El Siwan-Tinamit y su relación con la guerra entre los antiguos mayas

William Humberto Mex Albornoz

Maestría en Estudios Mesoamericanos, UNAM

Algunos pueblos mesoamericanos usaron el término ‘agua-cerro’ para nombrar a la ciudad o al territorio políticamente delimitado. Al parecer, este concepto no existió tal cual entre los pueblos mayas. Sin embargo, en unos pocos textos mayas se registró lo que parece ser el equivalente del mismo: Siwan-tinamit, que se puede traducir literalmente como ‘barranco-fortaleza’. Este ensayo se acerca al origen lingüístico del término, propone que originalmente se relacionaba con la guerra y menciona su posible equivalente entre los mayas del período Clásico.1 

El paisaje y el altepetl

De acuerdo con Gustavo Garza2, la primera etapa importante relacionada con los cambios del paisaje y territorio en el centro del México antiguo corresponde al Posclásico tardío y se vincula con la expansión de los tepanecas y mexicas. En esta etapa, el altepetl es la base de la estructura político-territorial de esa región y es importante mencionar que, esta expresión, que literalmente significa ‘agua-cerro’, tiene un equivalente en algunas lenguas de Mesoamérica como el matlatzinca, mixteco, otomí y totonaco.3 La concepción de la ciudad en relación con el agua y los cerros tiene que ver con cuestiones prácticas, como la posibilidad de protegerse y almacenar agua, y con elementos simbólicos del paisaje, como las montañas y cuerpos de agua sacros.4 

La concepción de una ciudad como el lugar donde hay cerros y agua indica que para algunas culturas mesoamericanas estos elementos del paisaje funcionaron como el eje estructurante que servía para delimitar un espacio.5 Estos elementos naturales importantes también fueron replicados por medio de templos-montaña o basamentos piramidales, no solo entre algunos grupos mesoamericanos, si no entre otras sociedades del mundo.6

El siwan-tinamit y el altepetl

Cuando se revisa el registro etnohistórico de los grupos mayas, parece no existir un concepto idéntico al de ‘agua-cerro’ en relación con las ciudades. Sin embargo, algunos textos coloniales guatemaltecos como el Popol Vuh mencionan lo que podría ser el equivalente al mismo, el Siwan-tinamit (‘barranco-fotaleza’). Esta expresión usualmente se entiende como una referencia al centro urbano fortificado ubicado en una posición elevada, con la población común viviendo en las partes bajas (donde se concentraban los cultivos).7 El análisis lingüístico del término revela aspectos importantes sobre la concepción del territorio y la ciudad entre los grupos mayas de las Tierras altas del Posclásico.8

El primer término, siwan, aparece en ocho lenguas mayas de Tierras altas y  usualmente tiene los significados de ‘barranco, hoyo en la tierra (que no tiene fin)’.9 Al analizar el Diccionario de la lengua Cakchiquel10 se encuentra que la palabra <zivan> tenía los significados de ‘barranco, despeñadero, zanjas que hacen como cerca, guarida para esconderse y defenderse, cosa que está sumida’.11 Es decir, este tipo de barranco podía ser artificial y también podía tener la función de proteger a la comunidad y servir para esconderse del enemigo, tal vez cuando había conflictos de distinta índole. Algunos diccionarios de lengua k’ichee’ le dan a siwan el significado de ‘cueva subterránea’,12 lo que sugiere que había una relación entre el asentamiento urbano y el simbolismo de las cuevas.

La segunda palabra que nos interesa, tinamit, aparece en once lenguas mayas, tanto de Tierras altas como de Tierras bajas, y usualmente se le da el significado de ‘país, pueblo, ciudad, provincia’.13 En maya yucateco colonial encontramos el cognado14 como <chinam> ‘pueblo’ y, además, tenemos la mención de quien estaba a cargo de esos pueblos como <ah chinam> ‘señor de vasallos, encomendero’.15 En kaqchikel colonial, el tinamit también puede referir a los lugares o pueblos pequeños que están sujetos a otros y a las aldeas o barrios y, en q’eqchi’ actual, tenamit refiere a las aglomeraciones de familias de apellidos distintos.16 

De manera parecida a como sucede con siwan, algunas referencias sugieren que el tinamit se relacionaba de alguna manera con la sujeción de territorios y el conflicto bélico. Este significado antiguo se ve confirmado al revisar el origen nahuatl de la palabra, tenamitl: ‘seto, vallado, cerca, muro de ciudad’.17 Es decir, la palabra que originalmente refería a un elemento defensivo (natural o artificial) con el paso del tiempo pasó a referir a la ciudad o al asentamiento principal. Resulta interesante que también el término siwan tenga un significado relacionado con la defensa del territorio o la protección de las personas.

La guerra, entrar en la ciudad y atravesar la muralla

Hay otros textos coloniales que respaldan las interpretaciones sugeridas previamente. En el Popol Vuh, una sección que habla sobre la historia de los linajes k’ichee’ y sus conflictos bélicos menciona la expresión xkokib’ej nab’e tinamit que se traduce como ‘ellos invadieron la ciudadela principal’.18 Sin embargo, tomando en cuenta los significados ya expuestos y que el verbo ok significa ‘entrar’, la oración se puede traducir más literalmente como ‘ellos entraron en la muralla principal’.19 Es decir, en este caso, entrar o atravesar la defensa del asentamiento se entiende como una referencia al ataque o a la conquista de ese asentamiento (y tal vez de la ciudad y/o territorio). En kaqchikel colonial hay una expresión relacionada con el siwan (que, como se ha expresado, puede referir a otro tipo de sistema defensivo) parecida en significado: <ru kahic huyu, zivan, tinamit> que literalmente significa ‘caer la montaña, la barranca, la ciudadela’, aunque se traduce como ‘conquistar’.20 

En las inscripciones del período Clásico21 también aparecen ejemplos que ayudan a dilucidar el significado original o antiguo de Siwan-tinamit y a explicar su relación con las acciones bélicas. Una oración que ha sido descifrada en años recientes es och(i) u ch’en, que se traduce como ‘entró en su cueva / pozo’. Dado que los monumentos en donde aparece esta expresión tienen iconografía bélica (de cautivos y guerreros), hay consenso de que el término se debe entender como una referencia a la invasión o conquista de lugares (Figura 1).22 

Figura 1. Expresión ochi u ch’en en las inscripciones mayas. Dibujos de Simon Martin, tomados de Martin 2004.

En el caso anterior, el contexto también hace posible la traducción de ch’en como ‘lugar, territorio, pueblo, ciudad, asentamiento’, aunque posiblemente su origen tenga que ver con la importancia que tenían las cuevas al momento de crear un asentamiento humano, dado que el signo jeroglífico representa una oquedad (Figura 2).23 En algunos diccionarios coloniales, el término <ch’en>, además de significar ‘pozo’, tiene la acepción de ‘hoya de cacao’.24 Este significado trae a la mente el significado antiguo de siwan mencionado anteriormente, que era una referencia a la parte baja del asentamiento donde se pueden ubicar los cultivos.

Figura 2. Signo ch’en, que representa una cavidad. Dibujos del autor.

De esta manera, la expresión del siglo dieciséis registrada en el Popol Vuh que refiere a ‘atravesar la muralla principal’ o ‘entrar en la ciudad principal’ xkokib’ej nab’e tinamit, tiene un equivalente en la expresión clásica och ch’en ‘entrar en la cueva/pozo/ciudad’. En el primer caso, tinamit refiere a una muralla (natural o artificial) y, en el segundo caso, ch’en al parecer refirió a una cueva o pozo, pero en ambos casos se puede deducir que esos elementos del paisaje servían como protección o delimitación del territorio. Es muy probable que el simple hecho de mencionar que se atravesó/traspasó esos elementos diera la idea de que un grupo humano/ciudad/asentamiento fue conquistado.

Anotaciones finales

Con lo ya expuesto, queda claro que no hay un equivalente exacto al concepto Altepetl o ‘agua-cerro’ de los nahuas en las lenguas mayas. Sin embargo, el Siwan-tinamit, término que refleja la necesidad de las comunidades mayas por protegerse o defenderse, sería un equivalente indirecto, si tomamos en cuenta los elementos prácticos y simbólicos del paisaje. El análisis lingüístico revela que el término se relaciona de manera indirecta con los conflictos y, además, las inscripciones del Clásico contienen una expresión de significado semejante que también se relaciona con las acciones bélicas. Por último, se debe enfatizar que el análisis de los términos del k’ichee’ registrados en el Popol Vuh del Posclásico puede ayudar a que comprendamos algunas expresiones de las inscripciones mayas del Clásico, que se registraron en un idioma ch’olano.

Notas

  1.  El período Clásico se ubica del 250 al 900 d.C., el Posclásico del 900 al 1521 y, el Colonial, del 1521 al 1810. ↩︎
  2. (Garza 2012: 39) ↩︎
  3.  Esto representa lo que se conoce como calco léxico, es decir, en lenguas diferentes se expresa y traduce literalmente el mismo concepto. Al mismo tiempo, parece ser un difrasismo, es decir, una figura literaria en donde dos palabra se contraponen y sirven para generar un tercer significado. De esta forma, el ‘agua-cerro’ forma también parte de lo que se conoce como los pares opuestos que aparecen entre otros pueblos del mundo, como los ainos de Japón, que estructuran su espacio por la oposición entre mar y montaña (ver Claval, 1999: 167). Véase el trabajo de García y Moragas (2018), Dehouve (2016) y Fernández y Urquijo (2020) para profundizar en la cuestión del altepetl. ↩︎
  4.  (Garza, 2012: 40 y 41) ↩︎
  5. (según lo define Claval, 1999:166) ↩︎
  6. (Claval, 1999: 167) ↩︎
  7. (Christenson, 2007: 248). ↩︎
  8. Existen treinta lenguas mayas y se clasifican según regiones lingüísticas. Las lenguas de Tierras bajas tienen diferencias notables con aquellas de Tierras altas, las cuales ocupan principalmente regiones de los Altos de Guatemala. ↩︎
  9. (Kaufman, 2003: 440). ↩︎
  10.  Este es un diccionario recopilado en el siglo diecisiete por Thomas de Coto. La lengua kaqchikel es una de las lenguas del grupo maya k’icheano, que incluye también al k’ichee’, tz’utujil, sipakapeño y sipakapense. Los corchetes angulares indican que la palabra se encuentra escrita con una ortografía antigua. ↩︎
  11.  (Acuña, 1983: 62, 124, 258, 537). ↩︎
  12.  (Edmonson, 1965: 162). ↩︎
  13.  (Kaufman, 2003: 77). ↩︎
  14.  El maya yucateco es una lengua de Tierras bajas, hablada principalmente en la Península de Yucatán. Los cognados son palabras que tienen un origen común y que muestran equivalencias fonológicas. En este caso, tinam y chinam tienen equivalencia en la /ch/ y la /t/. ↩︎
  15.  (Acuña, 1993: 304; Acuña, 2001: 41; Bolles, 2015: 141). ↩︎
  16.  (Acuña, 1983: 319, 23, 63; Haeserijn, 1979: 320). El cambio vocálico e>i es común en algunas lenguas mayas. El sufijo absolutivo náhuatl se reinterpreta en estas lenguas mayas como /t/ (tl>t). ↩︎
  17.  (Karttunen, 1992: 224; Gran Diccionario Náhuatl, 2024). ↩︎
  18.  (Christenson 2004; Christenson, 2007: 248). ↩︎
  19.  En la oración, okik es la forma conjugada del verbo ‘entrar’. ↩︎
  20.  (Acuña, 1983: 109). ↩︎
  21.  Los mayas prehispánicos usaron un sistema de escritura que constaba básicamente de jeroglíficos y sus inscripciones se encuentran en distintos tipos de monumentos y piezas. ↩︎
  22.  (Martin, 2004: 106 y 107). Cabe destacar que en algunos trabajos la expresión aparece transcrita como och ch’en, y, de igual manera, algunos autores transcriben ch’e’en/ch’e’n. ↩︎
  23.  (Martin, 2004: 107 y 108; Velásquez y otros, 2017). ↩︎
  24.  (Acuña, 1993: 404). ↩︎

Bibliografía

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1983 Thesaurus verboru[m]: vocabulario de la lengua cakchiquel v[el] guatemalteca:
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2001 Calepino Maya de Motul. Plaza y Valdés, México.

Bolles, David
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Claval, Paul
1999 “Orientarse y ubicarse. Marcar, recortar e institucionalizar y apropiarse del espacio”. La geografía cultural. Buenos Aires, Eudeba. pp. 162-187.

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2004 Popol Vuh: literal translation. Mesoweb publications.
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2016, «Altepetl: el lugar del poder», Americae, publicado en línea el 15 de noviembre 2016, p. 59-70.

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2024 Universidad Nacional Autónoma de México [Ciudad Universitaria, México D.F.]: 2012 [ref del 30-11-2024]. Disponible en la Web http://www.gdn.unam.mx

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2004 “Preguntas epigráficas acerca de los escalones de Dzibanche”. En Los Cautivos de Dzibanche (editado por E. Nalda), pp.105-115. CONACULTA, INAH, México DF.

Velásquez García, Érik, Albert Davlethshin, María Elena Vega y Florencia Scandar
2017 “Panorama histórico del difrasismo chan ch’e’n y otras expresiones asociadas en los textos mayas: desde el proto-maya hasta principios del siglo XIX”. Conferencia presentada en la VIII Mesa Redonda de Palenque 2017. Palenque, Chiapas.

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El cacao y el chocolate entre los antiguos kaqchikeles

por William H. Mex

El objetivo de este texto es presentar y analizar brevemente las menciones al cacao y el chocolate que aparecen en el Vocabulario de la lengua Cakchiquel que Thomas de Coto recopiló en la región maya de Guatemala en el siglo 17. Dicho texto contiene más de 400 menciones a dichos alimentos y, como pocos textos de la época, nos da una valiosa perspectiva de los usos, costumbres y expresiones lingüísticas mayas relacionadas con el cacao en la antigüedad.

Introducción

El texto conocido como Thesaurus verborum: vocabulario de la lengua Cakchiquel vel Guatemalteca: nueuamente hecho y recopilado con summo estudio, trauajo y erudicion es un manuscrito redactado en la primera mitad del siglo 17 (antes de 1650) en la región kaqchikel de Guatemala. Al parecer incluye variantes del kaqchikel de la costa, de las Tierras Altas, del Valle de Pan Choy y su elaboración tomó alrededor de 10 años. En su introducción expresa que en ese texto “se contienen todos los modos y frases elegantes con que los Naturales…hablan” y, con sus 476 folios (más de 800 páginas actuales) es la fuente más amplia (aunque incompleta) para el estudio del idioma kaqchikel antiguo. El Vocabulario no solamente contiene las dicciones o palabras recopiladas por Coto, si no que recopila también entradas de otros trabajos previos, como el Calepino de Varea y los textos de Domingo de Vico, Pedro de Betanzos y Juan Alonso, entre otros. Este tipo de adiciones le dan más valor a la obra.

A continuación, se ordenan algunas de las entradas, enfatizando qué nos dicen acerca de los usos y costumbres relacionados con el cacao.

Las denominaciones del cacao y del chocolate

La palabra para ‘cacao’ se registró como cocouh o cacou, aunque también se usaban las voces tzoy y chabal para el cacao ‘menudo y vano’. Otro género de cacao se llamaba pek y era el denominado como pataste en otra regiones, su mazorca era rih pek. Al grano de cualquier fruta o semilla se le llamaba naq’ o se le decía chaom chi. Así, chaom chi pek, chaom chi cocou o ru naq’ cocou eran los ‘granos de cacao’. Al “pellejo” del grano de cacao se le decía ru tz’umal ru naq’ cocou y a la corteza de la mazorca r’ih cocou o rih cacou[1].

La mazorca de cacao también era denominada ru vach cacao o ru vach ticon, pero cada etapa del crecimiento de ésta y del cacao tenía un nombre específico. Ticon era la ‘milpa del cacao’, ah ticon era el ‘señor de esa milpa’ y tin ticonah ‘usar o hacer milpa así’. En los cacaotales se acostumbraba a sembrar arboles solo para dar sombra (entre las plantas de cacao) y se les llamaba ru muh muen o ru muh ticon[2].

Cada etapa de la mazorca se distinguía y nombraba de la siguiente manera. Cuando nacían: mi-x alax ru vach ticon, tan t’el ru vach.  Cuando alcanzaban la medida del dedo pulgar, o poquito más: pik chic ru vach ticon. Cuando la mazorca estaba tierna y en leche: qa ya ru pam ru vach cacao, o, qa zak ya ru naq’ ticon. Cuando la mazorca estaba crecida pero no había sazonado: poch’; qa poch’, maha ti chaq’ah ; nima poch’ chic ka ticon, dicción que se traduce como “ya tienen mazorcas verdes nuestros cacaotales”. Cuando empezaban a madurar se decía: tan ti q’anan ru vach ka ticon ; tan ti chaq’ah ru vach. Y cuando ya estaban sazonadas y amarillas, se les llamaba chaq’ chic, o q’an chic ronohel, tan q’a roq’oroh ru va ticon[3].  

Cuando cuajaba el grano que estaba en la mazorca se le decía: zak naq’, o zak ya, o qa ya ka cocouh; qa zak naq’, maha ti rihix [«todavía está granando, aún no madura»]. Las madres del cacao (‘lo que sale de las primeras mazorcas, y es cacao grande y crecido’), se denominaban: ru te. Cuando nacía se decía tan t’alax ru te cacao y cuando sazonaba tan ti q’anar ru te cacauh. Cuando el cacao se quedaba pequeñito y vano se le conocía como tzoyilah cacou, ch’utik, poroq, mani ru pam[4] (ver Anexo). Como en otras partes del área maya, también se registró que la tierra fresca y húmeda era la ideal para la siembra del cacao y se expresaba: pan aqal vleu qo vi nu ticon, “tengo mi cacaotal, o sembrado, en tierra fresca, húmeda” (aqal vleu: ‘tierra fresca, húmeda’).

Se mencionan algunos de los animales que comúnmente comían las milpas de maíz y cacao, como la ardilla (cuc), y también se nombraba cuando los animales habían comido las mazorcas y las dejaban comidas o mordidas: ru quxubal can ru chi cuc, qoy, o q’an tz’iquin. Otra entrada registra vuch’u ch’oy como un tipo de ratón que comía las mazorcas de cacao[5].

Mazorcas de cacao. Fotografía de AFP, tomada de internet.

Las bebidas y comidas relacionadas con el cacao y el chocolate

De manera general, la bebida se llamaba vqiya y podía referir al chocolate batido y al pozole, aunque también solian tener nombres particulares.

La bebida que se preparaba con la masa de cacao molido que después se desleía en agua (usualmente en la milpa o para el camino) se llamaba hoch’am. Una bebida para días de fiestas y convites, que se hacía de cacao batido y de la que se sacaba la manteca (para beber), era q’utuh, palabra derivada de q’ut ‘batir, desleír, desmenuzar’. Otra bebida era pulim ya o puq’um ya, y tin pulih o tin puq’ era ‘hacer la tal bebida o llevar la masa hecha para desleírla en el camino’. También se acostumbrada a guardar las mazorcas de cacao sin quebrar para preparar una bebida en ellas, a partir del cacao seco. Le llamaban aca puzu, y se decía aca puzu chic ru naq’ cacao, ti ka kum “ya este cacao está bueno y seco, bebámoslo”[6]. Además, se tiene registro de una bebida llamada chocola, que se hacía juntando cacao entre varias personas y bebiéndola en conjunto. Pero de este término se hablará más adelante.

A la bebida hecha con la masa de maíz o cacao que llevaban para beber en la milpa, en el camino o despoblado, era denominada de manera general vqaaxel. La bebida de cacao batida se era q’utum ya y el verbo usado para ‘batir con cuchara o con la mano, como baten ellos su bebida de cacao’ era tin q’ut. La bebida de cacao molido con maíz (pinole) se llamaba ch’im cacao, la bebida de cacao con mucho chile era iquim vqiya y la bebida de cacao con xúchiles (flores) era: vqiya oquinak cotz’ih ch’u pam. Un género de “vainillas” que le echaban al chocolate eran las llamadas ca xuchil o cotz’ih[7].

Se tiene registro de un género de maíz blanco y fácil de moler, llamado zak ixim (en grano) o zaki hal (en mazorca) del cual se hacía una bebida y también se echaba en el chocolate[8]. En algunos pueblos le llamaban zaki taha. 

Puq’ era el término para ‘desleír alguna cosa, como masa de cacao en la xícara, o otra cosa espesa que se echa en agua, caldo, condumio’ y para “desnatar” se usaba la expresión tin qam el ru vi cacao. A la manteca del cacao se le decía ru vi ya, q’utum; la ‘mantecosa bebida de cacao’ era denominada tzatzalah ya maqui na rax ya y cuando la jícara usada estaba reluciente (por la manteca del cacao incorporada en ella), se decía: ti yipo r’ih mulul. La nata que se hacía de la manteca del cacao o de la espuma del chocolate se le llamaba ru vih q’utuh y ru vi vquiya, respectivamente y el chile que se le echaba al chocolate era r’ixqak bay[9].

La preparación del chocolate era predominantemente tarea de las mujeres, por eso es común encontrar en el Vocabulario expresiones como: tan pe que tahin ixoki ch’u queexic v’aqiya?, ‘¿están actualmente moliendo las mujeres mi chocolate o bebida?’[10].

Tin batz’, qui batz’o o tin batz’ v’uqiya eran los términos usados para ‘batir el chocolate con el molinillo, en la jícara o jarro’; batz’bal che era el ‘molinillo’ y batz’ol vqiya era ‘el que bate el chocolate’. Para barrenar o sacar fuego se empleaba el mismo verbo, ya que usaban un palillo entre las palmas de las manos y hacían una acción similar a la de “batir chocolate”. Otra entrada del texto registra tin batz’ como ‘traer algo entre las palmas de las manos, como yerbas, semillas, desgranándolas, el molinillo del chocolate’[11].

En algunas ocasiones, se remarcaba la preferencia por el chocolate espeso, por eso encontramos las expresiones mani rax ya ri v’uqiya ta ban, tzatz halal ta ban, o, ta tzatzariza halala ru pam traducidas ambas como “no hagas chocolate ralo, hazlo espeso” (‘espesa cosa’: tzatz)[12].

Aspectos económicos y comunales importantes

Hay un registro particular de acciones comunales o que tenían que hacerse en conjunto para alcanzar determinados fines, que se vinculaban con el cacao o el chocolate. Este tipo de entradas enfatizan la importancia del cacao en la economía de grupo y de la bebida de chocolate como un medio de cohesión social.

Nut era el ‘cacao recogido’ y se usaba la expresión ti ka nutih ‘juntar así (el cacao)’. La misma voz nut refería a la recolección de cacao y otras veces se usaba el término cuchuh. Este cacao se recolectaba cuando en cada chinamital (parcialidad) se pedía de a diez o veinte granos de para sacar a alguien de la cárcel, ‘para ayudar a algún pariente’ o para el casamiento de alguna persona. En el caso de las bodas, el cacao recolectado así era para beber en el evento. Otra traducción de nut es alcabala, palabra que se definió como la ‘derrama de cacao que cada uno da, diez o veinte, o más, para pleito o para ayuda a casamiento’. Quien pedía o juntaba esta recolección era el ah nutula[13].

Un término especial y de origen bastante intrigante, usado cuando se recogía de común el cacao u otra cosa, era chocola. El verbo derivado se registró como chocolaah ‘recoger (cacao) de común’ y chocola también era una bebida que hacían ‘en común, juntando el cacao para ella, en que da cada uno veinte granos’. Tenemos registro de expresiones como ti ka ban ka chocola, ‘hagamos nuestra junta de cacao’ y ti ka chocolaah ‘juntar así el cacao y beberlo’; (otro ejemplo: ti ka chocolaah ru kumic k’uqiya[14]).

El verbo chocolaah también se usaba para las acciones grupales, como cuando querían ayudar a algún amigo a acabar su milpa, por lo que se puede traducir como ‘juntarse para ayudar a hacer algo’. Así, tenemos la expresión ti ka chocolaah, ti ka mo tzih ka chenoh, o r’ih ka chenoh ‘juntémonos para labrar nuestras milpas en común, hoy la de uno, y otro día del otro’. Otra entrada registra como ‘hacer muchos juntos una cosa’ ti ka chocolaah ru banic, y como ‘poned todos esa viga’ t’i chocolaah ru yaic lae tem[15].

Los términos chocola -nombre de bebida- y chocolaah –acción grupal-, parecen estar relacionados con la palabra chocolate, que probablemente tiene un origen nahuatl o nahua (y que es de uso común actualmente)[16]. Pero el Vocabulario no recopila ninguna raíz lingüística (como *choc) que explique satisfactoriamente estas palabras y parece ser que en kaqchikel actual no sobrevivió su posible equivalente o cognado. Una fuente k’iche’ colonial registró choco como ‘llamar’ y también como ‘casarse’, mientras que un registro del siglo 19 tiene chok ‘invitar, llamar’[17]. Una referencia actual da chok como ‘contratar trabajo, ordenar’ y en tz’utujil se tiene la palabra chokooj ‘encargar’ y chookooj ‘encargo’ [18]. Es posible que el chocol(aah) kaqchikel tenga su origen en alguna de estas palabras mayas, aunque aún se debe profundizar en esta idea y, en dado caso, explicar satisfactoriamente los sufijos (-ol / -laah) y la variación semántica de la palabra[19].

Como se ha mencionado, los 5, 10 o 20 granos de cacao también servían para medir el valor de las cosas. Así, tin loq’ designaba a la acción de ‘comprar o mercar alguna cosa’ que tuviera el valor de 20 granos de cacao o más. Para las cosas ‘de poco precio’, que valían menos de 20 granos de cacao, usaban el verbo tin qex ‘trocar’. Ese tipo de intercambio tomaba los nombres de hun qex (‘un trueque’, equivalente a cinco granos de cacao),  ca qex (‘dos trueques’, diez granos), ox qex (‘tres trueques’, quince granos) y cah qex (‘cuatro trueques’, veinte granos). En los tianguis o ferias se intercambiaban así cosas de poco valor, y se expresaba así: ‘te daré cinco cacaos por esto’: x-tin qex tah halal a za3ul, xa hu qex tin qam, xa hu qex ti v’ah[20].

Cuando alguna mujer se alquilaba para tejer, se le pagaba con cacao y se usaba el verbo u’ixquemtalih ‘tejer, alquilándose para tener con que pasar’ y así decían usualmente las mujeres pobres: tan i u’ixquemtalih voo lahuh tin kum, o tin loq’beh hun nu hal, ‘tejo alquilada unos 15 cacaos que beberé, o compraré una mazorca’[21].

En las formas de sobornar (cohechar) también se enfatizaba el valor del cacao. Así, se decía hun ikam cocou x-iv’aponibeh o x-in bibeh alcalde, ‘con una carga de cacao hablé al alcalde’. Además, se usaba la expresión ch’u yaic cocou y también tenían expresiones parecidas relacionadas con el dinero[22]

Creencias acerca del cacao, su siembra y cosecha

Aquello que estaba vedado o prohibido de hacer o decir en determinadas ocasiones se le llamaba xahan. En la época de la siembra de milpas o cacaotales, se abstenían de dormir con sus mujeres y de comer cosas cocidas o de calentarlas, tampoco se bebían cosas calientes porque creían que se podían secar las plantas o semillas que sembraban. Otra entrada registra que llevaban a cabo un tipo de abstinencia cuando sembraban sus milpas o cacaotales, o cuando tenían que realizar un baile importante. No se podían colocar junto al fuego, comer ni beber cosas calientes, ni comer cosas con sal o dormir en cama o en hamaca. Se decía que en esas épocas solo agua fresca bebían y solo tortilla fría comían[23]. En otras partes de la Mesoamérica antigua y moderna se han registrado creencias semejantes, relacionadas con la concepción del cacao como un alimento frío y del chocolate como una bebida caliente. 

Observaciones finales

Se ha realizado un repaso de las palabras y expresiones más relevantes relacionadas con el chocolate y el cacao en el kaqchikel del siglo 17. Han sido mencionados los nombres del cacao, de su semilla y mazorca, así como de las acciones relacionadas con su siembra, cosecha y posterior procesamiento para convertir en, o formar parte de, una bebida.  Muchas de las dicciones enlistadas aún pueden analizarse desde varias perspectivas lingüísticas de manera más profunda y es claro que algunas de las palabras y expresiones aún se conservan entre los kaqchikeles actuales.

Es necesario mencionar que varios de los trabajos académicos previos que abordan el tema del cacao no han sido mencionados, esto con el fin de no hacer demasiado largo o complejo el texto. Varios académicos, desde diferentes perspectivas, ya han hecho notar algunas de las cosas aquí expresadas. De manera semejante, en algunos casos se han dejado expresiones sin traducir o sin analizar de manera literal, por lo que el presente texto se irá actualizando poco a poco. Algunas de las actividades o costumbres mayas aquí mencionadas tienen un precedente o equivalente en las culturas mesoamericanas pretéritas y actuales, por lo que aún se puede profundizar y descubrir más mediante estudios comparativos.

Mujer con mono y mazorcas de cacao, brotando de la tierra. Ilustración del aj tz’ib kaqchikel Walter Paz Joj.

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Anexo. Palabras y frases relacionadas con el cacao (nota: a esta sección no se le ha hecho corrección ortográfica alguna, se presenta tal y como Acuña [1983] lo transcribe)


k’avach ichinah ticon, vleuh, ha qa ri ru pa hay, xa iqovel, çachel
[«nuestros bienes raíces son el cacaotal, la tierra, pero los que están en la casa son muebles»].
Xere lo3 qoh nu cacao, nu hal, ha tin tzukbeh v’ixhail, v’alqual, etc. [ «tengo suficiente cacao, maíz, con que sustentar a mi mujer, a mis hijos»]
t’au’iz el quemuh a 3u, at Pedro, ta qhokebeh lae cacao, «pon hueca tu tilma o ayate, en q[ue] cojas el cacao»
tan ti be r’ix chentalih ru puvak, ru cacao Pedro, «se a ydo a alquilar y ganar su dinero P[edr]o».
mani t’iv’ixqakihel, mani ti nak vue cocou, vue çak molo, vue bila qohpa varrabal, pa hay; mani qoh ti r’ixqakih i 3a [«no saquéis las uñas, que no se os pegue nada, ni cacao ni huevos, dondequiera que estéis, en el aposento o en casa; no sean vuestras manos de las que arañan»].
tan tu xahanih rij Pedro, tan ti tico ru muen ; mani tzayic tu ti, mani ti me3e, rumal ti chakih muen, mani me3en ya tu kum, o mani ti var ruqin r’ixhail [«está en abstinencia Pedro (porque) está plantando su cacaotal, ni come cosas cocidas ni las calienta, porque se seca el cacaotal; tampoco bebe cosas calientes, o tampoco duerme con su mujer»]
tan tu xahanih rij Pedro, x-tika ru muen, xa teulah ya t’ukum, mani tzay ru ti, tevlah vay ru vay, mani ti me3e3 chi 3a3, mani ti var pa qam [«está en abstinencia Pedro, ha plantado su cacaotal y sólo agua fresca bebe, nada caliente come, tortilla fría es su pan, no se calienta al fuego, no duerme en hamaca»].
ta 3utu yan halal k’uqiya, at v’ixhail, «muger, bate vn poco de bebida».
mani nu cacao, mani v’echa, mani nu puvak, qui racac, qui haqaq chi r’ih nu silla, nu qhacat, un qhiqh, ti r’ah nu qayih, «no e tenido cosecha ni tengo dineros, élos menester, y e de vender todas mis ha/ajas».
tan nu chahim halal nu cacao o nu puvak, xaki nu nobal, ve qoh ti qutun richin un meal, vue pe qhaoh t’ul ka ch’u v’ih, «guardo vn poco de cacao, o dinero, por si uviere quien pida a mi hija. o, si me viniere algún pleito, es mi preuençión».
tan i u’ixquemtalih voo lahuh tin kum, o tin lo3beh hun nu hal, «texo alquilada vnos 15 cacaos q[ue] beberé, o compraré vna maçorca».
Alegres y contentos estar en sus pueblos, o millpas, o chinamitales, diçen: cukul ka qux chire ri ka chinamital o ka tinamit
Poqh cacouh : es el [cacao] q[ue] no está zazonado
ti be a qexa hun, cai nu cacao cohol tak hay, «veme a rrescatar vn poco de cacao por la cal[zad]a»
tin chup vach ronohel a ticon [lit., «apago los ojos de todo tu cacaotal».]
«esto es el cohecho q[ue] as dado al alcalde maior». nak t’ux av’aponibal, ma cacao, ma puvak, x-av’aponibeh ch’u vach alcalde ? «.
ta pu3u halal v’uqia pa tzimai, «deslíe vn poco de bebida en la xícara»;
xa okxan ch’u v’ih ree cacao, maqui na vichin tah, «es encomienda este cacao, no es mío».
pan aqal vleu qo vi nu ticon, «tengo mi cacaotal, o sembrado, en tierra fresca, húmeda».
Oquinak ru te cacao xavi puvak : joya colgada del labio bajo.
ta takuh el ru qux lae achi, ta ya chire halal cacau, etc. , [ «premia el corazón de ese hombre, dále un poco de cacao»]
tan pe que tahin ixoki ch’u queexic v’aqiya?, ¿están actualmente moliendo las mujeres mi chocolate o bebida?
aca puzu chic ru na3 cacao, ti ka kum “ya este cacao está bueno y seco, bebámoslo».
tin popolih, tin chocolaah ; ti ka popolih ka vaim, «comamos en comunidad, juntos» .
ti ka ban ka chocola, «hagamos n[uest]ra junta de cacao».
ti ka chocolaah, ti ka mo [tz]ih ka chenoh, o r’ih ka chenoh,‘ ‘juntémonos para labrar n[uest]ras milpas en común, oy la de vno, y otro día del otro»
“no hagas chocolate ralo, hazlo espeso” mani rax ya ri v’uqiya ta ban, tzatz halal ta ban, o, ta tzatzariça halala ru pam
Hacer muchos juntos vna cosa: Ti ka chocolaah ru banic; vg. , «poned todos esa viga», t’i chocolaah ru yaic lae tem
fiscal, que av’oyoh pe ixoki, que pe hoqo v’uqiya, «[Fiscal,] llama [a] las mugeres, q[ue] vengan a moler mi chocolate
«trae vn poco de agua caliente para q[ue] me hagas chocolate», ta qama pe halal me3en ya richin tan banbeh v’uqiya.
ti mol nut ch’u chi r’ochoch ka chinamital, rumal tan ti qule hun ka qahol


Notas

Sobre la ortografía. La ortografía y los signos latinos empleados en el manuscrito de Coto para representar los sonidos de la lengua kaqchikel son diferentes a los empleados en la actualidad. La /h/ puede representar el sonido actual /j/ (fuerte o suave). Los apóstrofos no marcan siempre glotalización, en ocasiones indican la elisión de las vocales, por ejemplo, en ch’u indica que la /i/ ha sido elidida y en r’ih indica que /u/ lo ha sido. Se ha sustituido el tresillo (ε o 3) y el cuatrillo (4), por las grafías /q’/ y /k’/ respectivamente, así como la /q,/ por /tz’/ y la /q,/ por /ch’/. De manera semejante, al texto español se la han hecho ligeras modificaciones ortográficas con la finalidad de facilitar su lectura. Quien escribe esto tiene apenas un conocimiento básico del idioma kaqchikel.

[1] Acuña 1983:80; Acuña 1983:326; Acuña 1983:254, 255; Acuña 1983:407.

[2] Acuña 1983:350; Acuña 1983:529

[3] Acuña 1983:326

[4] Acuña 1983:80; Acuña 1983:80

[5] Acuña 1983:266; Acuña 1983:327; Acuña 1983:465

[6] Acuña 1983:65

[7] Acuña 1983:65; Acuña 1983:64; Acuña 1983:66; Acuña 1983:61

[8] Acuña 1983:329

[9] Acuña 1983:150, Acuña 1983:152; Acuña 1983:333; Acuña 1983:78; Acuña 1983:134

[10] Acuña 1983:12

[11] Acuña 1983:63; Acuña 1983:238. Ver también la entrada: ‘sacar fuego con vn palillo puesto sobre otro palo, y batiéndolo como quien haze chocolate’: qui batz’o q’aq’, o, qu’in elezan q’aq’ (Acuña 1983:502).

[12] Acuña 1983:212

[13] A veces el manuscrito no específica si eran 20 granos de cacao o veinte mazorcas de cacao. Con base en otras entradas, supongo que siempre eran granos; Acuña 1983:23.

[14] Acuña 1983:105.

[15] Acuña 1983:105; Acuña 1983:263.

[16] Ver Kaufman y Justeson (2007) para la discusión del término cacao y chocolate. Al parecer la primera vez que se registró la palabra chocolate para referir a la bebida, fue por medio de Francisco Hernández, hacia 1577. El origen de la voz aún es problemático.

[17] Acuña 2005:394; Edmonson 1965:28.

[18] Christenson 2004:30; Pérez y Hernández 1996:77 y 78. Otro registro colonial del mismo idioma tiene chocolaan ‘cosa comprada entre muchos como una res que la compran en cuatro o seis y después la comparten’ (Durr y Sachse 2017:105).

[19] No se puede descartar que la voz chocol sea un préstamo del nahuat de Centroamérica. Nótese que en kaqchikel colonial la palabra puzul (‘bebida de maíz cocido verde’), que tiene su origen en el nahuatl pozolli, también se usó como un verbo: puzulih ‘hacer o usar esta bebida’. Por otro lado, una etimología popular dice que chocolate proviene de choco(l) ‘caliente’ y la voz para ‘agua’ ha’ (-a’) en lenguas mayas. Aunque la palabra choko (y sus cognados) aparece en lenguas del grupo yucateco principalmente, las fuentes yucatecas coloniales registran chacau ha (chakaw ja’) ‘bebida caliente’ (y no choco ha) como ‘chocolate’. Parece ser que choco derivó de chacau (raíz *chac). Hasta donde sé, en lenguas del grupo yucateco ninguna palabra semejante a choc (chok) tiene que ver con ‘caliente’ o ‘calentar’.

[20] Acuña 1983:104

[21] Acuña 1983:547

[22] Acuña 1983:97; Acuña 1983:525

[23] Acuña 1983:7; Acuña 1983:409

Bibliografía
Acuña, René (introducción, edición, notas y apéndice)
-1983 Thesaurus verboru[m]: vocabulario de la lengua cakchiquel v[el] guatemalteca: nuevamente hecho y recopilado con summo estudio, travajo y erudición, México, UNAM.
Christenson, Allen J.
-2004 K’iche’-English Dictionary and Guide to Pronunciation of the K’iche’-Maya Alphabet. Documento electrónico, FAMSI.
Dürr, Michael y Frauke Sachse (editores.)
-2017 Diccionario k’iche’ de Berlín: El Vocabulario en lengua 4iche otlatecas. Edición crítica. Estudios Indiana,10. Berlin: Ibero-Amerikanisches Institut/Gebr. Mann Verlag.
Kaufman, Terrence, y Justeson, John.
-2007 The History of the Word Cacao in Ancient Mesoamerica. Ancient Mesoamerica, 18(2), 193-237.
Pérez Mendoza, Francisco, y, Miguel Hernández Mendoza
-1996 Diccionario Tz’utujil. Proyecto Lingüístico Francisco Marroquín, La Antigua, Guatemala.

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