El cacao y el chocolate entre los antiguos kaqchikeles

por William H. Mex

El objetivo de este texto es presentar y analizar brevemente las menciones al cacao y el chocolate que aparecen en el Vocabulario de la lengua Cakchiquel que Thomas de Coto recopiló en la región maya de Guatemala en el siglo 17. Dicho texto contiene más de 400 menciones a dichos alimentos y, como pocos textos de la época, nos da una valiosa perspectiva de los usos, costumbres y expresiones lingüísticas mayas relacionadas con el cacao en la antigüedad.

Introducción

El texto conocido como Thesaurus verborum: vocabulario de la lengua Cakchiquel vel Guatemalteca: nueuamente hecho y recopilado con summo estudio, trauajo y erudicion es un manuscrito redactado en la primera mitad del siglo 17 (antes de 1650) en la región kaqchikel de Guatemala. Al parecer incluye variantes del kaqchikel de la costa, de las Tierras Altas, del Valle de Pan Choy y su elaboración tomó alrededor de 10 años. En su introducción expresa que en ese texto “se contienen todos los modos y frases elegantes con que los Naturales…hablan” y, con sus 476 folios (más de 800 páginas actuales) es la fuente más amplia (aunque incompleta) para el estudio del idioma kaqchikel antiguo. El Vocabulario no solamente contiene las dicciones o palabras recopiladas por Coto, si no que recopila también entradas de otros trabajos previos, como el Calepino de Varea y los textos de Domingo de Vico, Pedro de Betanzos y Juan Alonso, entre otros. Este tipo de adiciones le dan más valor a la obra.

A continuación, se ordenan algunas de las entradas, enfatizando qué nos dicen acerca de los usos y costumbres relacionados con el cacao.

Las denominaciones del cacao y del chocolate

La palabra para ‘cacao’ se registró como cocouh o cacou, aunque también se usaban las voces tzoy y chabal para el cacao ‘menudo y vano’. Otro género de cacao se llamaba pek y era el denominado como pataste en otra regiones, su mazorca era rih pek. Al grano de cualquier fruta o semilla se le llamaba naq’ o se le decía chaom chi. Así, chaom chi pek, chaom chi cocou o ru naq’ cocou eran los ‘granos de cacao’. Al “pellejo” del grano de cacao se le decía ru tz’umal ru naq’ cocou y a la corteza de la mazorca r’ih cocou o rih cacou[1].

La mazorca de cacao también era denominada ru vach cacao o ru vach ticon, pero cada etapa del crecimiento de ésta y del cacao tenía un nombre específico. Ticon era la ‘milpa del cacao’, ah ticon era el ‘señor de esa milpa’ y tin ticonah ‘usar o hacer milpa así’. En los cacaotales se acostumbraba a sembrar arboles solo para dar sombra (entre las plantas de cacao) y se les llamaba ru muh muen o ru muh ticon[2].

Cada etapa de la mazorca se distinguía y nombraba de la siguiente manera. Cuando nacían: mi-x alax ru vach ticon, tan t’el ru vach.  Cuando alcanzaban la medida del dedo pulgar, o poquito más: pik chic ru vach ticon. Cuando la mazorca estaba tierna y en leche: qa ya ru pam ru vach cacao, o, qa zak ya ru naq’ ticon. Cuando la mazorca estaba crecida pero no había sazonado: poch’; qa poch’, maha ti chaq’ah ; nima poch’ chic ka ticon, dicción que se traduce como “ya tienen mazorcas verdes nuestros cacaotales”. Cuando empezaban a madurar se decía: tan ti q’anan ru vach ka ticon ; tan ti chaq’ah ru vach. Y cuando ya estaban sazonadas y amarillas, se les llamaba chaq’ chic, o q’an chic ronohel, tan q’a roq’oroh ru va ticon[3].  

Cuando cuajaba el grano que estaba en la mazorca se le decía: zak naq’, o zak ya, o qa ya ka cocouh; qa zak naq’, maha ti rihix [«todavía está granando, aún no madura»]. Las madres del cacao (‘lo que sale de las primeras mazorcas, y es cacao grande y crecido’), se denominaban: ru te. Cuando nacía se decía tan t’alax ru te cacao y cuando sazonaba tan ti q’anar ru te cacauh. Cuando el cacao se quedaba pequeñito y vano se le conocía como tzoyilah cacou, ch’utik, poroq, mani ru pam[4] (ver Anexo). Como en otras partes del área maya, también se registró que la tierra fresca y húmeda era la ideal para la siembra del cacao y se expresaba: pan aqal vleu qo vi nu ticon, “tengo mi cacaotal, o sembrado, en tierra fresca, húmeda” (aqal vleu: ‘tierra fresca, húmeda’).

Se mencionan algunos de los animales que comúnmente comían las milpas de maíz y cacao, como la ardilla (cuc), y también se nombraba cuando los animales habían comido las mazorcas y las dejaban comidas o mordidas: ru quxubal can ru chi cuc, qoy, o q’an tz’iquin. Otra entrada registra vuch’u ch’oy como un tipo de ratón que comía las mazorcas de cacao[5].

Mazorcas de cacao. Fotografía de AFP, tomada de internet.

Las bebidas y comidas relacionadas con el cacao y el chocolate

De manera general, la bebida se llamaba vqiya y podía referir al chocolate batido y al pozole, aunque también solian tener nombres particulares.

La bebida que se preparaba con la masa de cacao molido que después se desleía en agua (usualmente en la milpa o para el camino) se llamaba hoch’am. Una bebida para días de fiestas y convites, que se hacía de cacao batido y de la que se sacaba la manteca (para beber), era q’utuh, palabra derivada de q’ut ‘batir, desleír, desmenuzar’. Otra bebida era pulim ya o puq’um ya, y tin pulih o tin puq’ era ‘hacer la tal bebida o llevar la masa hecha para desleírla en el camino’. También se acostumbrada a guardar las mazorcas de cacao sin quebrar para preparar una bebida en ellas, a partir del cacao seco. Le llamaban aca puzu, y se decía aca puzu chic ru naq’ cacao, ti ka kum “ya este cacao está bueno y seco, bebámoslo”[6]. Además, se tiene registro de una bebida llamada chocola, que se hacía juntando cacao entre varias personas y bebiéndola en conjunto. Pero de este término se hablará más adelante.

A la bebida hecha con la masa de maíz o cacao que llevaban para beber en la milpa, en el camino o despoblado, era denominada de manera general vqaaxel. La bebida de cacao batida se era q’utum ya y el verbo usado para ‘batir con cuchara o con la mano, como baten ellos su bebida de cacao’ era tin q’ut. La bebida de cacao molido con maíz (pinole) se llamaba ch’im cacao, la bebida de cacao con mucho chile era iquim vqiya y la bebida de cacao con xúchiles (flores) era: vqiya oquinak cotz’ih ch’u pam. Un género de “vainillas” que le echaban al chocolate eran las llamadas ca xuchil o cotz’ih[7].

Se tiene registro de un género de maíz blanco y fácil de moler, llamado zak ixim (en grano) o zaki hal (en mazorca) del cual se hacía una bebida y también se echaba en el chocolate[8]. En algunos pueblos le llamaban zaki taha. 

Puq’ era el término para ‘desleír alguna cosa, como masa de cacao en la xícara, o otra cosa espesa que se echa en agua, caldo, condumio’ y para “desnatar” se usaba la expresión tin qam el ru vi cacao. A la manteca del cacao se le decía ru vi ya, q’utum; la ‘mantecosa bebida de cacao’ era denominada tzatzalah ya maqui na rax ya y cuando la jícara usada estaba reluciente (por la manteca del cacao incorporada en ella), se decía: ti yipo r’ih mulul. La nata que se hacía de la manteca del cacao o de la espuma del chocolate se le llamaba ru vih q’utuh y ru vi vquiya, respectivamente y el chile que se le echaba al chocolate era r’ixqak bay[9].

La preparación del chocolate era predominantemente tarea de las mujeres, por eso es común encontrar en el Vocabulario expresiones como: tan pe que tahin ixoki ch’u queexic v’aqiya?, ‘¿están actualmente moliendo las mujeres mi chocolate o bebida?’[10].

Tin batz’, qui batz’o o tin batz’ v’uqiya eran los términos usados para ‘batir el chocolate con el molinillo, en la jícara o jarro’; batz’bal che era el ‘molinillo’ y batz’ol vqiya era ‘el que bate el chocolate’. Para barrenar o sacar fuego se empleaba el mismo verbo, ya que usaban un palillo entre las palmas de las manos y hacían una acción similar a la de “batir chocolate”. Otra entrada del texto registra tin batz’ como ‘traer algo entre las palmas de las manos, como yerbas, semillas, desgranándolas, el molinillo del chocolate’[11].

En algunas ocasiones, se remarcaba la preferencia por el chocolate espeso, por eso encontramos las expresiones mani rax ya ri v’uqiya ta ban, tzatz halal ta ban, o, ta tzatzariza halala ru pam traducidas ambas como “no hagas chocolate ralo, hazlo espeso” (‘espesa cosa’: tzatz)[12].

Aspectos económicos y comunales importantes

Hay un registro particular de acciones comunales o que tenían que hacerse en conjunto para alcanzar determinados fines, que se vinculaban con el cacao o el chocolate. Este tipo de entradas enfatizan la importancia del cacao en la economía de grupo y de la bebida de chocolate como un medio de cohesión social.

Nut era el ‘cacao recogido’ y se usaba la expresión ti ka nutih ‘juntar así (el cacao)’. La misma voz nut refería a la recolección de cacao y otras veces se usaba el término cuchuh. Este cacao se recolectaba cuando en cada chinamital (parcialidad) se pedía de a diez o veinte granos de para sacar a alguien de la cárcel, ‘para ayudar a algún pariente’ o para el casamiento de alguna persona. En el caso de las bodas, el cacao recolectado así era para beber en el evento. Otra traducción de nut es alcabala, palabra que se definió como la ‘derrama de cacao que cada uno da, diez o veinte, o más, para pleito o para ayuda a casamiento’. Quien pedía o juntaba esta recolección era el ah nutula[13].

Un término especial y de origen bastante intrigante, usado cuando se recogía de común el cacao u otra cosa, era chocola. El verbo derivado se registró como chocolaah ‘recoger (cacao) de común’ y chocola también era una bebida que hacían ‘en común, juntando el cacao para ella, en que da cada uno veinte granos’. Tenemos registro de expresiones como ti ka ban ka chocola, ‘hagamos nuestra junta de cacao’ y ti ka chocolaah ‘juntar así el cacao y beberlo’; (otro ejemplo: ti ka chocolaah ru kumic k’uqiya[14]).

El verbo chocolaah también se usaba para las acciones grupales, como cuando querían ayudar a algún amigo a acabar su milpa, por lo que se puede traducir como ‘juntarse para ayudar a hacer algo’. Así, tenemos la expresión ti ka chocolaah, ti ka mo tzih ka chenoh, o r’ih ka chenoh ‘juntémonos para labrar nuestras milpas en común, hoy la de uno, y otro día del otro’. Otra entrada registra como ‘hacer muchos juntos una cosa’ ti ka chocolaah ru banic, y como ‘poned todos esa viga’ t’i chocolaah ru yaic lae tem[15].

Los términos chocola -nombre de bebida- y chocolaah –acción grupal-, parecen estar relacionados con la palabra chocolate, que probablemente tiene un origen nahuatl o nahua (y que es de uso común actualmente)[16]. Pero el Vocabulario no recopila ninguna raíz lingüística (como *choc) que explique satisfactoriamente estas palabras y parece ser que en kaqchikel actual no sobrevivió su posible equivalente o cognado. Una fuente k’iche’ colonial registró choco como ‘llamar’ y también como ‘casarse’, mientras que un registro del siglo 19 tiene chok ‘invitar, llamar’[17]. Una referencia actual da chok como ‘contratar trabajo, ordenar’ y en tz’utujil se tiene la palabra chokooj ‘encargar’ y chookooj ‘encargo’ [18]. Es posible que el chocol(aah) kaqchikel tenga su origen en alguna de estas palabras mayas, aunque aún se debe profundizar en esta idea y, en dado caso, explicar satisfactoriamente los sufijos (-ol / -laah) y la variación semántica de la palabra[19].

Como se ha mencionado, los 5, 10 o 20 granos de cacao también servían para medir el valor de las cosas. Así, tin loq’ designaba a la acción de ‘comprar o mercar alguna cosa’ que tuviera el valor de 20 granos de cacao o más. Para las cosas ‘de poco precio’, que valían menos de 20 granos de cacao, usaban el verbo tin qex ‘trocar’. Ese tipo de intercambio tomaba los nombres de hun qex (‘un trueque’, equivalente a cinco granos de cacao),  ca qex (‘dos trueques’, diez granos), ox qex (‘tres trueques’, quince granos) y cah qex (‘cuatro trueques’, veinte granos). En los tianguis o ferias se intercambiaban así cosas de poco valor, y se expresaba así: ‘te daré cinco cacaos por esto’: x-tin qex tah halal a za3ul, xa hu qex tin qam, xa hu qex ti v’ah[20].

Cuando alguna mujer se alquilaba para tejer, se le pagaba con cacao y se usaba el verbo u’ixquemtalih ‘tejer, alquilándose para tener con que pasar’ y así decían usualmente las mujeres pobres: tan i u’ixquemtalih voo lahuh tin kum, o tin loq’beh hun nu hal, ‘tejo alquilada unos 15 cacaos que beberé, o compraré una mazorca’[21].

En las formas de sobornar (cohechar) también se enfatizaba el valor del cacao. Así, se decía hun ikam cocou x-iv’aponibeh o x-in bibeh alcalde, ‘con una carga de cacao hablé al alcalde’. Además, se usaba la expresión ch’u yaic cocou y también tenían expresiones parecidas relacionadas con el dinero[22]

Creencias acerca del cacao, su siembra y cosecha

Aquello que estaba vedado o prohibido de hacer o decir en determinadas ocasiones se le llamaba xahan. En la época de la siembra de milpas o cacaotales, se abstenían de dormir con sus mujeres y de comer cosas cocidas o de calentarlas, tampoco se bebían cosas calientes porque creían que se podían secar las plantas o semillas que sembraban. Otra entrada registra que llevaban a cabo un tipo de abstinencia cuando sembraban sus milpas o cacaotales, o cuando tenían que realizar un baile importante. No se podían colocar junto al fuego, comer ni beber cosas calientes, ni comer cosas con sal o dormir en cama o en hamaca. Se decía que en esas épocas solo agua fresca bebían y solo tortilla fría comían[23]. En otras partes de la Mesoamérica antigua y moderna se han registrado creencias semejantes, relacionadas con la concepción del cacao como un alimento frío y del chocolate como una bebida caliente. 

Observaciones finales

Se ha realizado un repaso de las palabras y expresiones más relevantes relacionadas con el chocolate y el cacao en el kaqchikel del siglo 17. Han sido mencionados los nombres del cacao, de su semilla y mazorca, así como de las acciones relacionadas con su siembra, cosecha y posterior procesamiento para convertir en, o formar parte de, una bebida.  Muchas de las dicciones enlistadas aún pueden analizarse desde varias perspectivas lingüísticas de manera más profunda y es claro que algunas de las palabras y expresiones aún se conservan entre los kaqchikeles actuales.

Es necesario mencionar que varios de los trabajos académicos previos que abordan el tema del cacao no han sido mencionados, esto con el fin de no hacer demasiado largo o complejo el texto. Varios académicos, desde diferentes perspectivas, ya han hecho notar algunas de las cosas aquí expresadas. De manera semejante, en algunos casos se han dejado expresiones sin traducir o sin analizar de manera literal, por lo que el presente texto se irá actualizando poco a poco. Algunas de las actividades o costumbres mayas aquí mencionadas tienen un precedente o equivalente en las culturas mesoamericanas pretéritas y actuales, por lo que aún se puede profundizar y descubrir más mediante estudios comparativos.

Mujer con mono y mazorcas de cacao, brotando de la tierra. Ilustración del aj tz’ib kaqchikel Walter Paz Joj.

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Anexo. Palabras y frases relacionadas con el cacao (nota: a esta sección no se le ha hecho corrección ortográfica alguna, se presenta tal y como Acuña [1983] lo transcribe)


k’avach ichinah ticon, vleuh, ha qa ri ru pa hay, xa iqovel, çachel
[«nuestros bienes raíces son el cacaotal, la tierra, pero los que están en la casa son muebles»].
Xere lo3 qoh nu cacao, nu hal, ha tin tzukbeh v’ixhail, v’alqual, etc. [ «tengo suficiente cacao, maíz, con que sustentar a mi mujer, a mis hijos»]
t’au’iz el quemuh a 3u, at Pedro, ta qhokebeh lae cacao, «pon hueca tu tilma o ayate, en q[ue] cojas el cacao»
tan ti be r’ix chentalih ru puvak, ru cacao Pedro, «se a ydo a alquilar y ganar su dinero P[edr]o».
mani t’iv’ixqakihel, mani ti nak vue cocou, vue çak molo, vue bila qohpa varrabal, pa hay; mani qoh ti r’ixqakih i 3a [«no saquéis las uñas, que no se os pegue nada, ni cacao ni huevos, dondequiera que estéis, en el aposento o en casa; no sean vuestras manos de las que arañan»].
tan tu xahanih rij Pedro, tan ti tico ru muen ; mani tzayic tu ti, mani ti me3e, rumal ti chakih muen, mani me3en ya tu kum, o mani ti var ruqin r’ixhail [«está en abstinencia Pedro (porque) está plantando su cacaotal, ni come cosas cocidas ni las calienta, porque se seca el cacaotal; tampoco bebe cosas calientes, o tampoco duerme con su mujer»]
tan tu xahanih rij Pedro, x-tika ru muen, xa teulah ya t’ukum, mani tzay ru ti, tevlah vay ru vay, mani ti me3e3 chi 3a3, mani ti var pa qam [«está en abstinencia Pedro, ha plantado su cacaotal y sólo agua fresca bebe, nada caliente come, tortilla fría es su pan, no se calienta al fuego, no duerme en hamaca»].
ta 3utu yan halal k’uqiya, at v’ixhail, «muger, bate vn poco de bebida».
mani nu cacao, mani v’echa, mani nu puvak, qui racac, qui haqaq chi r’ih nu silla, nu qhacat, un qhiqh, ti r’ah nu qayih, «no e tenido cosecha ni tengo dineros, élos menester, y e de vender todas mis ha/ajas».
tan nu chahim halal nu cacao o nu puvak, xaki nu nobal, ve qoh ti qutun richin un meal, vue pe qhaoh t’ul ka ch’u v’ih, «guardo vn poco de cacao, o dinero, por si uviere quien pida a mi hija. o, si me viniere algún pleito, es mi preuençión».
tan i u’ixquemtalih voo lahuh tin kum, o tin lo3beh hun nu hal, «texo alquilada vnos 15 cacaos q[ue] beberé, o compraré vna maçorca».
Alegres y contentos estar en sus pueblos, o millpas, o chinamitales, diçen: cukul ka qux chire ri ka chinamital o ka tinamit
Poqh cacouh : es el [cacao] q[ue] no está zazonado
ti be a qexa hun, cai nu cacao cohol tak hay, «veme a rrescatar vn poco de cacao por la cal[zad]a»
tin chup vach ronohel a ticon [lit., «apago los ojos de todo tu cacaotal».]
«esto es el cohecho q[ue] as dado al alcalde maior». nak t’ux av’aponibal, ma cacao, ma puvak, x-av’aponibeh ch’u vach alcalde ? «.
ta pu3u halal v’uqia pa tzimai, «deslíe vn poco de bebida en la xícara»;
xa okxan ch’u v’ih ree cacao, maqui na vichin tah, «es encomienda este cacao, no es mío».
pan aqal vleu qo vi nu ticon, «tengo mi cacaotal, o sembrado, en tierra fresca, húmeda».
Oquinak ru te cacao xavi puvak : joya colgada del labio bajo.
ta takuh el ru qux lae achi, ta ya chire halal cacau, etc. , [ «premia el corazón de ese hombre, dále un poco de cacao»]
tan pe que tahin ixoki ch’u queexic v’aqiya?, ¿están actualmente moliendo las mujeres mi chocolate o bebida?
aca puzu chic ru na3 cacao, ti ka kum “ya este cacao está bueno y seco, bebámoslo».
tin popolih, tin chocolaah ; ti ka popolih ka vaim, «comamos en comunidad, juntos» .
ti ka ban ka chocola, «hagamos n[uest]ra junta de cacao».
ti ka chocolaah, ti ka mo [tz]ih ka chenoh, o r’ih ka chenoh,‘ ‘juntémonos para labrar n[uest]ras milpas en común, oy la de vno, y otro día del otro»
“no hagas chocolate ralo, hazlo espeso” mani rax ya ri v’uqiya ta ban, tzatz halal ta ban, o, ta tzatzariça halala ru pam
Hacer muchos juntos vna cosa: Ti ka chocolaah ru banic; vg. , «poned todos esa viga», t’i chocolaah ru yaic lae tem
fiscal, que av’oyoh pe ixoki, que pe hoqo v’uqiya, «[Fiscal,] llama [a] las mugeres, q[ue] vengan a moler mi chocolate
«trae vn poco de agua caliente para q[ue] me hagas chocolate», ta qama pe halal me3en ya richin tan banbeh v’uqiya.
ti mol nut ch’u chi r’ochoch ka chinamital, rumal tan ti qule hun ka qahol


Notas

Sobre la ortografía. La ortografía y los signos latinos empleados en el manuscrito de Coto para representar los sonidos de la lengua kaqchikel son diferentes a los empleados en la actualidad. La /h/ puede representar el sonido actual /j/ (fuerte o suave). Los apóstrofos no marcan siempre glotalización, en ocasiones indican la elisión de las vocales, por ejemplo, en ch’u indica que la /i/ ha sido elidida y en r’ih indica que /u/ lo ha sido. Se ha sustituido el tresillo (ε o 3) y el cuatrillo (4), por las grafías /q’/ y /k’/ respectivamente, así como la /q,/ por /tz’/ y la /q,/ por /ch’/. De manera semejante, al texto español se la han hecho ligeras modificaciones ortográficas con la finalidad de facilitar su lectura. Quien escribe esto tiene apenas un conocimiento básico del idioma kaqchikel.

[1] Acuña 1983:80; Acuña 1983:326; Acuña 1983:254, 255; Acuña 1983:407.

[2] Acuña 1983:350; Acuña 1983:529

[3] Acuña 1983:326

[4] Acuña 1983:80; Acuña 1983:80

[5] Acuña 1983:266; Acuña 1983:327; Acuña 1983:465

[6] Acuña 1983:65

[7] Acuña 1983:65; Acuña 1983:64; Acuña 1983:66; Acuña 1983:61

[8] Acuña 1983:329

[9] Acuña 1983:150, Acuña 1983:152; Acuña 1983:333; Acuña 1983:78; Acuña 1983:134

[10] Acuña 1983:12

[11] Acuña 1983:63; Acuña 1983:238. Ver también la entrada: ‘sacar fuego con vn palillo puesto sobre otro palo, y batiéndolo como quien haze chocolate’: qui batz’o q’aq’, o, qu’in elezan q’aq’ (Acuña 1983:502).

[12] Acuña 1983:212

[13] A veces el manuscrito no específica si eran 20 granos de cacao o veinte mazorcas de cacao. Con base en otras entradas, supongo que siempre eran granos; Acuña 1983:23.

[14] Acuña 1983:105.

[15] Acuña 1983:105; Acuña 1983:263.

[16] Ver Kaufman y Justeson (2007) para la discusión del término cacao y chocolate. Al parecer la primera vez que se registró la palabra chocolate para referir a la bebida, fue por medio de Francisco Hernández, hacia 1577. El origen de la voz aún es problemático.

[17] Acuña 2005:394; Edmonson 1965:28.

[18] Christenson 2004:30; Pérez y Hernández 1996:77 y 78. Otro registro colonial del mismo idioma tiene chocolaan ‘cosa comprada entre muchos como una res que la compran en cuatro o seis y después la comparten’ (Durr y Sachse 2017:105).

[19] No se puede descartar que la voz chocol sea un préstamo del nahuat de Centroamérica. Nótese que en kaqchikel colonial la palabra puzul (‘bebida de maíz cocido verde’), que tiene su origen en el nahuatl pozolli, también se usó como un verbo: puzulih ‘hacer o usar esta bebida’. Por otro lado, una etimología popular dice que chocolate proviene de choco(l) ‘caliente’ y la voz para ‘agua’ ha’ (-a’) en lenguas mayas. Aunque la palabra choko (y sus cognados) aparece en lenguas del grupo yucateco principalmente, las fuentes yucatecas coloniales registran chacau ha (chakaw ja’) ‘bebida caliente’ (y no choco ha) como ‘chocolate’. Parece ser que choco derivó de chacau (raíz *chac). Hasta donde sé, en lenguas del grupo yucateco ninguna palabra semejante a choc (chok) tiene que ver con ‘caliente’ o ‘calentar’.

[20] Acuña 1983:104

[21] Acuña 1983:547

[22] Acuña 1983:97; Acuña 1983:525

[23] Acuña 1983:7; Acuña 1983:409

Bibliografía
Acuña, René (introducción, edición, notas y apéndice)
-1983 Thesaurus verboru[m]: vocabulario de la lengua cakchiquel v[el] guatemalteca: nuevamente hecho y recopilado con summo estudio, travajo y erudición, México, UNAM.
Christenson, Allen J.
-2004 K’iche’-English Dictionary and Guide to Pronunciation of the K’iche’-Maya Alphabet. Documento electrónico, FAMSI.
Dürr, Michael y Frauke Sachse (editores.)
-2017 Diccionario k’iche’ de Berlín: El Vocabulario en lengua 4iche otlatecas. Edición crítica. Estudios Indiana,10. Berlin: Ibero-Amerikanisches Institut/Gebr. Mann Verlag.
Kaufman, Terrence, y Justeson, John.
-2007 The History of the Word Cacao in Ancient Mesoamerica. Ancient Mesoamerica, 18(2), 193-237.
Pérez Mendoza, Francisco, y, Miguel Hernández Mendoza
-1996 Diccionario Tz’utujil. Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín, La Antigua, Guatemala.

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¿Qué significa la palabra píib?

por William H. Mex

Este breve texto hace una revisión de los distintos significados que la palabra píib / piib ha tenido dentro de varios contextos en la región maya. Si bien es conocido que la voz pib se usa en la actualidad principalmente por hispanohablantes para designar a un tamal grande preparado en fechas cercanas al Día de muertos, en un principio, la palabra designaba a otra cosa. Como se verá, los orígenes de la palabra se encuentran en las inscripciones jeroglíficas del siglo siete de nuestra era, pero sus significados también se infieren en textos coloniales y, en la actualidad, la palabra sigue teniendo cambios interesantes.

El término pib en el período colonial (siglos 16-18)

En las primeras dos partes del trabajo, se hace una revisión de las palabras y términos relacionados con la voz píib / piib en la mayoría de los diccionarios y fuentes coloniales y actuales de las lenguas mayas, así como en algunos trabajos etnográficos. No se pretende hacer un análisis profundo de los términos relacionados con el día de muertos, más bien, se revisan las varias fuentes de los textos antiguos para darse una idea de los cambios de significado de una sola palabra.

Una de las fuentes escritas con caracteres latinos más antiguas del área maya es el Calepino Maya de Motul. Este diccionario, que recopila términos del maya yucateco principalmente de finales del siglo 16, registró la voz pib como sustantivo: ‘baño o temazcal en que se purificaban las parturientas o recién paridas, y el hornillo en que se asaban calabazas, carnes, etc., debajo de tierra’, y también como verbo: pib ‘asar debajo de tierra carne, calabazas, etc.’[1]. También registra la voz pibaan ‘cosa asada debajo de tierra en los hornillos dichos pib’ y pib bil o pibil ‘lo asado debajo de tierra en los tales hornillos pib’. El Bocabulario Maya Than, casi de la misma época, también recopila voces parecidas: pib ‘baño en que entran las indias recién paridas y otros enfermos’; pib ba ‘bañarse en este baño’ y pan pib ‘hacer el horno en que se cuecen gallos y gallinas debajo de la tierra’, entre otras voces (esta última dicción usa la voz pan ‘excavar’)[2].

Otro término interesante que registra el Bocabulario es pib cab ‘cama de puercos, citames o de casta, que hacen’. Es interesante que, en este caso, ‘cama’ es igual a lo que se conoce como ‘barbacoa’, por lo que la dicción recopilada refiere a la barbacoa de puerco, que es el antecedente de la famosa cochinita pibil, como bien remarca René Acuña (1993).

Cabe indicar que uno de los sufijos usados en estos términos es -aan, que, añadido a la raíz del verbo (pib) sirve para formar el participio ‘asado, asada’. El mismo sufijo aparece en otras palabras mayas como dzibaan ‘escrito’, alaan ‘dicho’ y mizaan ‘barrido’. Otro sufijo es bil, que forma participios a partir de verbos transitivos, como en el caso de kakbil ‘cosa asada’, caxanbil ‘cosa hallada’ y por supuesto, mucbil ‘cosa enterrada’ (palabra que aún se usa en términos compuestos como mucbilpollo) (ver Smailus 1989). Al final de este trabajo se ponen otros ejemplos del uso de la palabra en distintas oraciones[3].   

Con esto queda claro que los significados principales de pib eran ‘horno subterráneo’, ‘baño (edificio) de vapor’ (usualmente conocido como temazcal) y también ‘asar bajo la tierra’.

Otra fuente fidedigna recopilada con caracteres latinos alrededor del siglo 18, donde se menciona la palabra pib, es el texto esotérico conocido como Ritual de los Bacabes. En el folio 180, en una sección relacionada con los conjuros para apaciguar las enfermedades, se menciona un ‘texto [o palabras] para el enfriamiento del pib’, en maya colonial: u thanil u siscunabal pib lae. El texto hace una analogía entre apagar el horno subterráneo con agua y calmar la enfermedad del cuerpo humano. En una sección declara: “¿serán trece mis cántaros de agua de cenote? Trece son mis medidas de agua de granizo que se filtraron en la laja”. Sería interesante profundizar entre el uso del pib en ese contexto, seguramente relacionado con el temazcal para el tratamiento de enfermedades y dolencias[4].

El famosísimo Chilam Balam de Chumayel, texto del siglo 17, en una sección relacionada con los acertijos y el lenguaje suyua, también menciona varias comidas ‘cocidas en el pib’. Por ejemplo, se comparan los huesos enterrados del padre con la mandioca que se pide cocida así:

he x lic u katice lay tz’iine pibbil [subrayado mío]

‘lo que está pidiendo es la mandioca, horneada bajo tierra’

De aquí se deduce que pibil tz’in la ‘mandioca asada’, es algo que se consumía desde tiempos antiguos. En otra sección se compara el tronco del henequén con la cabeza del cerdo silvestre (kéek’en, con ortografía actual):

he x lic u katice u pol keken[e] pibbil [subrayado mío]

‘lo que está pidiendo es la cabeza del cerdo silvestre, horneada bajo tierra’  

También se menciona al macal o ñame (cocido bajo la tierra), como pibil macal y la mazorca de maíz (también cocida), como pibil nal. Con estos ejemplos mencionados, es claro que el significado antiguo más común de pib era ‘horno subterráneo’ y ‘cocer en el horno subterráneo’, según las fuentes alfabéticas mayas de la etapa colonial.

Elaboración de un horno subterráneo -píib- en una comunidad maya yucateca en la actualidad (foto de Salazar y otros, 2012)

Los significados de pib en las lenguas del grupo yucateco actuales

El significado de pib, con ortografía actual píib, piib o incluso pii’, se ha conservado en las cuatro lenguas que conforman el grupo yucatecano: yucateco, lacandón, itzá y mopán[5].

El diccionario de la Academia de la Lengua Maya de Yucatán registra píib (con vocal con tono alto -íi-) como ‘horno hecho bajo tierra a modo de foso para cocer la carne o el pan’ y también como ‘cocer debajo de la tierra’. También registra píib ‘asar a las brasas’ y píib ‘barbacoa’. Otra entrada anotó pib como ‘horno hecho en tierra a modo de foso para carne o pan; la barbacoa u horno subterráneo’. El Diccionario Maya Cordemex recopiló pib como ‘horneado, cocido bajo tierra; en el centro de México se diría hecho en barbacoa’ y también pibi wah (con ortografía actual, píibil waaj) con la definición de ‘pan de maíz que tiene forma de disco, grueso, en su interior se coloca carne de puerco o de gallina y puerco, la masa lleva manteca y sal; se cuece en horno subterráneo, envuelto en hojas de plátano; esta comida se hace especialmente en Todos Santos’ [énfasis mío]. Esto indica que el nombre completo del célebre tamal es píibil waaj ‘tamal horneado (bajo la tierra)’.

Una fuente yucateca de Hocabá (1998) registra la variante píi’ (que omite la consonante -b- en la pronunciación), así como algunos significados relacionados con otros, ya mencionados: píib o píi’t ‘enterrar, cocinar en horno de pozo’; j-píib ‘(cocinero) enterrador’ y x-píib ‘(cocinera) enterradora’[6]. Es llamativo que esta fuente también registre píib como ‘tamal grande para los finados’.

Otras lenguas del grupo conservan significados parecidos. En lacandón, ha sido registrado píib ‘horno, horno de pozo’ y también píibtik ‘hornearlo’. En itzá, piib se ha recopilado como ‘horneada’ y pii’ o piib como ‘hornear’. Finalmente, en mopán, la forma que sobrevive es pib ‘horno; horno en la tierra (subterráneo)’. Aunque por el momento no dispongo de información más amplia acerca de los alimentos y la cocina de estos grupos, seguramente aún se prepara entre ellos algo parecido al píibil waaj de la península de Yucatán.

Como se ha visto, el significado que predomina es el de ‘horno (subterráneo)’ y ‘hornear bajo tierra’. Algunos estudios etnográficos del siglo 19, como el de Brinton (1883) cuando mencionan “la conmemoración de la comida de las almas”, aluden también a los tamales que eran horneados bajo tierra. Alice Dixon, en su breve trabajo de 1885, también menciona el término hanal pixan “comida para las almas”, y el tamal, diciendo que se elaboraba pibil ‘cocido bajo tierra’, y que podía tener carne de pollo o puerco. Ninguno de los dos menciona el pib solo como ‘tamal’. El Diccionario de Mejicanismos de Ramos I Duarte (1898), que recopila varias voces mayas de uso común en el español de la península de Yucatán, tampoco registra pib como ‘tamal’.  Cabe mencionar que John L. Stephens, al referirse a la Fiesta de Todos los Santos de la región de Mérida, en fechas fechas cercanas a 1843, menciona el término mukbipoyo (mucbilpollo) en referencia a un tamal grande cocido bajo tierra, que llevaba carne de cerdo y aves de corral, y que todos comían en esos días**. Pero tampoco menciona el pib.

La voz píib o pib ha pasado a ser usada y popularizada para designar al tamal grande elaborado en fechas cercanas al día de muertos, principalmente entre hablantes del “español yucateco”. El diccionario del INEA (publicado en el mismo año que el de Hocabá, 1998) registra, además de los primeros dos significados mencionados, el tercero, píib: ‘pan de maíz relleno con carne o frijol’. Sin embargo, aunque podría parecernos que el uso de píib como ‘tamal’ es muy reciente, algunos estudios sugieren que ya se usaba así desde hace algún tiempo. Santiago Pacheco Cruz, en sus trabajos de 1946 y 1947, menciona que en la región yucateca ya se usaba la palabra pib para designar al tamal, en una fecha cercana a 1924, al parecer entre hispanohablantes. Pero curiosamente, el mismo autor, en su Diccionario Verdadero del Idioma Maya (1969), solo menciona pib con los significados de ‘hornear’ y ‘horno’. Trabajos como los de Villa Rojas (1987) y Redfield y Villa Rojas (1934) solo mencionan pib con los significados de ‘horno’ u ‘hornear’ y también muchos alimentos y varios tipos de tamales -waaj- que se preparaban en hornos subterráneos penínsulares. Diccionarios el español yucateco modernos, como el de Güémez (2011), mencionan pib con los tres significados.

Con los datos ya revisados, se infiere que fue a principios del siglo pasado cuando la voz pib, para designar al ‘tamal de día de muertos’ comenzó a popularizarse entre hispanohablantes, hasta llegar a la actualidad, donde la palabra píib usualmente trae a la mente el alimento, y no tanto al lugar de cocción (horno) ni al verbo (aunque las personas cultas si conocen los dos significados). Como se verá a continuación, algunas fuentes prehispánicas de hace más de 1,300 años también registran la palabra pib, pero en otros contextos.

Los píibil waaj envueltos. Imagen tomada de redes sociales.

El término pib(nah) en las inscripciones clásicas mayas (600-700 d.C.)

Tenemos por lo menos dos ciudades con inscripciones jeroglíficas donde se mencionan los antecedentes de las palabras coloniales y actuales ya revisadas y las inscripciones datan de la segunda mitad del siglo 7[7]. En Palenque (Chiapas), en las inscripciones del Templo de la Cruz, del Templo de la Cruz Foliada y en el “Altar del cráneo” se menciona el recinto interior de los primeros dos edificios como el pibnah o pibnahil de los dioses del gobernante K’inich Kan Bahlam, en los años 684 y 692. La lectura de la sección es clara: u-pi-bi-NAH-li, que se transcribe u pibnahil y se traduce como ‘es el templo de baño de vapor de…[los dioses]’ (ver Imagen 3).

Imagen 3. Sección de la alfarda del Templo de la Cruz Foliada (Palenque). Se señala el cartucho con la lectura u pibnahil. Dibujo de L. Schele, tomado de FAMSI.

En el último monumento se menciona incluso una entrada de fuego, och-k’ahk’ hacia el pibnah de una deidad de la muerte. Es claro que en estos ejemplos la palabra pib refiere a ‘horno’ (no necesariamente subterráneo) o incluso a ‘asar/calentar’ y que la palabra nah refiere al ‘edificio/templo’. La traducción literal de pibnah sería ‘edificio-horno’, pero se debe interpretar como ‘templo para baño de vapor’ o bien, ‘(edificio) temazcal’. Esto ha llevado a que autores como Houston (1996) y Bernal (2011) afirmen que dichos recintos eran una especie de temazcales simbólicos relacionados más que nada con las tres deidades principales de Palenque. Posiblemente el significado original de pib tenía que ver únicamente con ‘calentar con fuego (en espacios cerrados)’ y estaba relacionado con recintos pequeños construidos dentro de estructuras más grandes, y no necesariamente con ‘calentar/asar en espacios subterráneos’. En maya clásico tal vez se leyó como pihb[8].

El segundo ejemplo que tenemos, desgraciadamente con menos contexto, se encuentra en el Monumento 6 de la ciudad de Tortuguero (Tabasco). Una sección menciona la dedicación, ocurrida en el 510 d.C. del pibnah del personaje Ahkul K’uk’. La transliteración es u-pi-bi-NAH, que se transcribe u pibnah(il) y se traduce como ‘…el temazcal (de Ahkul K’uk’…)’ (ver Imagen 4). Aunque el contexto es obscuro, es probable que el nombre del temazcal haya sido Nah k’anjal y es llamativo que esta acción ocurriera en una fecha 8 Chuwen, en otros calendarios mayas, 8 Ba’atz’[9]. Es valioso mencionar que hoy en día, esta fecha en la cuenta chol q’ij de algunos pueblos mayas, marca el comienzo del “año nuevo”. Posiblemente el ejemplo de Tortuguero sea el antecedente de este tipo de celebraciones y tal vez el pibnah se relacionó con el comienzo o cierre de ciclos calendáricos importantes y con el uso de baños de vapor, para rituales de purificación-renovación. Pero estos son tópicos más específicos en los que se debe profundizar aún más.  

Imagen 4. Sección del Monumento 6 de Tortuguero, con la parte que se lee u pibnah a la izquierda. Dibujo de S. Gronemeyer (de Gronemeyer y MacLeod 2010).

Con los ejemplos ya revisados, queda claro que pib o pihb, en fechas próximas al 650 d.C. y en las inscripciones de la región de Palenque y Tortuguero (occidente del área maya) tenía el significado de ‘calentar/asar con fuego en espacios cerrados’. Se usaba junto con la palabra nah ‘edificio, templo’, para formar el término compuesto pibnah, que se puede traducir como ‘templo de vapor’, ‘edificio para baño (de vapor)’ o bien, ‘temazcal’.  

Comentarios finales

En este breve recorrido lingüístico se han revisado las variaciones en el significado que la palabra pib ha tenido a lo largo del tiempo. Si bien sus significados coloniales nos revelan que hacía referencia al horno subterráneo, al temazcal y a las acciones relacionadas con estos lugares, hoy en día la palabra se usa por los hablantes de español yucateco (y mexicano) como sustituto de pílbil waaj. Es decir, píib ha pasado de ser ‘lo horneado bajo tierra’ a ser ‘el tamal horneado (del día de finados)’. Los mayahablantes de la península aún entienden a la perfección términos como píib o píibil y su relación con las diferentes comidas. Los diversos contextos del uso de la palabra, entre éstos y los no mayahablantes, enriquecen aún más la historia de la voz y lengua maya.

Queda pendiente profundizar más en el estudio de la palabra y sus contextos. Sería interesante indagar por qué esta palabra solo se conservó en las cuatro lenguas pertenecientes al grupo yucatecano. Hace falta un estudio del desarrollo de términos como pibipollo (más usado en Campeche), mucbilpollo y las diferentes formas de cocinar en el pib que han existido desde tiempos coloniales o prehispánicos. Vale mencionar que se ha propuesto la existencia arqueológica del píib para cocinar en el área maya y también se conoce la existencia de temazcales arqueológicos prehispánicos (ver bibliografía). Esta palabra, que se ha usado ininterrumpidamente en varios contextos durante más de 1,300 años, aún tiene mucho que decirnos.  

An Alaskan in Yucatán: Hanal Pixan, "Comida de Muertos"
El píib moderno. Foto tomada del blog An alaskan in Yucatán.

ANEXO. Frases y términos relacionados con el píib~piib~pib a través de la historia. Se incluyen del maya yucateco colonial (Acuña 1993 y 2001) y del maya yucateco actual (Barrera y otros 1980, Bricker y otros 1998, INEA 1998, ALMY 2007). ¡Ojo! La ortografía de las fuentes es variada. Algunas dicciones aún merecen un análisis etimológico profundo.

Pib tex ah tzoo ‘asad así el gallo de papada’
Oppem oppem in pib kum ‘muy asadas están mis calabazas’
Ticin pib ‘asar debajo de la tierra, o cocer sin caldo ni agua’
Ticin pib tex ceh ‘asad el venado así’
Ticin pib bil; ticin pibaan asado así
Ticin pib tabal -pasivo [del verbo]-
U pib ah al; u pibil ah al ancil ‘baño de parida’
Pib ba u cibah, ca tohni yol ‘bañóse en un baño así y sanó’
Piban; pib tahan ‘bañado así’
Pan ex pibil ‘haced así el horno’
Zac pib och ‘zorrillos grandes y blancos, que traen los hijos en una bolsilla en la barriga’
Pan pib ‘pecar con parturienta’
U panah bin u pibil Juan ‘dicen que pecó Juan con su mujer parturienta’
U maak píib ‘tapa del horno subterráneo (hecha de hojas de diversos árboles)’
Píibil bak’ carne asada en horno subterráneo
Píib u joolil lu’um tu’ux ku tak’ankunsa’al ba’al utia’al jaantbil. Bey u ya’alal tu’ux kuk mu’ukul bak’ yéetel waaj utia’al tak’ankunbil
Jaaleb: u k’aaba’ juntúul ba’alche’ kajakbal ich k’áax bey miise’, píibil u jaanta’al

Ts’a u si’intunil le’ píibo’ – ponle piedras al pib [horno]
Jáale’ex le’ píibo’ – desentierren el pib [alimento]
yan u píib in taata bejla’e’: mi papá tiene que hacer pibes hoy
In suku’une’ táan u píibtik bu’ul: ‘mi hermano está haciendo pib de frijol’
Pedroe’ tu píibtaj iib: ‘Pedro hizo pib de ibes’
píibt le kaaxo’: ‘haz pib de gallina’.
nojoch le píib tu beetajo’obo’: ‘es grande el hoyo que hicieron en la tierra para el pib’
píib ken k jaant bejla’e’: ‘hoy vamos a comer pib’.
Pibil k’éek’en ‘baked pork’
píibil iis ‘baked sweet potato’
píibil bu’ul ‘baked beans’
píibil k’óol ‘baked sauce’
píibil nal ‘roasted corn’
tu síiskuntaj in píib ‘ella enfrió mi horno’ ‘(mujer embarazada que se acercó al horno)’

NOTAS

[1] La ortografía colonial para el maya yucateco varía con respecto a la ortografía actual. Las equivalencias son: c=k, k= k’; h=j, th=t’, dz=ts’, tz’=ts’, tz=ts, u=w (antes de vocal). Las vocales rearticuladas se representan con vocal doble. En todas las palabras mayas la x=sh del español mexicano. ¡En ningún caso la -h- es muda! En este texto, las palabras en lengua maya se presentan en cursivas y sus traducciones, entre comillas simples ‘ ‘ .

[2]  Pib, como verbo, hace uso de los sufijos tah y te.

[3] El participio en español sirve para expresar la forma de un verbo que se ha completado, normalmente con la terminación -ado, -ido. En el término compuesto pib-bil, la -b- de pib, se asimila con la primera -b- del sufijo -bil, dando lugar a pibil (no se pronuncia pib bil, aunque algunas fuentes coloniales así lo recopilaron).

[4] Muchas enfermedades del cuerpo humano se describen en los textos coloniales mayas como relacionadas con el calor del cuerpo humano, o bien, como una afectación relacionada con algún tipo de “calor” a veces generada por factores externos.

[5] El proceso de omitir la -b- al final de la palabra se llama síncopa.

[6] El proceso de omitir la -b- en la pronunciación se llama elisión. La forma píi’~pii’ también es común en Campeche.

**La referencia de Stephens fue agregada el 26-oct-20 (ver bibliografía).

[7] La escritura jeroglífica maya se desarrolló principalmente en las Tierras bajas mayas y refleja un idioma de filiación ch’olana, relacionado principalmente con el ch’olti’, ch’orti’, ch’ol y chontal. El sistema de escritura consta principalmente de dos tipos de signos: silabogramas, que representan sílabas y logogramas, que representan palabras. En la transliteración (escribir lo que aparece con los signos, tal cual), los silabogramas se escriben con minúsculas y los logogramas con mayúsculas, ambos en negritas. En la transcripción (escribir como se debe leer el texto), las palabras van en minúsculas y en cursivas, sin negritas. Por cuestiones de fluidez para el lector, no represento aquí lo fonemas reconstruidos, normalmente puestos entre corchetes [ ]. En los ejemplos, los signos u, pi, bi y li son silabogramas, el signo NAH es un logograma.

[8] La palabra solo sobrevivió en lenguas del grupo maya yucateco. Aunque la reconstrucción de la -h- aspirada glotal preconsonántica en maya clásico es viable, no contamos con ejemplos de lenguas ch’olano-tzeltalanas como pijb~pihb como equivalentes de píib. La forma proto-yucatecana debió ser *pihb. Es posible el tono de la vocal-íi- sirviera para desarrollar un verbo (asar, píib), a partir de un sustantivo (horno, piib).

[9] La cuenta chol q’ij es la conocida como tzolk’in en maya yucateco. Es un conteo calendárico que combina 13 numerales y 20 signos de días, con sus respectivos augurios.

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