almendra[9]. Es interesante que la voz ixim, cuyos equivalentes en lenguas mayas usualmente significan ‘maíz en grano’ o ‘semilla de maíz’, aquí refiera al cacao. Esto podría indicar que, en ciertos contextos o épocas, el ixim no era únicamente el grano de maíz, sino que hacía referencia a las semillas valiosas.

El lugar ideal para la siembra del cacao era donde hubiera mucha humedad y poco sol.  Así lo revela la palabra chheen, la cual además de designar al ‘pozo o cisterna’ y a la ‘cueva de agua’ también era la ‘hoya de cacao’. Otra entrada registra también chheen tun como ‘cueva, hoya de cacao’ y como ‘cueva de agua en peña viva, muy honda’[10]. Otro lugar donde se plantaba el cacao era el kal ax ‘hoya sin agua en que plantan cacao’, especificando en este caso que ‘aunque por los lados haya agua, si en medio hay tierra en que plantarlos, se dice kal ax’[11]. Este término probablemente se conforme de las voces kal ‘recinto’ y ax, voz que designa a algo parecido a una vejiga o ampolla.

Las bebidas, los alimentos y su preparación  

Tenemos información de la preparación de diversas bebidas con cacao y de los aditivos que llevaban. Una de las bebidas más conocidas es el zaca, que se describía como:

“atol, en lengua mexicana, hecho de agua y maíz, y bébese frío (sin cocer ni calentar) ya entrado el día; es bebida fresca y sustenta. Algunas veces mezclan cacao en ella”[12].

Otra fuente registra la misma bebida como una ‘bebida ordinaria de los indios, de maíz cocido, agua y cacao’[13].  El término literalmente significa ‘bebida blanca/clara’, designación que hace referencia a su color. Un nombre de bebida bastante raro es tzune, que designaba a una ‘bebida echa de cacao, maíz y pepitas de zapotes’[14]. Tanto el origen como la etimología de esta palabra son desconocidos y al parecer, en toda la región maya, solamente una fuente yucateca la registró.  

Otra bebida, registrada como aquella ‘de los dioses, que ofrecían los antiguos’ o con la que ‘hacían la bebida a los ídolos’ era chhuyul ha o chhuyul a, literalmente ‘bebida colgante’[15]. Es probable que este tipo de ofrendas consistiera en chocolate o incluyera cacao, ya que otra fuente específica que u chhuyubil luch específicamente era el “colgadero” en que traían o llevaban las ‘jícaras de chocolate’[16].  

También se registraron algunos de los complementos que se agregaban a las bebidas, tales como el mahaz, que se describe como ‘cierto árbol de flores olorosas que echan en el chocolate, y las tales flores’. Otro aditamento (también una flor) se registró como xuchit, y se tradujo como ‘orejuelas para chocolate’. Esta palabra tiene su origen en la voz nahuatl xochitl y se sabe que dicha orejuela es una planta silvestre cuya flor se usaba como especia para dar sabor fuerte al chocolate, a modo de pimienta[17]. Por otra parte, las vainillas olorosas que se echaban en el chocolate eran conocidas como ziiz bic[18].

Además de las bebidas, también se preparaban unos ‘panecillos de masa para hacer chocolate’ mencionados como u taa chacau haa, dicción que literalmente significa ‘la excrecencia del chocolate’, aunque otra fuente registra patbil chacau haa como ‘chocolate en panecillos’ [19].

Un grupo de entradas nos revela parte del proceso de preparación y servicio de estos dos productos. Se hace énfasis en las acciones de tostar, moler y algunas instrucciones para la elaboración del chocolate.

Por ejemplo, ‘tostar, entre la ceniza o rescoldo, maíz en grano o en mazorcas, o cacao’ era chucul tan, mientras que ‘tostar en seco en sartén, caldera o comal’ los granos era kel. Para que hiciera mucha espuma el cacao en el chocolate, se decía que se tenía que tostar muy bien, el término usado en este caso era takan kel, en tanto que la espuma del cacao era yom cacau[20]. Para ‘moler’ cosas como la ‘sal, el maíz o cacao’ el verbo usado era huchh y la muela para moler el chocolate era u caail chacau haa. Si el producto no se molía bien, quedaba en el fondo del recipiente u xixil chacau haa, es decir, los residuos del chocolate[21].

La preparación del chocolate se podía hacer ‘chorreando de una jícara en otra’, lo cual se decía thoh chacau haa, siendo thoh ‘echar a chorro agua, miel, vino o otro licor’[22]. Seguramente este tipo de procedimientos y los aditivos mencionados, además de cambiar la consistencia de la bebida y de hacerla más sabrosa, también tenían algún componente simbólico.

Nombres, títulos y oficios relacionados con el cacao

Son pocos los oficios relacionados específicamente con el cacao. Como ah chheen cab, ah chheen nal o ah pakal te se le designaba al que era ‘señor de hoya de cacau’[23]. Col bet cacao era la acción de ‘hazer milpa alquilado por cacao’, zac bet cacau era ‘alquilarse a tejer a trueque de cacao’ y pidz bet cacao era ‘alquilarse a desmotar, a trueque de cacao’, aunque las tres acciones se podían hacer también a cambio de maíz [24].  

Entre los oficios de las mujeres encontramos que ix mol era la ‘muñidora’, es decir, designaba a la persona que concertaba o reunía a otras mujeres cuando tejían o hilaban entre muchas la obra de una. Además, esta persona recogía cacao de cada una, para que bebiesen entre todas. Por otra parte, ix haa era la ‘chocolatera que hace chocolate’, o literalmente la ‘señora de la bebida’[25].

El cacao como moneda, tributo y símbolo de estatus

Varias dicciones nos permiten acercarnos a los contextos relacionados con la economía y el valor del cacao.

El cacao formaba parte de algunos de los presentes que se enviaban a futuros familiares, a veces para arreglar una boda. Así, el mek se registró como el ‘presente que envía el suegro a su consuegro, padre de su yerno’, y se dice que solía ser de cacao. El coyol era la prenda o señal que se daba, como “arras de casamiento” y el muhuul era el presente que enviaba el padre del varón que se casaba. Otro tipo de arras era designado como xim o ximila, voces que se traducen como el ‘presente o don de cacao, dineros o cuzcas y hacerlos’[26]. Es interesante que se especifique que no todos los presentes de casamiento incluían cacao y sería interesante indagar más en las características de cada uno.

También se mencionan varios tipos de bolsas, al parecer de distinto tamaño y función, para el cacao y el dinero. Una de ellas era u chimil cacao y otra era nombrada ton. Al parecer eran los tipos de bolsa más pequeñas, dado que chim es la voz usada para ‘buche de ave’ y ‘bolsa de los testículos’, mientras que ton refería al ‘miembro viril’. El tem o hotem era otro tipo de bolsa o taleguilla (al parecer la segunda en tamaño) y se especifica que en ella llevaban ‘cacao para gastar’ aquellos que eran mercaderes[27].

A la contribución de cacao se le nombraba como ppixlim cib, y consistía en cera con un valor de veinte cacaos, esta servía para candelas de la iglesia o para subsidiar otras cosas[28]. La mención de veinte cacaos es interesante porque algunas fuentes mesoamericanas remarcan que ese era el equivalente a un día de labor, mientras que otros registros explican que algo ‘menudo’ o de escaso valor, era lo que valía menos de veinte cacaos. Sería interesante profundizar en esta cuestión y también en el simbolismo del número veinte en relación con el cacao.

Observaciones finales

En este breve análisis se ha visto que las diferentes etapas del cacao y sus partes se designaron con diferentes palabras. El vocabulario analizado nos revela cuales eran los espacios ideales para el crecimiento de la planta de cacao y las designaciones de algunas de las bebidas y su preparación. Cuando se analizan con más detalle, salen a la luz los tipos de aditamentos que se usaban y los procesos llevados a cabo para hacer el chocolate.

Era común que ciertos verbos vinculados con la preparación del cacao fuesen los mismos que se usaban para designar la preparación de otros alimentos. Son pocos los oficios relacionados de manera explícita con el cacao, pese a su importancia económica. También es evidente que servía para arreglar matrimonios. Aún hay varios aspectos del cacao y del chocolate en los que se puede profundizar más y seguramente muchas de las cosas aquí mencionadas tienen su equivalente en otras lenguas mayas y/o mesoamericanas[29].

Sección de la p.95 del Códice Madrid, donde se menciona al kakaw en el contexto de ofrenda de sangre (tomado de Vail 2013).

____________________________________________

Anexo. Frases, oraciones y dicciones relacionadas con el cacao y el chocolate  

Nota. En esta parte las dicciones mayas han sido puestas en negritas, no en cursivas y sus traducciones no se colocaron entre comillas simples. Los corchetes indican la reconstrucción de una letra, palabra o traducción no registrada en el manuscrito original. Se ha usado la misma bibliografía citada, pero sin hacer corrección alguna del maya o del español.

Chhehaan in cacao .l. chheha[a]n en ti cacao cacao no tengo ni ay [en] mi poder . [Y, assí,] en qualquier [otra] cosa.
Cenx a kel cacau? [¿qué es de tu cacao tostado?]
In lappah tanam, taakin, cacav tomé assí algodón, dinero, cacao
Bahunx v mek hachil ca ti bini? ¿quánto cacao, etc., embió el suegro a su consuegro?
In mucul chhac tah cacau [cogí cacao en secreto, cortándolo].
Bin v num ya te cacau, tanam, etc. Ganará cacao y algodón, trabajando por que se lo den
Bin v bote hun kal cacau tu ca[a] mocilob pagar[á]n veinte cacaos los vnos y los otros.
Xab.ah.ah trasponer el cacao o ortaliza
Xaabal [acento en la primera] ser traspuesto el cacao o hortaliza, y desparcirse y derramarse el ganado, o junta y congregacion.
Xim cuenta para cacaos.
Hun xim, ca[a] xim [vno o dos cacaos]
Hun xim son dos mazorcas, porque, por vn cacao, que es hun xim, dan dos mazorcas.
V hel v hel cacau, ta[a]kin, ixim, etc. con cacau se paga el cacau, y con dinero [el dinero], etc.
Ximte la derrama o escote o contribución de cacao, o de dineros, entre principales y no principales.
Ximte tex .1. ximte nenex cacau contribuid [con] cacao.
Toppol; toppancil Abrirse los capullos del algodón y cacao
Ixim; te : cacao, cuenta para ello
Hote; ho xim u tulul cuchi Valía cinco cacaos
Dzuy u boxel ek t[z]uyen cacau [dura es la cáscara del cacao negro]
Lahun yox kal cacau in nahalic cincuenta cacaos he ganado hoy
Hun xec naranjo; on; cacau un pie de naranjo, [de aguacate, de cacao]
chiichici chacau haa ca zizac dzedzeci menea así el chocolate [para que se enfríe un poquito]
xach: Desparçir; apartar vnos de otros como contando cacao
Té: [cuenta] para años, meses, dias, leguas, cacao, huevos, y calabazas


Notas

Sobre la ortografía: la ortografía colonial para la lengua maya presenta diferencias con respecto a la ortografía moderna. Las equivalencias son las siguientes: c = k; k = k’; chh = ch’; th = t’; z = s (ç) ; dz = ts’ / tz’; pp = p’; u = w (ante vocal); h = j (nunca es muda) y la x = sh del español (y en todos los alfabetos mayas). Los tonos, vocales rearticuladas y altos glotales no siempre se representan en el maya colonial

[1] García y Castillo 1976:1:182. Cabe mencionar que cacao a veces refiere a la mazorca o a la semilla y chocolate refiere a la bebida que incluye cacao.

[2] De la Garza y otros 1983:2:371 y 427.

[3] Rivera 1985:75.

[4] Acuña 2001:186. Haa o ja’ es la voz para ‘agua, bebida’ y chacau / chakaw es ‘caliente’.

[5] Acuña 2001:75; Ruz 1986:431. Balam significa ‘jaguar’.  

[6] Acuña 1993:297; Acuña 2001:115.

[7] Acuña 1993:161. Probablemente de aquí venga el nombre del pueblo yucateco ubicado en el oriente de Yucatán, escrito actualmente como Pisté. 

[8] Bolles 2018:323.

[9] Acuña 1993:204. Puczikal es la voz para ‘corazón’.  

[10] Acuña 2001:213.

[11] Acuña 2001:322.

[12] Acuña 2001:132.

[13] Acuña 1993:143. La voz zac/sak significa ‘blanco, puro’.  

[14] Acuña 1993:143. La palabra es bastante rara. Es posible que se haya querido registrar tzuyen, ya que ek tzuyen cacau era el ‘cacao negro’, aunque tzuy también significa ‘freir’. Por otra parte, en mopán tzun significa ‘remojar’ (ver Hofling 2011:433), por lo que otra posibilidad es que tzune refiera a una bebida en la que se ‘remojaba’ el cacao. Otra opción es que la palabra se relacione con el ch’ol tzun que significa ‘prender fuego’ (ver Hopkins et al 2011:243) y que designara a una bebida caliente de cacao. Una opción, más lejana, es que esté relacionada con la palabra para designar al árbol o fruto conocido como sonzapote, zunzapote o tzinzapote (de tzontzapotl, voz de origen nahuatl).    

[15] Acuña 1993:143 y 71.

[16] Acuña 2001:219. Chhuy (ch’uy) significa ‘colgar’.

[17] Acuña 2001:385. No es claro si mahaz es una palabra maya o es un préstamo temprano de alguna otra lengua; Acuña 1993:496.

[18] Acuña 1993:629.

[19] Acuña 2001:518 y 234. Taa es ‘excrecencia’ o ‘excremento’.  

[20] Acuña 2001:204 y 333, 618; Acuña 2001:528.

[21] Acuña 2001: 260 y 93; Acuña 1993:123.

[22] Acuña 2001:561.

[23] Acuña 2001:42 y 52. En este caso cab y nal designan a ‘lugar de’ la hoya para el cacao, ch’e’en y pak’al es ‘hortaliza’.

[24] Acuña 2001:118 y 132. Col es la palabra para ‘milpa’, mientras que zac es ‘tejer tela’ y pidz es ‘carmenar algodón’.

[25] Acuña 2001:312; Acuña 2011:43.

[26] Acuña 2001:404; Acuña 1993:114. Las arras se pueden definir como: “Prenda o señal entregada como garantía en algún contrato o concierto; En algunos ritos matrimoniales, monedas que los desposados se entregan como símbolo de su unión; Entrega de una parte del precio o consignación de una cantidad con la que se garantiza el cumplimiento de una obligación”. (DRAE 2021); Acuña 2001:538.

[27] Acuña 2001:540. También se menciona el nac pach, que era el ‘dinero o cacao que lleva uno en algún camino para lo que se le ofreciere o arco y flechas, por si acaso ay alguna caza; hostia y vino, por si acaso no lo hubiere en algún pueblo, para decir missa’ (Acuña 2001:421). Por otra parte, la voz tzoy designaba a ‘bienes y hazienda, como dinero, cacao, ropa y mercaderías’ (Acuña 2001:166).

[28] Acuña 2001:510. Ppix es una voz que designa a las cosas pequeñas y redondas.

[29] Por ejemplo, se tiene registro de una ‘representación de los indios’ llamada ah pakal cacau (Acuña 2001:52). Con ortografía actual es aj pak’al kakaw y parece referir a una deidad.

Bibliografía
Acuña, René (paleografía, comentarios y edición)
-1983 Thesaurus verboru[m]: vocabulario de la lengua cakchiquel v[el] guatemalteca: nuevamente hecho y recopilado con summo estudio, travajo y erudición. Thomás de Coto. México, UNAM.
-1993 Bocabulario de Maya Than, México, D.F., UNAM.
-2001 Calepino Maya de Motul. Plaza y Valdez, México.

Bolles, David (paleografía, edición y comentarios)
-2018 Vocabulario muy copioso en lengua española y maya de Yucatán, compuesto por Fr. Alonso de la Solana de la Orden de N.P.S. Francisco, Mérida 1580. FAMSI

García Quintana, Josefina, y, Víctor M. Castillo Farreras (editores)
-1976 Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España: Relación breve y verdadera de algunas cosas de las muchas que sucedieron al padre fray Alonso Ponce en las provincias de la Nueva España, siendo comisario general de aquellas partes. Antonio de Ciudad Real (2 volúmenes). Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas.

Garza, Mercedes de la, Ana Luisa Izquierdo, Ma. Del Carmen León y Tolita Figueroa (editores)
-1983 Relaciones histórico-geográficas de la Gobernación de Yucatán (Mérida, Valladolid y Tabasco), 2 vols., UNAM, IIFL, México, D.F.

Hirth, Kenneth G.
-2016 The Aztec Economic World: Merchants and Markets in Ancient Mesoamerica. Cambridge University Press.

Hofling, Charles A.
-2011 Mopán Maya-Spanish-English Dictionary / Diccionario maya mopan-español-inglés. University of Utah Press, Salt Lake City.

Hopkins, Nicholas, J. Kathryn Josserand, y Ausencio Cruz Guzmán
-2011 A Historical Dictionary of Chol (Mayan): The Lexical Sources from 1789 to 1935, Tallahassee: Jaguar Tours.

Rivera Dorado, Miguel (edición y comentarios)
-1985 Relación de las cosas de Yucatán. Diego de Landa. Alianza Editorial, Madrid.

Vail, Gabrielle (estudio y descripción)
-2013 Códice de Madrid. Universidad Mesoamericana, Guatemala.

CONTACTO
Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

El concepto ‘amor-dolor’ según las lenguas mayas

por William H. Mex

última actualización: octubre de 2024

A yaama’e’ juntúul tsaya’am ko’il peek’

ch’a’apachta’an tumen máako’ob[1]

Introducción

La idea de que a nivel lingüístico el ‘amor’ implica cierto grado de ‘dolor’ es conocida en el caso del maya yucateco (peninsular) actual. Sin embargo, también algunas ideas semejantes se encuentran en otras lenguas mayas y en diccionarios de la época colonial, algo que ha sido poco estudiado y comprendido.

El presente texto hace una breve revisión de las palabras que en ocho lenguas mayas se relacionan tanto con la idea de ‘amor’ como con la de ‘dolor’. Se analizan las voces yaj (yah) y raj y los significados con los que se vinculan, tanto en registros de épocas actuales como de épocas coloniales.

El término yaj (yah) en el grupo maya yucateco[2]

El Calepino Maya de Motul, recopilación de palabras del siglo 16, registró yah como ‘amar’ y ‘cosa amada’ además de los términos derivados yahba ‘amarse a sí mismo’, yahbil ‘cosa amada y estimada, y regalada y querida’, yahcunah ‘amar’ y también yahcunah como ‘amor con que uno ama’, ‘caridad’ y ‘estimar, preciar y tener en mucho, y retener en sí alguna cosa no la queriendo dar’ [3]. De esta palabra derivan expresiones como yahcuntah hanal ‘esconder y guardar uno su comida por no darla a otro’[4].

Otra entrada del mismo documento recopila yah con los significados de ‘llaga pequeña no peligrosa o herida ya con podre; cosa llagada’, ‘cosa que duele y escuece, y dolor así y escocer’, ‘cosa que duele o esta llagada, o dolor o tener dolor así’; ‘tener dolores, estar fatigado de dolores o de enfermedad’, ‘sentir mucho una cosa’; ‘cosa peligrosa’, ‘cosa difícil y dificultosa’, ‘cosa grave’; y finalmente como ‘mal o males de pena o trabajo o miseria; cuita [desgracia o circunstancia adversa], dolor y trabajos; peligro, necesidad, apretura, fatiga y daño, y tener el tal aprieto y fatiga’[5]. También se registra -siempre como un sustantivo- yaah ‘llaga peligrosa’; ‘mal y daño, y enfermedad en general’; ‘ponzoña, mal grande’ [6].

Relacionados con este segundo significado aparecen las expresiones yaahezah ‘llagar o dañar o inficionar ánima o cuerpo’; yahil (u yahil) aspereza, fuerza, reciura, y gravedad y rigor de alguna cosa, y cosa áspera, recia, grave y penosa’ y también yahili ‘con trabajo’[7].

Un grupo de entradas nos indican la relación entre los conceptos de ‘amor’ y ‘dolor’: yahil ‘amor con que uno es amado’; yahil ‘dolor o llaga’; ‘el escocimiento’; yahtzil ‘la misericordia, limosna, caridad y merced que se recibe’, yahtzil ‘cosa amada’, ‘cosa penosa, trabajosa o dificultosa, que con dificultad se hace’.[8]

El Vocabulario Maya Than (de la región de Maní), que también recopila palabras de los siglos 16 y 17, registra de manera semejante: yahil; yahcunah ‘caridad, por amor’ y los términos relacionados yahcunanben, yahcunanbentzil ‘amable cosa’ y yahbil, yahcunanbil ‘amada cosa’ [9]. También tenemos yahcunah ‘amar’; con ejemplos de su uso en frases como in yahma in yum ‘amo yo mucho a mi padre’, yah in yum toon ‘amamos así a mi padre’ y también la locución mehenil yahcunah ‘amor filial’[10].

En maya yucateco actual se tiene registro de voces como yaj con el significado de ‘doloroso’, yaaj ‘dolor’ y frases como yaaj tin wóol ‘lo siento’. También se registra yaajkuns ‘causar dolor’, ‘amar’, yaajkunaj ‘amor’ y yaakunt ‘amar’[11]

En idioma lacandón, perteneciente al grupo yucateco, se registró yaj como ‘doloroso, enfermo, cariñoso’ y yajkintik como ‘enfermarlo, darle cariño’[12]. En itzá, el tercer idioma del grupo, también se registraron significados parecidos: yaj ‘doloroso, cariñoso’; yajkuna’an ‘adolorido, contemplado, estimado’ y yajkuntik ‘causar dolor’, ‘herirlo, hacerlo doloroso, contemplarlo [atenderlo], cuidarlo, apreciarlo’[13]. En el cuarto idioma del grupo, el mopán, los términos equivalentes son: yaj ‘doloroso, difícil’; yajkunaj ‘lastimar’ yajkuna’an ‘lastimado, amado’ y yajkunbul ‘lastimarlo, amarlo’ [14]. Nótese que las formas presentes en estos cuatro idiomas, tanto de los sustantivos como de los verbos, son bastante parecidas.

El amor-dolor en las lenguas del grupo ch’olano

Por lo menos dos lenguas de este grupo tienen voces que se pueden considerar equivalentes (cognados) a las que encontramos en el grupo yucateco.

El ch’olti colonial registró yah como ‘amar’, aunque también yah cux como ‘dolor’ y ‘tormento’ (que incluyen la voz cux ‘morder’)[15]. El chontal (yokot’an) de Tabasco tiene registro de yaj como ‘enfermedad, dolor’ ; ‘doloroso’ y de yajben ‘estimado, amado’[16]. Es interesante notar que, aunque el ch’ol de Chiapas no tiene cognados de yaj con esos significados, si registra la voz k’ux ‘doler’ y sus derivados k’uxbin ‘amar, querer’; k’uxbibil ‘querido’ y k’uxultan ‘estimar’[17]. Es decir, el concepto de ‘amor-dolor’ se expresaba con otras palabras y es posible que algo semejante haya ocurrido con otras lenguas mayas de las que poco registro actual o colonial se tiene.

El concepto yaj~raj en tojolabal y q’eqchi’

Aunque en tzeltal y tzotzil (bats’il k’op) al parecer no se encuentran los cognados de yaj con los significados que nos interesan, en una lengua cercana a ellos, el tojolabal (también de Chiapas), si se han registrado voces interesantes.

Los términos básicos en esta lengua son yaj ‘dolor’; yajal ‘dolor, sufrimiento’ y yajal ‘compasión’[18]. También encontramos yajta ‘respetar, amar, honrar’ y yajtanel ‘amor, cariño’[19]. Carlos Lenkersdorf hace una interesante observación con respecto al término compuesto ab yaj:

“El verbo ‘ab’i [‘oír, saborear, entender, sentir’] en combinación con yaj expresa el sentir de alguien, y puede ser el sentir dolor, sentir amor por alguien, es decir, querer a alguien, el sentir compasión con alguien. Es característico del tojolabal que el querer o el amar son inseparables del dolor o sufrimiento. Lo mismo se muestra también en el verbo yajta, amar, derivado verbal de yaj. Es decir, el amar implica el dolor o sufrimiento”[20].

Ejemplos de frases con la voz yaj los encontramos como b’a ‘aya yaj xawab’i ‘¿Dónde te duele?’ (que literalmente es ‘¿Dónde está (el) dolor (que) sientes?’) y jel yaj wa xkab’ya ‘Te quiero mucho’ (Literalmente, ‘(con) mucho dolor te siento’) [21].

Más adelante, Lenkersdorf hace otra interesante observación:

“…el prefijo de yajal [‘compasión’, derivado de yaj] siempre es de las personas que solicitan compasión o que están sufriendo. Notamos la misma estructura sintáctica o concepción en conexión de ‘a’julal [‘lástima, misericordia, piedad’] y derivados. Puesto que yajal corresponde a «dolor», entonces lo que se pide al otro o a los otros es que sufran con el dolor que tiene el que solicita solidaridad”[22].

Para terminar esta sección, es valioso mencionar que en q’eqchi’, lengua de Guatemala, también encontramos la misma relación ‘amor-dolor’, tal y como lo reflejan los términos: rahilal, raylal ‘dolor, dificultad, accidente, acontecimiento doloroso, penoso’; rahook, rahok ‘dolerse, sentir dolor, sufrir’ y rahok ‘amar’ (la -r- en q’eqchi’ equivale a la -y- de las lenguas ya vistas)[23]. Esta palabra podría ser un préstamo de lenguas del grupo yucateco o del grupo ch’ol hacia el q’eqchi’, dado que en otras lenguas de Guatemala (cercanas geográficamente al q’eqchi’) no se encuentran ni los cognados ni los significados ya referidos.

¿Sentir dolor o hacer sentir dolor?

Aunque desde hace más de 400 años se registró la relación entre ‘amor’ y ‘dolor’ en algunas lenguas mayas, la cuestión de a qué refería el concepto de ‘amor’ entre los antiguos mayas no es muy clara. Es lógico pensar que tal concepto era algo diferente a lo que entendemos en la actualidad. Un tópico en el que no se profundizó en este ensayo es de los diferentes tipos de ‘amor’ registrados en las lenguas mayas coloniales, como el ‘amor torpe’, el ‘amor cortesano’ y el ‘amor filial’.

En la primera parte del trabajo, se explico que la forma yajkunaj (del yucateco) puede significar tanto ‘amar’ como ‘amor’ (es un verbo incoativo formado a partir de un sustantivo). Se puede proponer que el significado original de la raíz lingüística yaj- era ‘dolor’ (sustantivo) o bien ‘amor’ (sustantivo). El sufijo kun-s o kun-t se les añade a los sustantivos verbalizados, de tal manera que yajkunaj es ‘amar’ y yajkunt es como se conjuga como verbo transitivo[24]. El lacandón, mopán e itzá usan sufijos parecidos.

Los datos ya revisados nos dan un amplio margen de interpretación para la raíz lingüística *yaj- y sus derivaciones. Así, yajkuns se puede interpretar como ‘hacer doler’, ‘hacer sentir dolor’ o ‘ser el dolor de alguien’. Kin yajkunsikech se puede entender como ‘tú haces que me duela, me haces sentir dolor, eres mi dolor’. Aunque ha pasado a entenderse como ‘amar’, otras formas de interpretar el término son ‘yo te hago una herida’ o ‘yo hago que tú seas doloroso para mí’. Así mismo, kin yaakuntikech se puede entender como ‘yo hago que tú seas una herida o un dolor’[25].

Con base en los datos ya revisados y en las observaciones hechas acerca del tojolabal, se propone que el concepto yaj, que más tarde pasó a entenderse como ‘amor-amar’, se relacionaba con el ‘dolor’ que uno debe sentir al relacionarse con otra persona. Como indica Lenkersdorf, el ‘amar’ indica sufrimiento, no necesariamente hacer sufrir. Aunque aún faltaría un estudio más profundo al respecto, es posible que -lejos de ser un sentimiento egoísta- originalmente el concepto de ‘amor’ hubiese estado ligado al sacrifico y la penitencia física o emocional que uno tenía que hacer.

Es interesante también que en la escritura del clásico maya (250-900 d.C.) existan dos signos, el logograma YAH ~ YA’ y el silabograma ya, relacionados con la voz yah ‘herida, llaga, daño’. El primer signo muestra un rostro humano con una incisión o apertura en forma de «V» que le pasa por debajo del ojo y el segundo signo representa a un cráneo del que brotan chorros de sangre en el lugar donde debería ir la mandíbula (imagen 1). Esto confirma que la voz yah, entre los antiguos mayas, se relacionó principalmente con las ideas de ‘dolor’, ‘herida’ y ‘sacrificio’[26]

Logograma YAH~YA’ (derecha) y silabograma ya (izquierda). Dibujos de William Mex.

Comentarios finales

El análisis del concepto ‘amor-dolor’ en las lenguas mayas parece indicar que este sentimiento se ligaba al dolor personal que uno debe sentir o al que uno le hacen sentir. Su asociación con ‘algo difícil, trabajoso’, y con el tener ‘misericordia’ es bastante obvia. Aún se deben revisar varias de estas voces en sus respectivos contextos. La variedad (en fuentes coloniales y actuales) y la distribución geográfica de las voces y sus significados es un indicador de que se trata de un concepto autóctono, con nula o poca influencia europea.  

Es notable que la voz yaj (yah) se encuentre en las cuatro lenguas del grupo yucateco, pero solo en dos del grupo ch’olano: en ch’olti’ (al este de la zona maya) y en chontal (al oeste). Es posible que el uso más generalizado de esta voz y sus derivados se haya originado en la zona de tierras bajas, incluyendo a las cuatro lenguas ch’olanas o bien, en la península de Yucatán, ya desde épocas prehispánicas (tal vez con notoriedad desde el posclásico, después del 1000-1200 d.C.). El hecho de que las voces se encuentren en el tojolabal y q’eqchi’ podría ser resultado de contactos más tardíos, aunque es interesante que conceptos parecidos no se encuentren en lenguas como el tzeltal y tzotzil, ni -al parecer- en otras lenguas de Guatemala. Aún se debe profundizar más en este tópico.


Puedes ver el video de este artículo en el siguiente enlace (YT): https://www.youtube.com/watch?v=iWbySzC1pHc

Notas

[1] Traducción: ‘tu amor es un perro rabioso perseguido por la gente’. Fragmento del poema A yaamaj ‘Tu amor’ de Briceida Cuevas Cob (Kuxa’an T’aan 2012:42)

[2] Las lenguas mayas aquí analizadas tienen las siguientes consonantes: b, ch, ch’, h, j, k, k’, l, m, n, nh, ñ, p, p’, q, q’, r, s, t, t’, tz (ts), tz’ (ts’), v, w, x, y. La grafía -h- usualmente representa el sonido fricativo glotal y la -j- el fricativo velar (en ningún caso la -h- es muda). Algunas lenguas usan la -q- y -q’- para el sonido uvular (diferente a -k- y -k’-). La grafía -x- representa el sonido -sh- en el alfabeto español. Las vocales usadas son: a, e, i, o, u y en algunas lenguas, la sexta vocal, ä. Se ha respetado la ortografía de las fuentes coloniales, que usualmente difiere de los alfabetos usados actualmente. En yucateco colonial, el sonido -w- normalmente se representa con la -u-; c = k y la -k- representa el sonido glotalizado k’. En todos los casos ç = s, z. Todas las palabras mayas van en cursivas y sus traducciones, entre comillas simples. En la actualidad, existen alrededor de 30 lenguas mayas, las cuales descienden de un (hipotético) ancestro común, llamado proto-Maya y cuyos hablantes se distribuyen principalmente en el sur y este de México, Belice, Guatemala, y parte de Honduras y El Salvador. Los grupos lingüísticos mayores de la familia maya son: Yukatekano, Ch’olano-Tzeltalano, Gran Q’anjobalano, Mamo-K’iche’ano y Huastecano.  Las lenguas que conforman el grupo maya yucateco son 4: el Yucateco, el Itzá, el Lacandón y el Mopán. Solo el yucateco se habla en la Península de Yucatán.

[3] Acuña 2001:282 y 283. La palabra yah aparece registrada solo como ya, sin embargo, por otros ejemplos sabemos que debió tener un sonido aspirado velar al final, representado por la letra -h- (que suena como una -j- “suave”). Por esa razón, he decidido representar la palabra colonial como yah (con ortografía actual, yaj). También se ha cambiado la cedilla por la z y se han hecho ligeras modificaciones al texto español, para facilitar su lectura por el público actual.

[4] Acuña 2001:284, la partícula -ba forma el reflexivo, el sufijo -bil el participio y la voz hanal significa ‘comida’.

[5] Acuña 2001:281

[6] Acuña 2001:284

[7] Acuña 2001:285. El sufijo -ez es un causativo y el sufijo -il forma el término abstracto del sustantivo.

[8] Acuña 2001:292 y 293

[9] Acuña 1993:90 y 172

[10] Acuña 1993:92. La voz yum significa ‘señor’ y la voz mehen identifica a los ‘hijos de padres’.  Cabe destacar que yah no es la única voz que se toma con el significado de ‘amar’ o ‘dolor’. También encontramos términos como ah yah olal ti chhuplal y tzayom ti chhuplal ‘amador de mujeres’ y ah yah olal ti xiblal, tzayom ti xiblal ‘amadora de hombres’

[11] Bricker y otros 1998:310

[12] Hofling 2014:397 y 298

[13] Hofling y Tesucún 1997:684 y 685

[14] Hofling 2011:471 y 472

[15] Robertson et al. 2010:300, 314 y 351. Con ortografía actual sería yaj k’ux.   

[16] Keller y Luciano 1997:292

[17] Aulie y Aulie 2009:23. La voz k’ux del ch’ol se registró como cux en ch’olti’ colonial. También tiene cognados en otras lenguas mayas.

[18] Lenkersdorf 2010:659 y 661

[19] Lenkersdorf 2010:663 y 664

[20] Lenkersdorf 2010:660. Los corchetes y el énfasis son míos.

[21] Lenkersdorf 2010:660

[22] Lenkersdorf 2010:661. Los corchetes son míos.

[23] Haeserijn 1979:277

[24] Yoshida 2009:117, Smailus 1989:62

[25] Las traducciones aquí expuestas son de Ramón Israel Castillo Zapata, a quien agradezco que haya resuelto mis dudas sobre esta interpretación.

[26] Los silabogramas son signos que representan sílabas, usualmente de vocal o de consonante más vocal (no tienen traducción) y se representan en negritas. Algunos de estos signos obtienen su valor mediante la elisión de la última consonante de una palaba, en este caso de la voz yah, deriva la sílaba ya.

*agregado en octubre de 2024* Ver también la nota de Olivier Le Guen publicada por LANMO en febrero de 2017: https://www.facebook.com/photo?fbid=1364817300242538&set=a.1111709568886647&locale=es_LA

Bibliografía

Academia de la Lengua Maya de Yucatán (ALMY)
-2003 Diccionario maya popular. Academia de la Lengua Maya de Yucatán, A.C., Mérida, Yucatán, ALMY.

Acuña, René (ed.)
-1993 Bocabulario de Maya Than. México, D.F., UNAM.
-2001 Calepino Maya de Motul. Plaza y Valdez, México.

Aulie, H. Wilbur y Evelyn W. Aulie
-2009 Diccionario ch’ol-español, español-ch’ol. Serie de Vocabularios y Diccionarios Indígenas, Mariano Silva y Aceves no. 21. ILV, México, D.F.

Bricker, Victoria, Eleuterio Poot Yah y Ofelia Dzul
-1998 A Dictionary of the Maya Language As Spoken in Hocabá, Yucatán. Salt Lake City: The University of Utah Press.

Haeserijn, Esteban
-1979 Diccionario Kʼekchiʼ español, Editorial Piedra Santa, Guatemala.

Hofling, Charles A.
-2011 Mopán Maya-Spanish-English Dictionary / Diccionario maya mopan-español-inglés. University of Utah Press, Salt Lake City.
-2014 Lacandon Maya-Spanish-English dictionary. The University of Utah Press, Salt Lake City.

Hofling, Charles, y Francisco Fernando Tesucún
-1997 Itzaj Maya – Spanish – English Dictionary. University of Utah Press, Salt Lake City.

Keller, Kathryn C., y Plácido Luciano G.
-1997 Diccionario chontal de Tabasco (mayense). Serie de Vocabulario y Diccionarios Indígenas “Mariano Silva y Aceves” no. 36. SIL, Tucson.

Ruz, Mario Humberto y, Enrique Martín Briceño (editores)
-2012 “Briceida Cuevas Cob”. En Kuxa’an t’aan. Voz viva del mayab. UNAM, SEDECULTA, México.

Lenkersdorf, Carlos
-2010 B’omak’umal tojol ab’al-kastiya. Diccionario tojolabal-español: Idioma mayense de Chiapas. Plaza y Valdés, México, D.F.

Robertson, John S., Daniel Law y Robbie Haertel (eds.)
-2010 Colonial Ch’olti’: The Seventeenth-Century Morán Manuscript. University of Oklahoma Press, Norman.

Smailus, Ortwin
-1989 Gramática del Maya Yucateco colonial. Wayasbah, Hamburgo.

Tokovinine, Alexandre
-2017 Beginner’s Visual Catalog of Maya Hieroglyphs. Department of Anthropology University of Alabama.

Yoshida, Shigeto
-2009 Guía gramatical de la lengua maya yucateca para hispanohablantes (Hilario Chi Canul y Miguel Oscar Chan Dzul, colaboradores).

CONTACTO
Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

Textos publicados (en constante actualización)

En esta entrada puedes descargar libremente los artículos académicos, de divulgación o difusión que William H. Mex ha publicado en revistas (journals) oficiales, así como algunos borradores , escritos preliminares y traducciones. Cada artículo es acompañado del apellido y nombre del autor, el año en que fue publicado, el nombre de la revista, las páginas correspondientes y el lugar de publicación.

última actualización: septiembre de 2025


➡️ Mex Albornoz, William Humberto (2025) Catálogo y glosario introductorio de la escritura jeroglífica maya. Manuscrito no publicado, 93 páginas. Sexta edición, septiembre de 2025

_ _ _ _ _

➡️ (Traducción) Distinguiendo los usos, funciones y propósitos de los ‘recipientes para chocolate’ mayas clásicos (Consulte la publicación original y cite como Loughmiller-Cardinal, J. (2019) “Distinguishing The Uses, Functions, and Purposes Of Classic Maya ‘Chocolate’ Containers: Not All Cups Are for Drinking,”) Ancient Mesoamerica. Cambridge University Press, 30(1), pp. 13–30. doi: 10.1017/S0956536117000359.

_ _ _ _ _

➡️Mex-Albornoz, William Humberto (2021) Un acercamiento lingüístico al término maya clásico iximte’el kakaw (Traducción de “A Linguistic Approach to the Classic Maya Term iximte’el kakaw” en The PARI Journal 21(3):8-16.)

_ _ _ _ _

➡️Mex-Albornoz, William Humberto (2021) A Linguistic Approach to the Classic Maya Term iximte’el kakaw. The PARI Journal 21(3):8-16 © 2021 Ancient Cultures Institute (publicado en Mesoweb).

_ _ _ _ _

➡️Mex Albornoz, William Humberto (2021) Tiempo y destino en el Calendario Maya. Una breve introducción. Editorial y Servicios culturales El Dragón Rojo, S.A. de C.V., ISBN 978-607-9297-80-0, Ciudad de México. *SOLO INTRO*

_ _ _ _ _

➡️Mex Albornoz, William Humberto (2021) Tiempo y destino entre los gobernantes mayas de Palenque. Una perspectiva desde la cuenta de 260 días. Palabra de Clío, A. C. ISBN: 978-607-8719-13-6, Ciudad de México. *SOLO INTRO*

_ _ _ _ _

➡️Mex Albornoz, William Humberto (2020) «Algunos términos relacionados con las mujeres en las lenguas mayas». Glifos (Revista trimestral del centro INAH Campeche). Campeche, México, año 7, No. 24, (pp.16-23) Junio 2020. ISSN: 2007-9451.

_ _ _ _ _

➡️Mex Albornoz, William Humberto (2019-2020) «Las metáforas para ‘nacer’ en las lenguas mayas. Observaciones sobre sus usos y significados». Revista Yucateca de Estudios Literarios • Número 9 y 10 • Septiembre 2019 – Agosto 2020, (pp.41-63). Yucatán, México. ISSN: 2007-8722.

_ _ _ _ _

➡️Mex Albornoz, William Humberto (2019) «El simbolismo de la luna. Un acercamiento a través de las lenguas mayas». Glifos (Revista trimestral del centro INAH Campeche). Campeche, México, año 7, No. 22, (pp.6-11) Diciembre 2019. ISSN:2007-9451.

_ _ _ _ _

➡️Mex Albornoz, William Humberto (2016) «Nombres de origen maya: observaciones sobre su significado, simbolismo prehispánico y colonial y su relación con los apellidos mayas peninsulares de la actualidad». Antrópica. Revista De Ciencias Sociales Y Humanidades, 2(3), 38-62. Mérida, Yucatán, México. ISSN: 2448-5241.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

CONTACTO
Correo: arq.will.mex@gmail.com

* MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _

_ _ _ _ _

_

Avances en el desciframiento de la escritura jeroglífica maya en 2020

recopiló: William H. Mex

Esta entrada enlista los artículos académicos, capítulos de libros, tesis, videos, páginas web y simposios o conferencias relevantes para el estudio de la epigrafía maya que fueron dados a conocer o publicados durante 2020. Se le da prioridad al desciframiento fonético de nuevos signos y también a la publicación de piezas, monumentos o nuevas interpretaciones sobre los mismos. Solamente se incluyen los enlaces web del material que ha sido publicado por los mismos autores o por las editoriales o instituciones correspondientes, con debida autorización.

Hay mucho material que aún no ha sido dado a conocer, por lo que esta lista se irá actualizando permanentemente. La primera parte de la entrada enlista los artículos y capítulos, la segunda parte, las tesis, la tercera parte, los artículos o libros no publicados. La cuarta parte incluye enlaces para los videos relacionados no solo con la epigrafía maya, si no con la arqueología, historia, lengua y antropología maya. Por último, se enlistan las páginas y blogs que vale la pena seguir. Este blog no recopila enlaces o material físico o digital por el que tenga que hacerse un pago, ni recibe alguna forma de pago por parte de las páginas o personas aquí mencionadas. ¡Comentarios y sugerencias bienvenidos!

ARTÍCULOS ACADÉMICOS


➡️ The Sign 576 as a Logograph for KUK, a Type of Bundle (El signo T576 como logograma para KUK, un tipo de bulto) (Prager)
https://mayawoerterbuch.de/the-sign-576-as-a-logograph-for-kuk-a-type-of-bundle/
En abril de 2020, Christian Prager publicó la propuesta de lectura KUK (CVC) para el signo en forma de “espiral” T576. Clave para la propuesta de desciframiento fue la aparición del complemento fonético -ki en dos piezas cerámicas y de la marca diacrítica “duplicador” (que indica la repetición de un sonido en la lectura), sobre el signo en cuestión, en Palenque. El signo en cuestión aparece en varios contextos relacionados con algunos bultos o paquetes.

➡️ A Logogram for YAH «Wound» (Un logograma para YAH ‘herida’) (Grube)
https://mayawoerterbuch.de/a-logogram-for-yah-wound/
En junio de 2020, Nikolai Grube presentó el desciframiento de los signos 1078vc, 1078va y 1078vs como logogramas YAH (CVC). La forma más sencilla del signo es un rostro humano con una marca en forma de “V escalonada” debajo del ojo, mientras que otras dos variantes muestran un signo de “obsidiana curva” pegado al rostro o cabeza del personaje (ver también la nota sobre el desciframiento del signo KUP). Clave para el desciframiento fue la aparición del signo con el complemento fonético inicial ya- en la Estela J de Copán y complemento -a en una concha de piedras Negras, entre otros textos.

➡️ A New Variant of the Syllable k’o in Maya Writing (Una nueva variante de la sílaba k’o en la escritura maya) (Stuart)
https://mayadecipherment.com/2020/06/05/a-new-variant-of-the-syllable-ko-in-maya-writing/
En junio de 2020, David Stuart presentó evidencia para la lectura fonética del signo catalogado como T174:530, como silabograma k’o (CV). Uno de los monumentos claves para el desciframiento fue el Altar 5 de La Corona. Cabe mencionar que no es la primera sílaba k’o que se conoce y, además, el signo en cuestión comparte rasgos iconográficos con otros signos conocidos, especialmente los que tienen relación con las superficies pétreas.

➡️ A Sacrificial Sign in Maya Writing (Un signo de sacrificio en la escritura maya) (Beliaev y Houston)
https://mayadecipherment.com/2020/06/20/a-sacrificial-sign-in-maya-writing/
Dmitri Beliaev y Stephen Houston, en junio de 2020, arrojaron luz nueva para el desciframiento de signos relacionados con las manos que realizan alguna acción. La propuesta de ellos es leer el signo llamado “Obsidiana en mano” (que representa una cuchilla con la punta curva) como el logograma KUP (CVC). Piezas clave para el desciframiento fueron el Vaso del Museo VICAL de Honduras, un texto misceláneo de Tikal y una pieza cerámica estilo códice sin proveniencia.

➡️ Hidden in Plain Sight: The Codical Sign T648 and its Forerunner T694 in Three Classic Period Contexts (Escondido a plena vista: el signo codical T648 y su precursor T694 en tres contextos de período Clásico) (Bíró, MacLeod y Grofe)
https://revistas-filologicas.unam.mx/estudios-cultura-maya/index.php/ecm/article/view/1017
El artículo respalda la lectura para el signo T648 para el período posclásico como logograma MUK (CVC) y como silabograma o en otros contextos. Las lecturas se verifican con ejemplos del Códice Dresde. Los autores también respaldan que la versión clásica del signo es T694 cuya lectura también fue como logograma MUK (CVC) y silabograma o; sus lecturas las respaldan con ejemplos del Panel 5 de Copán. Además, Bíró, MacLeod y Grofe proponen leer el “Título del ave con banda” (Banded bird title) como Mukut o Muktaw; dicho título haría referencia a una persona encargada de atender a otras en la corte maya.

➡️ A «Maizedancer» Vessel Dedicated to Yax We’n Chan K’inich, Lord of Xultun (Un vaso del «Maíz danzante» dedicado a Yax We’n Chan K’inich, señor de Xultun) (Matteo y Krempel)
http://www.mesoweb.com/pari/publications/journal/2004/Maizedancer.pdf
Sebastián Matteo y Guido Krempel nos dan a conocer un vaso de cerámica relacionado con Yax We’n Chan K’inich, señor de Xultún, que está bajo resguardo de Fundación La Ruta Maya, en la ciudad de Guatemala. El vaso en cuestión incluye dos representaciones del llamado “dios del maíz danzante” y una formula dedicatoria que se puede leer como alay t’abaay u tz’ihbnajal y-uk’ib ti tzih yax we’n chan k’inich baax witz ajaw baah kab. Las características de la escritura sugieren que el vaso fue pintado por un artista antes desconocido.

➡️ A Plate in the Utah Museum of Fine Arts with an Unusual /ba/ Grapheme (Un plato en el Utah Museum of Fine Arts con un grafema /ba/ inusual) (Looper y Polyukhovych)
http://glyphdwellers.com/pdf/R66.pdf
Matthew Looper y Yuriy Polyukhovych nos presentan un plato de cerámica al parecer originario del norte del Petén o del sur de la región de Campeche. Es posible que en esta pieza se encuentre un ejemplo de la lectura tz’i-hi-ba, que indicaría fonéticamente la presenta de una -h- aspirada velar preconsonántica en la palabra tz’ihb, algo que se ha venido manejando en los estudios epigráficos, pero de lo que poca evidencia interna existe (solo lingüística).

➡️ A Travertine Vessel with a BallgameRelated Inscription (Un recipiente de travertino con una inscripción relacionada con el juego de pelota) (Looper y Polyukhovych)
http://glyphdwellers.com/pdf/R67.pdf
El fragmento de una pequeña pieza de travertino, encontrada por el Proyecto Arqueológico El Perú-Waka en 2018 nos revela una referencia a un yajaw-k’ahk’, a una decapitación y a un jugador de pelota. Esta pieza se añade al pequeño grupo de piezas del mismo material que también retratan referencias al juego de pelota, a las actividades bélicas y a la personificación de deidades. El estudio también incluye el breve análisis de una pieza de travertino o alabastro en una colección privada.

➡️ New Ideas about the Wahyis Spirits Painted on Maya Vessels: Sorcery, Maladies, and Dream Feasts in Prehispanic Art (Velásquez)
http://www.mesoweb.com/pari/publications/journal/2004/Wahyis.pdf
Érik Velásquez nos trae a través de The PARI Journal la versión en inglés de su artículo sobre los wahyo’ob publicado originalmente en español como: “Nuevas ideas en torno a los espíritus wahyis pintados en las vasijas mayas: hechicería, enfermedades y banquetes oníricos en el arte prehispánico” (disponible también en internet). El escrito resulta fundamental para acercarse al aspecto dañino que las creaturas wahy poseían durante el clásico.

➡️ Ucanal Stela 29 and the Cosmopolitanism of Terminal Classic Maya Stone Monuments
(Halperin y Martin 2020)
https://www.academia.edu/44462760/Ucanal_Stela_29_and_the_Cosmopolitanism_of_Terminal_Classic_Maya_Stone_Monuments

➡️ Disponible Mexicon Vol. 42, núm. 1:
https://mexicon.de/wp-content/uploads/2020/03/Mexicon_XLII1_web.pdf
“La Tapa de Bóveda 23 de Santa Rosa Xtampak”. Octavio Quetzalcóatl Esparza Olguín y Antonio Benavides Castillo.
“The Hieroglyphic Stairway of House C, Palenque, Chiapas: New Approaches”. Ángel A. Sánchez Gamboa, Yuriy Polyukhovych, Martha Cuevas García, Luz de Lourdes Herbert Pesquera, and Guido Krempel.
“Stela 30: A New Window into Eighth Century Xultun”. Franco D. Rossi and David Stuart

➡️ Yesterday’s Moon: A Decipherment of the Classic Mayan Adverb ak’biiy (Luna de ayer: el desciframiento del adverbio maya clásico ak’biiy) (Stuart 2020)
https://mayadecipherment.com/2020/08/01/yesterdays-moon-a-decipherment-of-the-classic-mayan-adverb-akbiiy/

➡️A Previously Unidentified Example of T1/HE6 ʔu on the Painted Stone Block from San Bartolo Sub-V (Mora-Marín)
https://davidmm.web.unc.edu/2020/12/12/note-11/

➡️ Los tocados mayas en el discurso político. Un estudio de caso de los tocados de serpiente acuática durante el Clásico Tardío (Gómez 2020)
https://revistas-filologicas.unam.mx/estudios-cultura-maya/index.php/ecm/article/view/1003

➡️ Nuevas consideraciones en torno a un monumento pétreo de la Estructura IV-B de Calakmul (Mumary 2020)
https://revistas-filologicas.unam.mx/estudios-cultura-maya/index.php/ecm/article/view/1035

➡️ Escritura, Serpientes de Guerra y culto al Dios del Maíz en un sector de la región Puuc (García 2020)
https://revistas-filologicas.unam.mx/estudios-cultura-maya/index.php/ecm/article/view/1049

➡️La recolocación de monumentos dentro del juego de pelota como mecanismo de activación ritual durante el periodo Clásico maya (Esparza y Valencia, 2020)
https://journals.openedition.org/jsa/18002

➡️De la nuit et de l’obscurité : une étude icono-épigraphique maya. On night and darkness: An icono-epigraphic study of the Maya (Becquey, 2020)
https://journals.openedition.org/ateliers/13487

➡️Bundling the sticks: a case for Classic Maya tallies (Tokovinine 2020)
https://www.academia.edu/44010633/Bundling_the_sticks_a_case_for_Classic_Maya_tallies

➡️Distance and power in Classic Maya texts (Tokovinine 2020)
https://www.academia.edu/42789533/Distance_and_power_in_Classic_Maya_texts

➡️Posible uso de un artefacto de hueso proveniente de la tumba 2 del edificio 23 de Yaxchilán, México (Kolpakova 2020)
https://www.laiesken.net/arqueologia/archivo/2020/4603

➡️Identifying the provenance of Puerto Barrios altar (Vepretskii 2020)
https://www.laiesken.net/arqueologia/archivo/2020/4615

➡️Metonyms and Metaphors in Hieroglyphic Texts of the Ancient Maya (Sheseña, 2020)
http://vestnik.spbu.ru/html20/s02/s02v2/06.pdf

➡️A Fresh Breeze in the Palace: The Courtly Function of the Yok Waal (Gronemeyer 2020)
https://mayawoerterbuch.de/a-fresh-breeze-in-the-palace-the-courtly-function-of-the-yok-waal/

➡️Posible nuevo sufijo incoativo en las inscripciones de Chichén Itzá (Baboshkin 2020)
https://journals.iai.spk-berlin.de/index.php/indiana/article/view/2729

➡️Pattern borrowing, linguistic similarity, and new categories: Numeral classifiers in Mayan (Law, 2020)
https://www.researchgate.net/publication/342617555_Pattern_borrowing_linguistic_similarity_and_new_categories_Numeral_classifiers_in_Mayan

➡️Hieroglyphic Texting: Ideologies and Practices of Classic Maya Written Evidence (Jackson 2020)
https://www.academia.edu/42911719/Hieroglyphic_Texting_Ideologies_and_Practices_of_Classic_Maya_Written_Evidence

➡️Revisiting the Past: Material Negotiations between the Classic Maya and an Entombed Sweat Bath at Xultun, Guatemala (Clarke y otros, 2020)
https://www.cambridge.org/core/journals/cambridge-archaeological-journal/article/revisiting-the-past-material-negotiations-between-the-classic-maya-and-an-entombed-sweat-bath-at-xultun-guatemala/B91C1B80B268C0B170B5EFF47A7678C9

➡️The Inertia of Old Ideas: A Historical Overview of Theoretical and Methodological Challenges in the Study of Classic Maya Political Organization (Ek 2020)
https://www.researchgate.net/publication/334334589_The_Inertia_of_Old_Ideas_A_Historical_Overview_of_Theoretical_and_Methodological_Challenges_in_the_Study_of_Classic_Maya_Political_Organization

➡️Expanding the canon: Lady K’abel the Ix Kaloomte’ and the political narratives of classic Maya Queens (Navarro‐Farr y otros, 2020)
https://anthrosource.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/fea2.12007

➡️Funerary colors in Pre-classical Maya culture: the red pigment in the 19th tomb of Rio Azul (Peten, Guatemala) (Doménech-Carbó y otros, 2020)
https://heritagesciencejournal.springeropen.com/articles/10.1186/s40494-020-00386-z

➡️De pinceles y cinceles: El papel de los escribas y escultores entre los mayas del periodo Clásico (Buendía y Montellano, 2020)
https://revistas.uaa.mx/index.php/horizontehistorico/article/view/2713

➡️The Maya wall paintings from Chajul, Guatemala. (Źrałka y otros). Antiquity 94(375):760-779
https://www.researchgate.net/publication/342045047_The_Maya_wall_paintings_from_Chajul_Guatemala
También disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/antiquity/article/maya-wall-paintings-from-chajul-guatemala/385724E572C11201651FD0E0AFB4EA11

➡️ Pus, Pustules, and Ancient Maya Gods: Notes on the Names of God S and Hunahpu (Chinchilla Mazariegos) http://www.mesoweb.com/pari/publications/journal/2101/Chinchilla2020.pdf

➡️The Litany of Runaway Kings: Another Look at Stela 12 of Naranjo, Guatemala (Helmke, Beliaev, Vepretskii) http://www.mesoweb.com/pari/publications/journal/2102/Litany.pdf

➡️»Use, Purpose, and Function–Letting the Artifacts Speak.» (Loughmiller-Cardinal and Cardinal) https://www.mdpi.com/2571-9408/3/3/34/htm

TESIS QUE SEGUIR (disponibles en internet)


➡️Transformación onírica: naturaleza, expresiones y funciones de los wahyis mayas clásicos (Dream transformation: nature, expressions and functions of the classic Mayan wahyis) (Moreno 2020)
http://132.248.9.195/ptd2020/julio/0802269/Index.html

➡️Chaaj, Pok-ta-pok y Chajchaay, los ancestrales deportes de pelota maya de cadera y antebrazo en México y Guatemala (Chaaj, Pok-ta-pok and Chajchaay, the ancient Mayan hip and forearm ball sports in Mexico and Guatemala) (Panqueba 2020)
http://132.248.9.195/ptd2020/agosto/0802731/Index.html

➡️Inciensos en la ritualidad de los códices mayas (Incense in the rituality of the Mayan codices) (Peralta 2020)
http://132.248.9.195/ptd2020/enero/0800254/Index.html

➡️ A Study of the Religious Worldview and Ceremonial Life of the Inhabitants of Palenque and Yaxchilan. Schottmueller, Paul Werner. 2020. Master’s thesis, Harvard Extension School.
https://dash.harvard.edu/handle/1/37365072

➡️Local Community and Foreign Groups: Political Changes in the Ancient Maya Center of Ceibal, Guatemala. Palomo, Juan Manuel. PhD Thesis, The University of Arizona.
https://repository.arizona.edu/handle/10150/648645

OTROS ARTÍCULOS y CAPÍTULOS DE LIBRO (no disponibles en internet)

Under the lordly monarchs of the north: The Epigraphy of Northern Belize. (Helmke 2020)
Ancient Mesoamerica , Volume 31 , Issue 2 , Fall 2020 , pp. 261 – 286

Recent Advances in the Archaeology of Maya Warfare (Serafin 2020). En The Cambridge World History of Violence: Volume 1, The Prehistoric and Ancient Worlds.

Translucent Textiles of the Ancient Maya: Insights from a Museum Collection (Tremain 2020)

Tracing the Ch’orti’ Antipassive System: A Comparative/Historical View (Quizar, 2020)

What Is a Hieroglyph ? Qu’est-ce qu’un hiéroglyphe ? (Houston y Stauder, 2020)

A Comparison of Historical Evidence for Droughts in the Pre-Columbian Maya Codices with Climatological Evidence for Droughts during the Early and Late Classic Periods (Bricker y Bricker, 2020)

Contact and Mayan Languages. En: The Handbook of Language Contact, Second Edition (Law, 2020)

CONFERENCIAS, SIMPOSIOS y CONGRESOS (no disponibles en internet)


EUROPEAN MAYA CONFERENCE
“Boundaries, Frontiers and Divisions in the Maya World and Beyond”. Programa:
https://www.wayeb.org/wp-content/uploads/2020/11/25-EMC-Program-Book-of-Abstracts.pdf

MAYA AT THE PLAYA “Indigenous Maya Writing and Literatures”. Programa:
https://www.goafar.org/maya-at-the-playa-program

XXXIII Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala (realizado en 2019, aún no publicado en línea, solo en físico en 2020)

Glifos y tiestos de La Florida-Namaan: el ascenso y la caída de un reino comercial (Baron, Martinez y Padilla)

Un fragmento de estela relacionada al bak’tun 7 en Chalchuapa (Ito, Flores Manzano y Aiba)

La exploración digital de la escritura jeroglífica Maya y su lengua (Gronemeyer, Grube, Prager, Brodhun, Diederichs, Diehr, Sikora y Wagner)

Reflexiones sobre el aporte de Alfonso Lacadena al estudio de la epigrafía Maya y Náhuatl (Iglesias Ponce de León, Luin, Garay y Cossich Vielman)

Símbolos e iconografía teotihuacana en vasijas asociadas a los sabios de Chatahn (Mumary Farto)

Jatz’o’m Kuy y el Marcador del Juego de Pelota de Yahx Mutu’l: pluralidad cultural (Ana María Guerrero Orozco)

Mirando hacia atrás: referencias pictóricas y estilísticas de Teotihuacán en el arte maya del periodo Clásico Tardío (O’Neil)

Nuevas perspectivas del signo del año teotihuacano (Lozano)

Dominio teotihuacano y sumisión maya pintados en la pared. Nueva interpretación y desciframiento de mural del edificio B-XIII de Uaxactun (Kovác, Špoták, Šimonová y Beliaev)

Tras las huellas de los dioses cánidos en Mesoamérica (Chinchilla Mazariegos)

Estrategias geopolíticas de la dinastía Kaanul en Petén Noroccidental durante el Clásico Temprano: Una visión desde La Corona (Canuto, Barrientos Q. y Stuart)

Nuevas esculturas de Quen Santo, Guatemala (Earley)

MANUALES ACTUALIZADOS


➡️Introduction to Maya Hieroglyphs. English Version. Workshop Handbook, Seventeenth Edition, 2020 (Introducción a los jeroglíficos mayas. Versión inglés. Manual del taller, decimoséptima edición, WAYEB)
https://wayeb.org//download/Kettunen_Helmke_2020_Introduction_to_Maya_Hieroglyphs_17th_ed.pdf

LIBROS RECOMENDADOS (algunos disponibles en internet)

Maya: a Very Short Introduction (Restall y Solari, 2020)
Reshaping the World: Debates on Mesoamerican Cosmologies (editado por Díaz)
The Maya World (editado por Hutson y Ardren)
Writing the Land, Writing Humanity: The Maya Literary Renaissance (Pigott)
Science, Religion, and an Edgewalker’s Spirit (Watson)
Sorcery in Mesoamerica (editado por Coltman y Pohl)
Ancient Maya Politics: A Political Anthropology of the Classic Period 150–900 CE. (Martin)
A Forest of History: The Maya after the Emergence of Divine Kingship (editado por Stanton y Brown)
Her Cup for Sweet Cacao: Food in Ancient Maya Society (editado por Traci Ardren)
The Adorned Body: Mapping Ancient Maya Dress (editado por Houston, Carter, Rossi)
Guerras, jerarquías políticas y poder en la sociedad maya clásica (Guillermo Bernal y Octavio Esparza, editores)
Compases y texturas del tiempo entre los mayas: lo dicho, lo escrito, lo vivido (editado por Valentina Vapnarsky y otros)
La Casa Real de Cocom. Una Historia De Yucatán (Pérez y Bíró)
https://www.academia.edu/44631362/LA_CASA_REAL_DE_COCOM_UNA_HISTORIA_DE_YUCAT%C3%81N
Lost Maya Cities: Archaeological Quests in the Mexican Jungle (Šprajc)
The Real Business of Ancient Maya Economies: From Farmers’ Fields to Rulers’ Realms (editado por Masson, Freidel y Demarest)
The Initial Series Group at Chichen Itza, Yucatan (Taube, Stanton, Osorio, Pérez y González)
Teotihuacan: The World Beyond the City (editado por Carballo, Hirth y Bárbara Arroyo)
Tiempo y destino en el calendario Maya. Una breve introducción (Mex, William). Editorial y Servicios Culturales el Dragón Rojo. Próximamente

CANALES, CONFERENCIAS y VIDEOS de 2020

📹 Arte y mitos de los antiguos mayas (Oswaldo Chinchilla)
https://www.youtube.com/watch?v=TUrZi723Ozk

📹 After the Entrada. The Memory of Teotihuacan among the Late Classic Maya (David Stuart)
https://www.youtube.com/watch?v=YHAJw4YQ40o

📹 The Classic Maya Collapse: New Evidence on a Great Mystery (Simon Martin)
https://www.youtube.com/watch?v=vaHULQivXyI

📹 The study of Maya Hieroglyphic writing in the digital era: a work report (Christian Prager – SCRIBO)
https://www.youtube.com/watch?v=-6VBF0ud4u0

📹 Die digitale Erforschung der Mayaschrift: Wege und Grenzen digitaler Inschriftenforschung (Christian Prager)
https://www.youtube.com/watch?v=a7GIMTQ65tg

📹 El signo y la palabra: La influencia teotihuacana sobre la escritura maya (Catherine Nuckols-Wilde)
https://www.youtube.com/watch?v=3GneTJqFiww

📹 El texto jeroglífico más largo en la Colección del Museo Amparo (Erik Velásquez)
https://www.youtube.com/watch?v=FB_bncc4oFA

📹 Los sistemas de escritura de Mesoamérica (Erik Velásquez)
https://www.youtube.com/watch?v=FOwc9Evy3D8

📹 Bajo la sombra de un gigante (Nikolai Grube)
https://www.youtube.com/watch?v=rOCwFwBOT4w

📹 Los señores brillantes del cielo (Erik Velásquez García)
https://www.youtube.com/watch?v=jOvqP-z4ShE

📹 Escritura de Chichén Itzá ajena a la tradición maya (Bruce Love)
https://www.youtube.com/watch?v=0Xh5QRvIftI

📹 Esculturas antiguas: nuevos significados del mundo maya en el Preclásico Tardío (Lucia Henderson) https://www.youtube.com/watch?v=I2k6qtPMGyo

📹 Orígenes de la civilización maya examinados con LIDAR (Takeshi Inomata)
https://www.youtube.com/watch?v=XuoqcR_ArE4

📹 Power co-constituted: the role of early writing at Monte Albán, Oaxaca (Javier Urcid)
https://www.youtube.com/watch?v=J8PrxclegZk

📹 Authenticating the Oldest Surviving Maya Codex Using Scientific Analysis (Gerardo Gutierrez)
https://www.youtube.com/watch?v=EZncYXqdvJo

📹 Mayan Hieroglyphs (Alejandro Garay)
https://www.youtube.com/watch?v=LN6WrfJGlSg

📹 Über die Schriftzeichen der Maya (Nikolai Grube, MAMUZ Museum)
https://www.youtube.com/watch?v=dx01lvYV3PM

📹 Geheimnisvolle Maya – Söhne der Sonne | Ganze Folge (Terra X)
https://www.youtube.com/watch?v=xyCfjCLGyYI

📹 Maya Ausstellung im MAMUZ Mistelbach (Juni – November 2020) (Kabarett- & Filmraritäten)
https://www.youtube.com/watch?v=M1-alWD0Tws

📹 Los Sabores de Mesoamérica, Parte 1 y 2 (Sofía Paredes Maury)
https://www.youtube.com/watch?v=AhPztlITyhs
https://www.youtube.com/watch?v=dbkDKTvepwM

📹 Mitos y Realidades en la Arqueología Maya (Miguel Covarrubias)
https://www.youtube.com/watch?v=r17XNGwhdO0

📹 Los dioses del mundo maya prehispánico (Hugo García Capistrán)
https://www.youtube.com/watch?v=l_Wbf1z8MqA

📹 Astronomía Prehispánica Maya (Jesús Galindo Trejo)
https://www.youtube.com/watch?v=sPQF93KsT1M

📹 Los libros de Chilam Balam desde los nuevos materialismos (Florencia Scandar)
https://www.youtube.com/watch?v=U6BxRcjBTWM

📹 El Altar 10 de El Palmar, Campeche México (El Podcast Maya)
https://www.youtube.com/watch?v=aJio5UP6H00

📹 Muerte y memoria entre los mayas del clásico en tierras bajas (Guillermo Kantún)
https://www.youtube.com/watch?v=NeOuUhAUdDo

📹 Its’ijb xmayajob tyi wajali/ La escritura de los antiguos mayas (Arqueología yik’oty Xkokisjol)
https://www.youtube.com/watch?v=PI7rYZnz2F8

📹 Alfred Maudslay: An English Life Dedicated to Mayan Study (Richard Maudslay)
https://www.youtube.com/watch?v=RPiUrnFGmfI

📹 Hieroglyphic Staircase Reassembly and Epigraphy (Peabody Museum)
https://www.youtube.com/watch?v=ULgwAvhXu9k

📹 Is this the earliest writing in Mesoamerica? (NativLang)
https://www.youtube.com/watch?v=RAK87QMbw_0

📹 Preservando la escritura Maya antigua (úuchben maaya ts’íib) (Xocén Birding Trailmx)
https://www.youtube.com/watch?v=IXxPhCbZAbU

📹 Art Project: Cracking the Code of Maya Glyphs (Fine Arts Museums of San Francisco)
https://www.youtube.com/watch?v=vt4hrjcGbDk

📹 О кровожадных майя, заслуживших свой конец. Дмитрий Беляев. Учёные против мифов Z-10 (Dmitri Beliaev)
https://www.youtube.com/watch?v=QCwtRCeWHLU

MESOAMERICAN MEETING 2020 (más videos en el mismo canal)
Programa https://utmesoamerica.org/2020-mesoamerica-meetings-symposium-program

📹 A Cosmos in Stone: The Necessity of Kings among the Classic Maya (Stephen Houston)
https://vimeo.com/387553218

📹 Quartering and Centering: Cosmology, Calendrics and Foundation Rituals in Ancient Mesoamerica (Karl Taube)
https://vimeo.com/387554485

📹 Maya Astronomy and Group E-type Complexes: Fiction and Fact (Ivan Sprajc)
https://vimeo.com/387710539

📹 Creation in Four Acts: The Narrative Structure of the San Bartolo Murals (David Stuart)
https://vimeo.com/387711766

📹 Thresholds of Time and Space: Yearbearer Imagery in Postclassic Codices (Susan Milbrath)
https://vimeo.com/387728265

LISTAS DE REPRODUCCIÓN DIVERSAS


📹 Seminario Internacional Patrimonio Cultural, Turismo y Pueblos Indígenas
https://www.youtube.com/playlist?list=PLEW_WdUl-nekrEPa_EmgRLUFa-LdP2v_U

📹 II Coloquio. Mayas en el INAH (varios videos) (Coordinación Nacional de Antropología)
https://www.youtube.com/watch?v=96_Bxu7cpoA

📹 Primer Diplomado Mayas en el INAH (varios videos) (Coordinación Nacional de Antropología)
https://www.youtube.com/watch?v=eqQ03cJrNzI

📹 Coloquio de Arqueología Interrogantes arqueológicas bajo la lupa (IIA, UNAM)
https://www.youtube.com/playlist?list=PLEW_WdUl-nenFWYo0qT63u0o88hjWfboR

📹 Maya: Maya Writing. Cincinnati Museum Center (varios videos cortos)
https://www.youtube.com/watch?v=kXLj0Duffas

ALGUNOS CANALES PARA SEGUIR


HISTORIA GT

https://www.youtube.com/channel/UCyLaJfnNZlHXAQljZVLMy5Q/videos

Keith Epich
https://www.youtube.com/channel/UCG2lK7nZcVcKcgz0vqAbByA/videos

European Association of Archaeologists
https://www.youtube.com/c/EuropeanAssociationofArchaeologists/videos

PÁGINAS Y BLOGS QUE SEGUIR


MESOWEB https://www.mesoweb.com/
WAYEB https://www.wayeb.org/
FAMSI http://www.famsi.org/spanish/index.html
Fundación La Ruta Maya https://www.larutamaya.com.gt/
David Mora Marin http://davidmm.web.unc.edu/
FLAAR Mesoamerica http://www.maya-archaeology.org/
Maya Exploration Center https://www.mayaexploration.org/research_pubs.php
The Pre-Columbian Society at the University of Pennsylvania Museum of Archaeology and Anthropology https://precolumbian.org/
Discover Mam http://discovermam.org/ y http://discovermam.org/es/
Alexandre Tokovinine https://sketchfab.com/tokovinin3d
CEMYK http://cemyk.org/pages/es/inicio.php
American Foreign Academic Research https://www.goafar.org/
The Mesoamerica Center at Texas https://utmesoamerica.org/
Maya Calendar https://mayan-calendar.com/calc.html
UT Mesoamerica https://utmesoamerica.org/
Estudios de Cultura Maya
https://revistas-filologicas.unam.mx/estudios-cultura-maya/index.php/ecm
Mayan Epigraphy (Encyclopedia.com)
https://www.encyclopedia.com/humanities/encyclopedias-almanacs-transcripts-and-maps/mayan-epigraphy
Maya Decipherment https://mayadecipherment.com/
Textdatenbank und Wörterbuch des Klassischen Maya https://mayawoerterbuch.de/

Revista Indiana https://journals.iai.spk-berlin.de/index.php/indiana/

NOTICIAS RELEVANTES


Comunidades mayas de Yucatán entregan al INAH 212 bienes arqueológicos
https://www.inah.gob.mx/boletines/9167-comunidades-mayas-de-yucatan-entregan-al-inah-212-bienes-arqueologicos?fbclid=IwAR0NKFBszZdAYQUkF_HQ216SpXK4BdJFR9d_xGYxKkSkZGqW2C-VuQb_K40

Buscan frenar nueva subasta de piezas arqueológicas de México en París
https://www.jornada.com.mx/ultimas/cultura/2020/01/11/buscan-impedir-subasta-parisina-de-28-piezas-arqueologicas-de-mexico-469.html

The arrival of strangers (Wade 2020) Science Magazine
https://www.bu.edu/archaeology/files/2020/03/Carballo-New-discovery-Science.pdf

Did Teotihuacan conquer Tikal? David Stuart weighs in on Science article that puzzles out current debate (Stuart 2020)
https://art.utexas.edu/news/did-teotihuacan-conquer-tikal-david-stuart-weighs-onscience-article-puzzles-out-current-debate
Maya The Exhibition https://www.cincymuseum.org/maya/

Sigue también:

FACEBOOK https://www.facebook.com/filosofiamayan

YOUTUBE https://www.youtube.com/c/FilosofiaMaya/videos

BLOG https://filosofiamaya.wordpress.com/blog-2/

TWITTER https://twitter.com/FilosofiaMaya

De izquierda a derecha: formas estándar de los signos YAH, k’o, KUK y KUP. Dibujos de William Mex.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

CONTACTO
Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _