El Tablero Tunesi

William H. Mex

Esta entrada presenta la lectura e interpretación del monumento moderno conocido como Tablero Tunesi. El texto de este monumento, el cual está escrito con signos de la escritura jeroglífica maya clásica, fue elaborado por el arqueólogo Eduardo Puga en memoria del arqueólogo y mayista de origen italiano Raphael Tunesi (1979-2022). Para la información correspondiente a las fechas colaboró el arqueólogo William Mex. Raphael Tunesi creó y mandó a elaborar en vida varios monumentos con escritura jeroglífica e iconografía de estilo maya clásico, por lo que tanto su legado como el siguiente Tablero pueden considerarse ejemplos de la revitalización de la escritura maya clásica.

Descripción del monumento

El Tablero puede considerarse como un monumento póstumo cuya primera sección únicamente consta de imagen, mientras que la segunda sección consta de un breve texto jeroglífico. Aunque el texto y la imagen guardan relación — como en los monumentos mayas clásicos —, en este caso, al ser un epitafio, el texto no describe exactamente lo que sucede en la imagen. Recordemos que, entre los mayas clásicos, la representación de personas de élite o de gobernantes fallecidos muertos en los monumentos públicos  era un “tema tabú”, e incluso al día de hoy, solo se conocen unos pocos ejemplos (ver por ejemplo la pieza K6547).

Vista general del Tablero. Dibujo de Eduardo Puga

La imagen presenta un cartucho cuadrifoliado, el cual indica que el personaje se encuentra en el inframundo. Este tipo de cartucho usualmente representa la boca de las cuevas en otros monumentos de Mesoamérica (ver, por ejemplo, el Monumento 9 de Chalcatzingo); por lo que también tiene volutas inferiores y superiores que representan el vapor que emana de las profundidades de la tierra, a manera de exhalación.

Raphael Tunesi mira hacia su derecha y hace un gesto en señal de diálogo con el dedo índice de la mano derecha extendida, lo que indica que está conversando con la persona que se ubica en su presencia, mientras que apoya la mano izquierda en la parte inferior del recuadro. El tocado nominal que luce en la cabeza hace referencia al nombre maya de la persona: Itzamnaj Bahlam. En este caso, — como con algunos gobernantes del Clásico —, los jeroglíficos mayas aparecen como elementos iconográficos “acomodados” en el tocado de la cabeza: el primero es el glifo ITZAM, con forma de “flor” (con el signo de AK’AB ‘oscuridad’) y el segundo es el signo BALAM, que consiste en la cabeza de un jaguar sin mandíbula, con una voluta de agua en la comisura de su boca. El tocado, que se coloca sobre la pañoleta del ajaw, también luce las hojas de la mazorca de maíz y algunas plumas de quetzal en la parte trasera, características de este tipo de prendas. Además, el personaje luce una notoria orejera circular, con un elemento tubular que sobresale a un lado de su mandíbula.

Es de notar que el personaje representado al centro del cartucho no luce la característica deformación craneal maya ni el cabello largo y su perfil carece de los rasgos de las personas autóctonas de la región, aunque al parecer el artista tuvo la intención de ocultar eso al colocarle un llamativo tocado en la cabeza. Al personaje también se le representó con un pectoral tejido y un interesante collar tubular de piedra preciosa que tiene joyas en los extremos y que luce en la parte de abajo, a manera de colgante, el jeroglífico NAB ‘mar, laguna, río’. Cabe recalcar que, de manera parecida a los elementos de la cabeza, este “glifo” no es parte de un texto, si no que — como elemento integrado a la imagen — indica algo sobre el personaje y ayuda a interpretar otros elementos iconográficos.

El texto jeroglífico del Tablero Tunesi

El texto consta de 24 cartuchos jeroglíficos y aproximadamente 70 signos distribuidos de manera simétrica en un espacio que asemeja a una “T”, ubicado bajo la representación iconográfica ya descrita. Esta forma evoca tanto a las ventanas de algunos edificios de la ciudad de Palenque (como los cuartos del Palacio), como a ciertos pectorales de piedra verde que tienen jeroglíficos distribuidos así (como el pectoral de Nim Li Punit, Belice).

La lectura comienza en la esquina superior izquierda, donde ubicamos dos signos jeroglíficos: el cefalomorfo del número nueve (un personaje que tiene barba de jaguar y una joya en la frente) y el signo del día Ajaw (en su variante abstracta), con su característico marco-pedestal. Esto se translitera como BOLON AJAW, se transcribe como [ti] Bolon Ajaw[al] y se traduce como ‘En la fecha Nueve Señor…’. Esta primera parte plasma la fecha (número y día) de la cuenta de 260 días “Tzolk’in” / Cholq’ij y usa la variante ch’ol de la palabra ‘nueve’, bolon (cuyo equivalente en maya clásico es balun) así como la variante ch’ol del día número veinte (ajaw en maya clásico) . Cabe mencionar que ni la preposición ti ni al afijo -al de la palabra ajaw están representados, pero se reconstruyen con base en la evidencia lingüística de la lengua ch’ol. La fecha hace referencia al día de nacimiento de Raphael Tunesi, 7 de mayo de 1979, sin embargo, la aparición del numeral nueve y del día ajaw, los cuales eran de especial importancia entre los mayas clásicos, nos indica que el día del evento fue muy relevante.

El siguiente cartucho también usa un cefalomorfo para un numeral, pero en este caso es el ocho (en su variante de dios del maíz foliado), que acompaña a los signos de la segunda veintena del calendario maya, Ik’at (Wo en yucateco colonial) . La transliteración es WAXAK IK’-AT-ta, transcrito como Waxak[te’] Ik’at y traducido como ‘…el octavo día de la veintena Ik’at…’. Obviamente, esta parte debe leerse junto con la fecha del Tzolk’in, de esta manera:

Ti’ Bolon Ajawal, Waxakte’ Ik’at

En la fecha Nueve Señor, octavo día de la veintena Ik’at

Como con el numeral nueve, el uso del número ocho en su variante del dios del maíz es muy significativo al momento de interpretar la inscripción. Cabe la posibilidad de que la palabra waxak ‘ocho’ se haya pronunciado con una sexta vocal, como waxäk, por la influencia vernácula del ch’ol en el monumento.

Después de la fecha se ubica el verbo, que en este caso refiere al nacimiento de Raphael Tunesi. Esta parte se translitera como SIH-ya-ja, sihyaj, ‘nació, surgió, brotó’ y después viene el apelativo de la persona, que en este caso se translitera como AJ u-tza-[la] (con el signo la infijado dentro del silabograma tza), se transcribe como Aj utzal y se traduce como ‘el curador’, que es una traducción literal del nombre Raphael .

La siguiente sección comienza especificando que el nombre registrado anteriormente es el nombre juvenil del personaje: u-ch’o-[ko] K’ABA (con el silabograma ko infijado, sustituyendo la oreja del signo ch’o), u-ch’ok k’aba’. Cabe mencionar que el término ch’ok tiene cognados en ch’ol actual con los significados de ‘joven, pequeño, retoño’ y que la palabra k’aba’ también aparece en ch’ol actual y antiguo. Después de esta mención se plasmó un número de distancia 15.2.7.2 (quince días, dos veintenas de días, tres años y dos veintenas de años). Las tres barras representan el número 15 y los dos puntos las unidades, que en este caso acompañan a la variante del signo WINAL con forma de batracio, usado aquí solo por su valor fonético (como rebus) para la cantidad de ‘veinte’. Debajo, tenemos el cefalomorfo del número tres (una versión del Dios del viento), la variante abstracta del signo del año JAB y el cefalomorfo del numero 2, acompañando al logograma WINIKJAB. Esto se translitera así: 15-2-WINAL UX JAB CHA’ WINIKJAB; se transcribe: jo’lajun [k’iniy], cha’ winal, ux jab[iy] cha’ winikjab[iy] y se traduce como: ‘…quince días, dos veintenas de días, tres años y dos veintenas de años después…’. Como comentario lingüístico, debemos considerar la posibilidad de que la palabra jo’lajun se pronunciara jo’läjäm (con sexta vocal) por la influencia vernácula del ch’ol. También la palabra ux ‘tres’ y la palabra jab ‘año, era’ (con vocal corta) reflejan una influencia ch’ol en el monumento.

Después, se plasmó la expresión utiy, ‘sucedió, ocurrió’, transliterada como: u-ti-ya. El evento que ocurrió se “ubicó” en la fecha del Tzolk’in LAJUN CHAB ‘Diez Tierra’, aunque considerando la influencia regional, el día también pudo leerse como CHABAN ‘temblor, terremoto’ (ver más adelante la observación sobre este nombre). En este caso, se eligió el cefalomorfo del número diez (una calavera o deidad de la muerte) y la variante abstracta del día Chab / Chaban, para la fecha importante. Después, como con la primera fecha, se indica la posición del Jab en que se ubicó la fecha anterior, en este caso: LAJUN ka-se, que se transcribe como lajun kase[w] (con la w final del nombre agregada, dado que se abrevió).

Después de indicar la veintena del calendario, se menciona el evento que ocurrió, de esta manera: k’a-[yi] u [SAK-IK’-li], k’a’ay u sak ik’il, que se traduce como ‘se destruyó su blanco aliento’, o bien ‘se extinguió su blanca esencia’. Esta expresión es un eufemismo que sustituye a la expresión ‘se murió’ o ‘falleció’. Como es bien conocido, en las lenguas mayas la muerte del individuo es expresada con frases estandarizadas que refieren a la extinción del aliento vital o bien, a la salida del aliento vital del cuerpo del individuo. El hecho de que se haya plasmado una fecha Tzolk’in con el numeral 10 (una deidad de la muerte) para representar precisamente el fallecimiento de Raphael Tunesi, podría indicar que la “elección” de la fecha para el monumento fue intencional. Curiosamente, esta fecha también se ubicó en la décima posición de la veintena correspondiente del calendario maya.

En la siguiente sección se nombra al personaje fallecido, mediante sus apelativos: ITZAM-BALAM tu-ne-si-[i], Itzam[naj] Balam Tunesi. Es valioso mencionar que con el apellido italiano Tunesi tenemos el primer ejemplo de una palabra no maya escrita con signos de la escritura jeroglífica en este monumento.

A continuación, tenemos otro número de distancia, esta vez 5.18, que se translitera como 5-18 WINAL, jo’ k’in[iy], waxaklajun winal, lo que indica que a partir de la fecha de la muerte transcurrieron cinco días y dieciocho veintenas para que ocurriese (utiy) otra fecha, en este caso la fecha Trece K’an, décimo día de la veintena Kasew. Esto se translitera así: u-ti-ya UXLAJUN K’AN (?) LAJCHA ka-se, lo cual se transcribe como utiy uxlajun K’an(?), lajcha’ kase[w] y se traduce como ‘…sucedió el día Trece K’an, decimosegundo de la veintena (mes) Kasew…’. Aquí se presenta la fecha 13 K’an, y, aunque no sabemos cuál era el nombre del día durante el Clásico, su representación tiene que ver con los alimentos de maíz. Así mismo, se prefirió la variante ch’ol lajchan para el numeral doce, que deriva de la forma antigua maya occidental *lajka’ o *lajkab’. Tanto para el Tzolk’in como para el Jab se usaron variantes cefalomorfas de los numerales: el número 13 es una conflación del 3 y el 10 (por lo que aparece con la mandíbula descarnada) y el número 12 parece ser un aspecto del dios del maíz, que luce el signo CHAN ‘cielo’ en la cabeza.

Posteriormente a la fecha, se menciona al verbo y el objeto de la clausula, en este caso la transliteración es e-tza-ja u-ba-hi u-wo-jo-li u-mu-ku-NAL, etzaj u-bah u-wojol u-muknal, ‘…fue presentada la imagen de los glifos de su tumba de…’. Como comentario lingüístico, se menciona que la palabra muk, de muknal ‘tumba’, tiene cognados en ch’ol que se traducen como ‘enterrar, cubrir, esconder’.

Finalmente, aparece el título del personaje a quien fue dedicada la inscripción: CHA’-NAB-NAL AJAW, Cha’nahbnal Ajaw, ‘Señor del lugar de las dos lagunas’. Es valioso recalcar que, en este caso, el logograma NAB ‘laguna, mar océano’, es el mismo que aparece en el collar del personaje representado al principio.

La lectura (transcripción) completa de la inscripción queda de esta manera:

Ti’ bolon ajawal, waxakte’ ik’at sijyaj Aj utzal, u ch’ok k’aba’;

jo’ k’iniy cha’ winaliy ux jabiy cha’ winikjabiy,

utiy lajun chab, lajunte’ kasew, k’a’ay u-sak ik’il Itzamnaj Balam Tunesi

jo’ k’iniy, waxaklajun winal  

utiy uxlajun k’an, lajcha’ kasew etzaj u-baj u-wojol u-muknal Cha’nabnal Ajaw

La traducción libre queda así:

En el día Nueve Señor, octavo de la veintena Ik’at, nació Raphael (es su nombre juvenil), cinco días, dos veintenas de días, siete años y dos veintenas de años después [aprox. 43 años después], ocurrió la fecha Diez Tierra / Temblor, décima de la veintena Kasew y entonces se extinguió el blanco aliento de Itzamnaj Balam Tunesi. Cinco días y dieciocho veintenas de días después, en la fecha Trece K’an, decimosegunda de la veintena Kasew, fue presentada la imagen de los jeroglíficos de la tumba del Señor de Chanahbnal.

Es relevante notar también que la forma de la inscripción trae a la mente el paralelismo mesoamericano: se distingue una relación entre las fechas con numeral ascendente (9 Ajaw, 10 Chab y 13 K’an), entre los verbos (nacimiento, muerte y dedicación) y entre los nombres o epítetos del personaje (tres diferentes: Aj utzul, Itzamnaj Bahlam y Chanahbnal Ajaw).

Observaciones acerca de las fechas del Tablero Tunesi

Se deben hacer algunas aclaraciones con respecto a las fechas de la cuenta de 260 días plasmadas en el Tablero. Es bien conocido que Raphael Tunesi nació el 7 de mayo de 1979, por lo que su fecha maya de nacimiento, dependiendo de la correlación manejada, puede ser 12.18.5.15.16, 5 Kib 7 Ik’at (con la 584, 283), o bien, 12.18.5.15.18, 7 Etz’nab 6 Ik’at (584, 285) . Sin embargo, la fecha registrada en el Tablero es 9 Ajaw 8 Ik’at, fecha que se ubica algunas posiciones después del nacimiento real.

En este caso, la elección de 9 Ajaw se debe a que es la fecha más relevante (de acuerdo con la historia clásica de Palenque) y cercana al evento real. Como es bien conocido, los gobernantes de la ciudad de Palenque Butz’aj Sak Chik, Ahkul Mo’ Nahb 1, K’inich Janab Pakal 2 y K’inich K’an Joy Chitam nacieron en un día Ajaw, pero con diferente numeral y en diferentes años: 12 Ajaw, 5 Ajaw, 8 Ajaw y 11 Ajaw, respectivamente. La elección de esta fecha, simbólicamente muy importante, tiene que ver principalmente con el significado de la palabra Ajaw: ‘señor, gobernante, jefe, amo, autoridad, orador’. Dado que esta fecha se eligió intencionalmente, también se puede considerar que la fecha no refiere al nacimiento biológico, si no al nacimiento social, es decir, aquel que tiene que ver con los rituales y acciones de presentación del infante, realizados uno o varios días después de haber salido del útero de la madre.

Como dato interesante, se debe mencionar que Raphael nació en un trecena 1 Eb (la octava de las trecenas del Tzolk’in) y en un año 7 Eb (el “cargador” del año). En la ciudad de Palenque clásica podemos encontrar los antecedentes de este tipo de fechas, ya que, por ejemplo, el gobernante Kaan Bahlam 1 nació en un año 7 Eb y tomó el poder en un año 3 Eb (fecha Tzolk’in 10 Eb), mientras que Ajen Yohl Mat subió al poder y murió en años Eb también.

Con respecto a la fecha de muerte de Raphael Tunesi, es bien conocido que ocurrió el 1 de julio de 2022. Con la correlación 584, 285 eso se representa como 13.0.9.11.17, fecha 10 Chab, décima de la veintena Kasew. En este caso, la fecha plasmada en el monumento es 10 Chab ‘Diez Tierra’ o 10 Chaban ‘Diez Terremoto’. Esta fecha — acorde con el evento acaecido — está bajo la influencia de una deidad de la muerte (el numeral diez) y el decimosexto día de la cuenta Tzolk’in. Aunque no sabemos si el nombre del día era Chab~Kab o Chaban~Kaban en la época clásica (la forma con /k/ usualmente se considera el cognado yucatecano o la forma arcaica de la palabra), si tenemos evidencia de la importancia del día en Palenque. Por ejemplo, el gobernante Ahkul Mo’ Nahb 1 nació en un año 13 Kaban,  tomó el poder en fecha 5 Kaban (del año 10 Kaban) y murió en fecha 5 Kaban. De esta manera, el uso del día Chab(an)~Kab(an) va de acuerdo con la tradición histórica palencana más antigua.

Adicional a esto, es valioso comentar que la fecha 10 Chab pertenece a la trecena 1 Lamat, última de las trecenas del Tzolk’in. Y, por otra parte, el año 2022 fue un año 11 Manik’ (cuyo nombre clásico probablemente fue Chij ‘Venado’). La importancia de los años ‘Venado’ para ciertas fechas también tiene sus antecedentes en la ciudad clásica de Palenque, ya que Butz’aj Sak Chik nació y se entronizó en años Manik’ y, además, K’inich Janab Pakal nació, tomó el poder y murió en los años 8 Manik’, 7 Manik’ y 10 Manik’ respectivamente.

Comentarios finales

El Tablero Tunesi es un monumento diseñado para honrar la memoria del arqueólogo italiano Raphael Tunesi. Esto se hace de dos maneras: con la bella caligrafía de los signos y con el contenido y la interpretación de la inscripción. Dado que es un homenaje, no tiene como objetivo plasmar los acontecimientos de manera imparcial y objetiva. La fecha de su nacimiento, Bolon Ajaw ‘Nueve Señor’, se relacionó con otras fechas registradas en los monumentos de la ciudad de Palenque durante el período Clásico. De manera semejante, su fecha de muerte, Lajun Chab ‘Diez Tierra / Terremoto’ se relaciona con las fechas importantes de otros gobernantes que vivieron en esa ciudad en épocas prehispánicas. De esta manera, las fechas del Tzolk’in explican también la relación de Raphael Tunesi con la antigua ciudad de Palenque y nos ayudan a entender las causas de los acontecimientos ya mencionados.

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Notas aclaratorias

1.-La cuenta de 260 días se forma con la combinación de 20 nombres de días y 13 numerales (13  X 20 = 260).

2.-La cuenta Jab de forma con 18 períodos de 20 días (veintenas o meses) y 5 días extras o aciagos (Wayeb).

3.-También es importante mencionar que aunque la plaabra sih / sij no se preservó en ch’ol actual, si se preservó un cognado de la misma, como sijin ‘dar hija en casamiento’ con la raíz transitiva *sij ‘dar, otorgar, ofrecer’.

4.-La cuenta 12.18.5.15.16 5 Kib 7 Wo, quiere decir que desde la “fecha era” de los mayas clásicos (año 3114 a.C.) pasaron 12 Bak’tunes, 18 K’atunes, 5 Tunes, 15 Winales y 16 K’ines, hasta llegar a la fecha 5 Tzolk’in Kib, que ocupa la posición 7 dentro de la veintena o mes Ik’at (Wo, en yucateco colonial).

Correo: arq.will.mex@gmail.com * MSJ / TXT: Cel. (WhatsApp) (+52) 999 334 6689

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El cacao y el chocolate según las lenguas ch’olanas

por William H. Mex

en memoria de Raphael Tunesi (1979-2022)

El presente texto expone y revisa de manera breve los términos relacionados con el cacao y el chocolate que se encuentran en los diccionarios coloniales y actuales de las cuatro lenguas pertenecientes al subgrupo ch’olano de la familia maya: el ch’orti, el ch’olti (extinto), el ch’ol (lakty’añ) y el chontal (yokot’an) [1]. La búsqueda de palabras nos ayudará a revisar las traducciones e ideas relacionadas con los nombres de la semilla y la planta de cacao, con los verbos que se usaban para preparar los alimentos de cacao y, por último, con los nombres de las plantas y animales relacionados con ese fruto mesoamericano [2].

Los nombres de la semilla y la planta de cacao

El primer grupo de palabras tiene que ver con cómo se designaba a la semilla y a las partes del fruto y del árbol de cacao. En ch’orti, el término para el fruto y el árbol en general es kakaw, aunque una fuente registró ute’erar e kakaw como ‘árbol de cacao’ [3]. El equivalente del primer término se documentó como cacao o cacau en ch’olti’ colonial, pero también vaalcab se registró como el nombre de un género de cacao grande [4]. En ch’ol el equivalente (cognado) de los primeros términos se presenta como käkäw (con sexta vocal), a veces traducido como ‘semilla de chocolate’ mientras que ‘cacaotal’ se registró como käkäwol [5]. Su cognado en chontal de Tabasco también presenta la sexta vocal, como käkäw y el ‘sembradío de cacao (lugar ya sembrado)’ se nombra como käkwa [6].

Finalmente, se documentó la palabra patax en ch’orti’, que refiere a un fruto parecido al cacao, mientras que el árbol del fruto se registró como patax te, ambos cognados de términos registrados en otras lenguas mayas [7].

Algunas bebidas y alimentos de cacao

Los cognados del término kakaw pueden usarse para adjetivar otros alimentos o pueden ser adjetivados, usualmente mediante el uso de sufijos. Por ejemplo, en ch’orti, el término para algo que tiene sabor a cacao (o algo que ha sido sazonado con el mismo), se registró como kakawbir y para la bebida caliente hecha de chilate y cacao (conocida como atolillo), el término registrado es kakawbir sa’ [8]. En la misma lengua, se recopiló para pinol(e) (un alimento hecho de gachas de maíz tostado y cacao) la voz chaj, aunque el término general para ‘bebida de cacao’ era uha’ir e kakau que se puede entender como la excreción o el jugo/agua del cacao [9]. Otra fuente ch’orti’ registró muxbir kakaw como ‘cacao o chocolate’, pero literalmente las palabras se traducen como ‘cacao molido’ y también se registró el nombre para la espuma del cacao como ohomar [10].  

En ch’olti colonial, aparecen recopilados los términos amuchit, cacao, uchel, coyem, posol e ilahma como bebidas relacionadas con el cacao y el maíz [11]. Por otra parte, zaca – voz que tiene su equivalente en otras lenguas mayas – se registró como un tipo de bebida: chocolate de maíz y achiote [12]. Del lado del territorio mexicano, en lakty’añ actual también tenemos k’ixin ja’ como ‘agua caliente’, pero también designa al ‘cacao’, además de ch’aj con los significados de ‘amargo’ y ‘chocolate’ [13]. Resulta interesante que, en algunas lenguas mayas, como el maya yucateco colonial, el término para chocolate se traduce literalmente también como ‘agua caliente’.

Verbos en relación con la preparación y el consumo del cacao

Un grupo de términos para designar a las bebidas hechas con cacao deriva de las acciones que se efectúan en su preparación, usando algunos sufijos. Así, en ch’ol actual tenemos el nombre del chorote (bebida hecha de maíz y cacao, común en Tabasco y también llamada pozol de cacao), como xäbäl, que deriva del verbo xäb ‘mezclar, revolver’ [14]. Su equivalente – pero no cognado – en yokot’an de Tabasco se registró como jach’im, con el significado de ‘bebida de maíz cocido con cacao tostado’ o ‘pozol con cacao’ [15]. Esta palabra parece derivar del verbo jach’ que refiere a triturar o machacar algo, en este caso, el cacao y el maíz [16]

Entre las expresiones en las que aparecen los verbos relacionados con la preparación del cacao, tenemos, uch’ihri ukakau ‘ella tuesta su cacao’, que usa el verbo ch’ihr ‘tostar, hornear’ (en ch’orti’) [17]. Su equivalente (tal vez cognado) en ch’orti colonial parece ser chibil [18]. En lengua ch’orti tenemos jix como ‘quitar la cáscara de algo’ y jihx como ‘algo cuya cubierta ha sido removida (como maíz, frijoles, cacao)’ y también el verbo pik’ta como ‘revolver, batir, hacer espuma’, registrado en expresiones como pik’ta e kakaw ‘batir o revolver el cacao[19]. Otro verbo relacionado con los anteriores es tobi ‘quitar la cáscara o piel’ que aparece en expresiones como tobi e kakaw ‘obtener la semilla del fruto de cacao’ [20]. En el mismo idioma, el objeto con el que se bate el cacao se llama usuturnib e kakaw, donde el sustantivo suturnib, que designa al ‘batidor’ deriva del verbo sut ‘girar, dar vuelta’ [21]. También en ch’orti se registró yu’k ‘batir, revolver’, pero más en relación con la acción de batir el cacao cuando se está calentando [22]. Es interesante que el cognado de yu’k se registró en ch’olti colonial como yuclu, pero esta voz refería solo a batir cosas como los huevos; para batir el chocolate se usaba el verbo haxa [23].

Son poco comunes las expresiones para comer o beber en específico algún alimento de cacao, pero en ch’olti colonial hay registro de cuxu para ‘comer carne, maíz o cacao’ [24].  Dado que en varias partes de Mesoamérica se tiene la creencia de que la humanidad fue creada con maíz, esto revela que el cacao también pudo considerarse como un tipo de “carne”, un sustento equiparable al maíz.

Otra expresión registrada (en ch’orti’) en relación con la preparación del cacao es bu’ht’ e kakaw, que se traduce como ‘maíz molido y hervido en la bebida de cacao’, aunque tal vez deba entenderse literalmente como el “relleno del cacao” [25].  

Animales, plantas y objetos vinculados con el cacao

Son escasos los animales vinculados con el cacao que se registraron en los diccionarios aquí revisados. Así, en ch’orti’ tenemos al gorgojo del cacao como umaxir e kakaw, donde el término max puede referir a cualquier tipo de gorgojo o a los agujeros que hace [26]. La misma lengua tiene registro de una planta nombrada como kakawte’, que se traduce como cotonrón (un arbusto silvestre) [27]. Esta planta, del género luehea, al parecer no tiene relación directa con el cacao [28]. Por otra parte, en ch’ol, el käkäwte’ es la fruta comestible llamada cachichín, aunque más allá del nombre tampoco tiene relación con el cacao [29].   

Con respecto a los objetos relacionados con el cacao, en ch’orti hay registro de ucha’ kakau como el ‘pequeño metate usado para moler los granos de cacao’ y también de pohp e kakaw como la ‘estera del cacao en la cual las semillas eran secadas en el sol’ [30]. El equivalente del segundo objeto (es decir, el tapesquito) en ch’olti colonial se registró como chixib [31].

El molinillo, palito o batidor de chocolate (o atole) se registró en ch’ol como majas, pero el origen de la palabra no es muy claro [32].

Comentarios finales

En este breve recorrido se ha visto que la palabra para cacao tiene poca variación en las lenguas cholanas. El uso de prefijos y afijos en relación con las palabras para el cacao y el chocolate y los verbos relacionados con ellos es regular y tiene equivalencia en otras lenguas mayas. La relación del cacao con el maíz, el frijol y otros alimentos también se refleja en otras lenguas mayas y en otros grupos étnicos mesoamericanos. Por eso mismo, es común que los verbos usados para la preparación o consumo de estos alimentos sean, hasta cierto punto, los mismos. Parece ser que el uso y consumo del cacao y el chocolate no llevó a la creación de términos lingüísticos especiales o muy específicos.

Dada su composición, los diccionarios revisados presentan poca información sobre el tema que ha sido abordado, por lo que queda pendiente una investigación más amplia que explique el origen, uso y desarrollo de las palabras aquí mencionadas en otros contextos. También ha quedado para otra ocasión explicar cómo se relacionan estas palabras con el uso del cacao y el chocolate en contextos ceremoniales o rituales.

Cacao amelonado forastero de Palenque. Foto de Raphael Tunesi

NOTAS

[1] Este texto usa varias fuentes lingüísticas de diversas épocas y lugares. La familia de lenguas mayas se compone aproximadamente de 30 lenguas habladas principalmente en México, Guatemala, Belice y una parte de Honduras. La ortografía para el registro de estas lenguas muestra variación. Por ejemplo, en textos coloniales toda /c/ antes o después de vocal representa el sonido de la /k/. El sonido de la /s/ a veces se representa con la /z/ y ninguna /h/ es muda, si no que representan el sonido de la /j/ del español, mientras que la grafía /x/ representa el sonido /sh/ (representado fonéticamente como /ʃ/ ). La /ch/ y /ts/ o /tz/ representan una sola consonante respectivamente y el apóstrofo /’/ representa un alto glotal, que no siempre se registraba en los textos coloniales. La lengua chontal tiene una sexta vocal que se pronuncia algo semejante a la /i/ del español y a veces es representada con la grafía /ɨ/ o /ë/ en los textos de uso común, pero aquí se representa con la grafía /ä/, al igual que la sexta vocal de la lengua ch’ol, solo que ésta tiene un sonido intermedio entre /o/ y /u/.

[2] La lengua ch’ol o lakty’añ se habla principalmente en los estados mexicanos de Chiapas y Tabasco, y en menor medida en Campeche y la lengua chontal o yokot’an se habla principalmente en el estado mexicano de Tabasco, en los municipios de Centla, Centro, Jalpa de Méndez, Nacajuca y Macuspana. Estas dos lenguas pertenecen al subgrupo ch’olano occidental. Por su parte, la lengua ch’orti se habla principalmente en la región este de Guatemala, en los departamentos de Zacapa y Chiquimula y en partes del este de Honduras. El ch’orti, junto con el extinto ch’olti forman las lenguas ch’olanas orientales. Estas cuatro lenguas son las que más semejanza guardan con el lenguaje de los jeroglíficos mayas clásicos (aunque algunos académicos consideran al ch’orti y ch’olti como las más cercanas).  

[3] (Wisdom 1950:488) (Robertson et al. 2010:95) (Wisdom 1950:670). La palabra para árbol es te’.

[4] (Robertson et al. 2010:97). No encontré cognados de esta palabra en otras lenguas mayas. Su etimología es difícil de explicar.

[5] (Aulie y Aulie 2009:137) (Hopkins et al. 2011:96). El sufijo -ol parece indicar el “lugar de algo”.

[6] (Keller y Luciano 1997:57). La palabra parece ser una variante de käkäwal.

[7] (Wisdom 1950:560). La palabra se registró como pataxte, patastle o patastillo en algunas lenguas.

[8] (Wisdom 1950:488).

[9] (Wisdom 1950:696) (Wisdom 1950:464). La palabra para ‘excrecencia’ o ‘agua’ es ha’ / ja’ en las lenguas mayas. Resulta interesante que la palabra para ‘amargo’ o ‘pinole’ en algunas lenguas mayas sea ch’aj o k’aj, pero en ch’orti’, en este caso, tenemos chaj. No es seguro que sean cognados.

[10] (Hull 2016:293) (Wisdom 1950:549).

[11] (Robertson et al. 2010:89).

[12] (Robertson et al. 2010:91). El término parece significar literalmente ‘agua blanca’.

[13] (Hopkins et al. 2011:118) (Hopkins et al. 2011:46).

[14] (Hopkins et al. 2011:274).

[15] (Keller y Luciano 1997:338).

[16] Keller y Luciano registran juch’ como moler y también jach’än como ‘mascar’. El primer verbo tiene cognados como juch’ o joch’ en lenguas mayas y, hasta dónde sé, algo como jach’ no aparece con un significado parecido en otras lenguas.

[17] (Wisdom 1950:719).

[18] (Robertson et al. 2010:169) .

[19] (Wisdom 1950:761) (Wisdom 1950:566) (Wisdom 1950:568).

[20] (Wisdom 1950:674).

[21] (Wisdom 1950:643).

[22] (Wisdom 1950:772).

[23] (Robertson et al. 2010:90, 91). En ch’orti actual, el verbo jax refiere más a torcer algo.

[24] (Robertson et al. 2010:99).

[25] (Wisdom 1950:595). La expresión no incluye ninguna de las palabras para ‘maíz’. Bu’ht tiene que ver con rellenar o incrementar el tamaño de algo.

[26] (Wisdom 1950:524). También se documentó el nombre del insecto que provoca ronchas en la piel humana conocido como cuentacacao: boror chan y la hierba de este: boror chan k’opot. En ch’orti actual, awaw o away es el nombre de una araña (que no hace telaraña) también llamada cuentacacao. Más allá del nombre (y tal vez su posible semejanza con la semilla de cacao), estos insectos no se relacionan con el cacao.

[27] (Hull 2016:188).

[28] Pero en algunos lugares a la misma planta se le llama pataxte o patastillo. Otra planta que algunos registros mayas mencionan es el madrecacao, a veces como k’ante’, chante’ o cuchunuc.

[29] (Hopkins et al. 2011:96).

[30] (Wisdom 1950:697).

[31] (Robertson et al. 2010:169). No es claro el origen de la palabra. La terminación -ib forma nombres de instrumentos usualmente a partir de verbos. La primera parte de la palabra podría relacionarse con la raíz ch’ix que en algunas lenguas mayas tiene que ver con ‘calentar’, tal vez entendido más como ‘secar’.

[32] (Hopkins et al. 2011:139). Al parecer solo en itzá se registró un cognado de la palabra, traducida como ‘molinillo, batidor’: aj maja’as. En yucateco colonial se registró mahaz como el nombre de una flor que se agregaba al cacao, pero difícilmente sería cognado.

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BIBLIOGRAFÍA

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El cacao y el chocolate entre tzeltales y tzotziles (bats’il k’op)

por William H. Mex

Este texto compara y analiza el vocabulario relacionado con el cacao y el chocolate que ha sido registrado en los diccionarios coloniales y actuales de lengua Tzeltal y lengua Tzotzil. Estas dos lenguas comparten características entre ellas más que cualquier otra lengua maya. Las palabras se clasifican entre aquellas que refieren a las partes del cacao, las que refieren a su preparación y las que refieren a alguna creencia o costumbre relacionada con el cacao o el chocolate. Primero se mencionarán las voces tzeltales y luego, las tzotziles[1].

Esta es la tercera parte de la investigación lingüística sobre el cacao y el chocolate que toma como base los registros de las lenguas mayas, las dos anteriores han abordado el tema entre los yucatecos coloniales y entre los kaqchikeles coloniales.  

Los nombres y las partes del cacao

En Tzendal colonial el nombre de la ‘mazorca de cacao verde’ se registró como pat, pero en Tzotzil colonial el término era pat kokov [2]. La palabra pat en estas lenguas (y en algunas lenguas mayas) tiene los significados de ‘cáscara, corteza, espalda’, entre otros. La voz para cacao -árbol y fruto- se registró en Tzeltal actual como kakaw, mientras que en Tzotzil el equivalente es kokov, pero parece referir más a la bebida y la semilla del cacao [3]. En Tzotzil actual se usa el término chukul’at ‘el chocolate que se toma’ [4].

En Tzotzil colonial también se registró tzeel kokov ‘chocolate puro, sin mezcla’ o ‘chocolate verde/ no maduro’ y en Tzotzil actual pamal kokov ‘cacao en polvo/ chocolate’. A las ‘cosas pequeñas’ o ‘menudas’ como los granos del cacao o maíz en Tzendal colonial se les nombraba maletz y en Tzotzil colonial, matz’matz’ [5].

Acciones para preparar el cacao

La acción de ‘moler’ granos de maíz o cacao se registró como ghuch en Tzendal colonial, en Tzeltal actual juch’ y también se ha registrado como parte del nombre del ‘chocolate’: juch’bil kakaw (literalmente ‘cacao molido’) [6]. El equivalente Tzotzil colonial era juch’ kokov ‘hacer cacao y molerlo’; aunque con el mismo significado se registró la expresión puk’ kokov; el objeto para agitar el cacao era uya [7].

En Tzendal también encontramos <batz> como ‘barrenar’ y como ‘batir el chocolate y otra cualquier cosa’; se relaciona con el Tzeltal bats ‘enterrar, meter, insertar (en un agujero)’. En Tzotzil también encontramos noy como ‘hacer cacao y molerlo’ y ‘moler muy molido’ [8].

‘Echar como de una jícara de cacao en otra’ en Tzendal era togh, verbo que aparece en los términos compuestos togh-ha y togh-cacau ‘hacer ruido como las goteras de las canales o como el chocolate que se echa de una jícara en otra’, relacionado también con togh ‘chorro’ y con el Tzeltal actual t’ojob ‘gotera’ [9]. En Tzotzil colonial el equivalente era t’oj kokov ‘verter cacao’ de una jícara a otra para hacer espuma, pero también registró las palabras chojet y ch’itet con significados asociados al ruido de las goteras [10].  En el mismo idioma j-vokanel era la ‘cosa espumosa, como el cacao’, término relacionado con el voz actual vok ‘espuma’ [11].

Algunos ingredientes y mezclas

Los diccionarios no dicen mucho acerca de los ingredientes o mezclas que llevaba el chocolate. Pero una frase Tzeltal expresa: buts’an uch’el kakaw sok mats’e traducido como ‘es rico tomar cacao con pozol’. La adición de flores al cacao también se registró en Tzotzil (como en otras partes de Mesoamérica) ya que el extracto de la magnolia ‘flor muy olorosa de hechura de corazón’ nombrada olonton nichim sirvió para añadirle sabor al chocolate [12].

En Tzotzil colonial j-uch’ ho’ era el ‘bebedor’, aunque lo que bebiera fuese chocolate, porque se decía que ‘todas las bebidas están sumergidas bajo el agua’, ho’ [13].

Algunas costumbres relacionadas con el cacao y el chocolate

Es bien conocido que Zinacantán fue un intermediario regional para el intercambio de bienes de lujo y tenía el control del cacao y el algodón en las tierras sometidas [14]. También es conocido que el grano de cacao funcionó como un tipo de “moneda” en Mesoamérica, durante algún tiempo. Por eso no es sorpresa encontrar en Tzotzil colonial varios términos que hacen referencia a la “falsificación” de cacao. Esto se hacía principalmente escondiendo el cacao malo entre el bueno o intercambiando el cacao malo como si fuese bueno, a veces embadurnando el cacao con ceniza u otro material, para ocultar su apariencia.

Entre los términos relacionados con estas acciones tenemos p’isel ta kokov, k’axtok kokov y pak’tay ta kokov como ‘falsear (grano de) cacao’, así como j-pak’tayej ta kokov ‘falseador de granos de cacao’ [15].

Caso aparte, en Huixtán se tiene registro del uso del cacao para arreglar los matrimonios. Así, skokovil es en específico ‘el cacao que se regala con el pan para la novia’ y se expresa: ti jakꞌvaneje ch-och lajuneb pexu kaxlan vaj xchiꞌuk skokovil o sea ‘cada vez que voy a pedir una muchacha para mis hijos, siempre compro diez pesos de pan y cacao’ [16]. El uso del cacao en Mesoamérica para arreglar matrimonios también es algo muy conocido.

También se sabe que el chocolate o el cacao era utilizado en ceremonias, usualmente como ofrendas, aunque no hay mucho registro de ello en los diccionarios.

Comentarios finales

Esta brevísima revisión ha remarcado las semejanzas entre algunos términos tzeltales y tzotziles, lo cual nos dice mucho de la cercanía que estas dos lenguas tuvieron y en algunos casos, aún tienen. Queda claro que esta cercanía no es solo lingüística o geográfica, si no también cultural, por algo los hablantes de ambas lenguas refieren a su idioma bajo el mismo término: bats’il k’op ‘lengua verdadera/legítima’. Un estudio comparativo que considere otras lenguas mayas seguramente revelará más semejanzas.  

Tapa de incensario de cerámica con la imagen de un mono en cuya «soga» cuelgan vainas de cacao. Museo de sitio de Toniná, Chiapas. Fotografía de Javier Hinojosa.

Notas

[1] La ortografía que se usó para el registro de las lenguas mayas en la época colonial es diferente a la actual. En Tzendal del siglo 16-17 la /gh/ representa el sonido de la /j/ “fuerte” del español. En todos los ejemplos la /h/ no es muda, si no que puede representar el sonido parecido a la /j/, pero suave. Los altos glotales /’/no siempre se representaron y la /v/ del tzotzil en la mayoría de los casos representa un sonido intermedio entre la /w/ y la /v/.

[2] (Ruz 1986:359) (Laughlin y Haviland 1988:282). Algunos consideran que la voz pat en este caso se relaciona con patan ‘tributo, negocio, trabajo’, pero como se ha explicado pat es ‘cáscara’ y por extensión, ‘mazorca’.

[3] (Gómez 2017:274) (Laughlin 2010:228) En Tzotzil de Huixtan xkokovil es la ‘crisálida de una mariposa’ (Cowan 2014:129). Tal vez se usa el término kokov por la semejanza entre la crisálida y la vaina de cacao.

[4] (Laughlin 2010:120)

[5] (Laughlin y Haviland 1988:172) (Laughlin 2010:434) (Ruz 1986:329)

[6] (Ruz 1986:296) Otro nombre actual Tzeltal para el chocolate es sepbil kakaw, al parecer entendido como ‘cacao batido’, considerando el verbo sep ‘poner en círculo, hacer rueda’.

[7] (Laughlin y Haviland 1988:215) (Laughlin y Haviland 1988:161)

[8] (Ruz 1986:249) (Polian 2018:145) (Laughlin y Haviland 1988:275)

[9] (Ruz 1986:386) (Ruz 1986:385) (Polian 2018:588). Con ortografía actual, t’oj ja’ es ‘gotear el agua’ y t’oj cacao ‘gotear el cacao/chocolate’.

[10] (Laughlin y Haviland 1988:323) (Laughlin y Haviland 1988:191) (Laughlin y Haviland 1988:199)

[11] (Laughlin y Haviland 1988:330) (Laughlin 2010:616)

[12] (Gómez 2017:274) (Laughlin y Haviland 1988:154)

[13] (Laughlin y Haviland 1988:159)

[14] (Laughlin y Haviland 1988:3)

[15] (Laughlin y Haviland 1988:279, 229, 292)

[16] (Cowan 2014:75)

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Bibliografía

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Los árboles y plantas iximte’ / iximche’ entre los mayas

por William H. Mex

Entre los grupos mayas han sido registrados los nombres de varios árboles o plantas como ixi(‘i)mche’ o ixi(‘i)mte’, es decir, “árboles o plantas (del) maíz”. Sin embargo, varios de estos árboles no hacen referencia a la planta de maíz o a su grano/semilla, si no que refieren a la planta o al grano que es semejante al maíz, ya sea por sus características visuales o por su uso como alimento. Este texto recopila las palabras que en las lenguas mayas refieren a ese tipo de plantas y también discute brevemente los significados de la palabra ixi(‘i)m[1].

Las “plantas de maíz” en el registro maya

En maya peninsular se ha registrado el término ixi’imche’ como el nombre de la planta de la especie Verbenaceae (que incluye árboles, arbustos y hierbas) clasificada como Citharexylum schottii Greenman (ALMY 2007:60). Otra fuente registra ixi’imche’ o xi’imche’ como un árbol de la especie Casearia nitida Jacq. perteneciente a la familia de las salicáceas (Barrera et al.1976:86)[2].

Entre los lacandones, una fuente registra la palabra ixi’mche’ como ‘árbol grande’ (Hofling 2014:134). Pero iximche’ o ixinche’ también designa a algunas plantas de la especie Pleuranthodendron lindenii que también se conoce como botoncillo y a una planta de la familia Flacourtiaceae de la especie Pleuranthodendron lindenii (Turcz) Sleumer. La segunda planta se describe como un árbol pequeño que alcanza los seis metros de altura, crece en terrenos montañosos, da flores blancas y olorosas, además de frutos amarillos, por lo que atrae a los loros y tucanes (Cook 2016:168). Y también se designa así al ramón, que puede incluir a las plantas del género Brosinum y de la especie Moraceae. El árbol de ramón es conocido por sus semillas comestibles ricas en proteínas y también se sabe que su fruto se puede usar para hacer tortillas (Cook 2016:217).

Con los itzá, al cafetillo se le denomina como iximché, xi’im che’ o ixi’im che’ (Casearia nítida) y se dice que su nombre, ‘árbol de maíz’ se debe a que las drupas o frutos de color rojo o anaranjado se asemejan a los granos de maíz (Atran y otros 2004:169).

A: Casearia Nitida; B: Citharexylum; C y D: Pleuranthodendron lindenii. Fotografías de varios autores, tomadas de internet.

En ch’orti’ de Guatemala, iximte’ designa al árbol silvestre de las tierras bajas conocido como ‘fruta de cabra’ o ‘guiliguiste’ (Pérez et al. 1996:76; ALMG 2000:51; Wisdom 1950:486). Una referencia específica que la madera del güiliguiste -Karwinskia calderoni Standl – se usa para hacer el horcón de la casa, para la leña y que iximte’ refiere tanto al palo como a la fruta. Dicha fruta es dulce y se asemeja al grano de maíz cuando no ha madurado, ya que al madurar adquiere color púrpura (Hull 2016:156). 

En la región tzeltal (bats’il k’op) de Chiapas, se registró que la madera del iximte’ se usa para el telar y a veces como leña y viga, pero raras veces como palo de plantar. La clasificación de esta planta incluye bak’il iximte’ ‘planta de maíz genuina’ Cleyera theioides y tsajal iximte’ ‘árbol de maíz rojo’ Trophis spp (Berlin y otros 1996:134, 162 y 200). Otra fuente registra iximte’ como el ‘escobo, ramón colorado’ Casearia sylvestris (Polian 2017:271).

En lengua chuj, ‘ixim te’, designa a un árbol montañés de hojas pequeñas y gruesas con forma de almendra, usado como leña (Hopkins 2012:27). En popti’, iximte’ solo se registró como un ‘tipo de palo’ (ALMG 2013:94) y en ixil, el ixi’m tze’ se describe como un ‘árbol que crece entre bosques, en tierra negra húmeda, sin olor, con flor blanca, fruto verde, rama y tallo café claro’ (Asicona et al. 1998:38).

Una fuente k’iche’ colonial registra <ixim che> como ‘cañas grandes’ pero no hace referencia al maíz, sino a un tipo de bambú (Acuña 2005:433). Por su parte, Recinos (1993:163) traduce Iximche’ como ‘ramón’, considerando éste como el nombre de la famosa capital kaqchikel del período Posclásico. Esta traducción fue registrada en q’eqchi’, donde iximche’ además de designar al ‘palo ramón’ también designa al lugar de Tecpán (Haeserijn 1979:174).   

A: Karwinskia calderoni; B: Casearia nitida; C y D: Brosimum Alicastrum. Fotos de varios autores, tomadas de internet.

Acerca de la clasificación de las “plantas de maíz”

Las “plantas de maíz” se pueden clasificar entre aquellas cuyos frutos se consumen y aquellas que tienen otra utilidad, como el uso para leña o la construcción. Algunos registros dejan en claro que varias de estas plantas se denominan iximte’/iximche’ por que su fruto/semilla se asemeja al grano del maíz. No deja de llamar la atención que la misma planta de maíz no haya sido comúnmente llamada iximte’ / iximche’.

En la mayoría de las lenguas mayas el iximte’ / iximche’ o su equivalente, es el árbol de ramón (Brosimum alicastrum), también llamado “nogal maya”. La forma antigua del término es reconstruible en Maya Sureño como *‘ixi’mtyee’ ‘ramón’, aunque su traducción sería ‘árbol de maíz desgranado’ (Kaufman 2017:84)[3]. El hecho de que el ramón se haya concebido como la “planta de maíz”, podría deberse no solo a su semejanza visual, sino también a que es un alimento nutritivo y a que se usa para la preparación de alimentos, como las tortillas y algunas bebidas. Aunque algunos académicos han sugerido que el fruto del ramón funcionó como un “sustituto” para la semilla de maíz en tiempos prehispánicos, aún se debe recolectar más evidencia para sustentar esa propuesta.

Los descendientes de la palabra *‘ixi’m en las lenguas mayas usualmente tienen los significados de ‘grano de maíz’, ‘semilla de maíz’ o ‘grano de maíz dentro o fuera de la mazorca’. La palabra *‘ixi’m es un participio derivado a partir del verbo transitivo *‘ix o *‘ixi’ ‘desgranar maíz’, por lo que de manera amplia refiere a lo que ha sido o puede ser “desgranado (como el maíz)” (Kaufman 2017:87; Kaufman 2021)[4]. Es posible que el *‘ixi’mtyee’ haya sido el árbol cuyos frutos son nutritivos como el maíz o bien, que iximche’ /iximte’ designara en un principio solo a las plantas que dan semilla/ fruto desgranable o consumible como el maíz[5].

En algunas lenguas mayas la palabra ixim designa a aquellas plantas que dan frutos pequeños como el maíz, como el ixim pataj ‘guayabo relleno’, en ch’orti’ (Hull 2016:156). El Vocabulario de maya yucateco colonial conocido como Bocabulario Maya Than registra términos más interesantes, como u pucçikal yxym ‘coraçón del grano de maíz, almendra, cacao’, kaxal bat; kaxal ixim bat ‘apedrear, caer piedras o graniço’ y ixim ocçabil cebollaob ‘çebollino para trasponer’ (Acuña 1993:204, 104, 224). En estos casos ixim está funcionando como un adjetivo y parece designar, de manera general a los objetos o semillas que son pequeños, sembrables o valiosos como el grano de maíz[6].

El árbol de ramón y su fruto. Foto tomada de internet.

Sobre el iximte’ en la escritura jeroglífica maya

En la cerámica maya clásica ha sido encontrada una referencia al dios del maíz (con mazorcas de cacao en el cuerpo) designado como iximte’ (Martin 2006:155, figura 8.1). Con base en la evidencia lingüística aquí revisada, es viable proponer que en ese caso el término iximte’ funciona para designar a la planta de cacao, debido a que tiene mazorcas como el maíz y estas mazorcas se desgranan como la del maíz. Es decir, en esa imagen el cacao, es un iximte’ ‘árbol de granos/semillas (semejantes al maíz)’ como los que han sido registrados en otras lenguas mayas actuales y pretéritas.

El dios del maíz como iximte’ y árbol de cacao. La sección A probablemente se lea u bah iximte’ ch’ok chan. Dibujos de Simon Martin (2006).

Otro de los registros de iximte’ ocurre en la Secuencia primaria estándar o Fórmula dedicatoria de los vasos de cerámica maya. Allí funciona como un adjetivo que usualmente se aplica al cacao, como el término iximte’el kakaw (ver Stuart 2006; Martin 2006). Sin embargo, en estos casos iximte’ refiere a la contribución de granos de cacao hecha por varias personas y esta clasificación podría incluir el cacao del tributo, de los impuestos, o el cacao usado para negociar matrimonios (Mex 2021:4-7). El iximte’el kakaw del maya epigráfico debe de ser traducido como ‘cacao en grano-tributario’, ‘cacao de la contribución’ o ‘cacao del tributo’, con base en los significados registrados para iximte’ en algunas fuentes yucatecas coloniales (Mex 2021:12). El iximte’el clásico no refiere a ningún tipo de ingrediente, sabor o planta; más bien es una clasificación económica relacionada principalmente con el tributo.

Comentarios finales

En este breve texto se ha visto que la designación “árbol de maíz” rara vez fue aplicada (si alguna vez ocurrió) a la planta de maíz. Más bien el iximte’ / iximche’ refirió principalmente al árbol de ramón y, en el período clásico, al árbol de cacao. Es muy probable que las palabras descendientes del término *‘ixi’m(tyee’), en determinados contextos o épocas hayan designado a plantas/frutos que son como el maíz o que sustituyeron al maíz, por cuestiones simbólicas o económicas. Aún se puede profundizar en la etimología de la voz *‘ixi’m y en la relación entre el árbol de maíz y ramón.


NOTAS

[1] En todos los ejemplos la letra /x/ en las lenguas mayas representa el sonido /sh/ del español. Soy consciente de que la palabra para ‘grano de maíz’ ha sido registrada como ixi’im, ixi’m, ixim, ixiim, xi’im, xi’m, xim o xiim en diferentes épocas, contextos y lenguas mayas. En la escritura jeroglífica maya aún se debate la fonología y transcripción del término.

[2] Quien suscribe esto apenas tiene conocimiento de la nomenclatura o clasificación científica y biológica de las plantas. Disculpas de antemano, ya que cualquier error en el registro o en las fotografías aquí presentadas no ha sido a propósito.  

[3] El Maya Sureño es el ancestro hipotético de todos los idiomas mayas, con excepción del huasteco (teenek) y el kabil.

[4] Es decir, el significado arcaico de *‘ixi’m es ‘desgranado/desgranable’. La voz *‘ixi’m también es reconstruibe en Maya Sureño, mientras que los verbos *‘ix e *‘ixi’ son reconstruibles en protomaya.

[5] Se debe aclarar que la etimología de ixi’im / ixim no tiene nada que ver con im ‘seno’.

[6] Notar que la ortografía del maya colonial es diferente a la actual. Otra posibilidad es que el ixim del yucateco colonial como adjetivo no este relacionado con la palabra para ‘grano de maíz’ si no con el clasificador proto-maya *‘ix ‘hembra; ser o cosa relativamente más pequeño o menos fuerte’ [no necesariamente animado]’ (ver Kaufman 2017:93). No es fácil saberlo, ya que el maya colonial no registró siempre las vocales largas o rearticuladas, pero algunas lenguas mayas registran ixim o ixiim como ‘pequeño, común’. También es posible que la primera entrada (u pucçikal yxym…) esté incompleta y que la falten las palabra para ‘almendra’ y ‘cacao’.

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